Lunes 20 de Mayo de 2013
En pleno centro de Gualeguay, una familia protagonizó un escándalo público que duró más de tres horas, por negarse a acatar las reglas de tránsito. Ocurrió el sábado, aproximadamente a las 20.30, cuando tres jóvenes hermanos de 14, 19, y 20 años de edad, se resistieron a dejar el vehículo que conducían y que debían dejar por diversas irregularidades e infracciones a la Ley de Tránsito; intervino la Policía que tardó tres horas en resolver el inconveniente.
El hecho tuvo lugar en la esquina céntrica de San Antonio y Coronel Correa, cuando los tres jóvenes ocupantes de una Ford F 100, se alteraron y comenzaron a ocasionar disturbios, interrumpiendo la normal circulación de los automóviles, ya que a las 18.30 habían protagonizado una colisión sin lesionados con una camioneta Volkswagen Saveiro, y desde entonces seguían en el lugar, discutiendo con inspectores de tránsito y negándose a descender del vehículo.
Por ello, tuvo que intervenir personal policial, para intentar hacer entrar en razones a los tres muchachos, pero les fue imposible ya que los jóvenes sólo les lanzaban insultos, y continuaban atrincherados dentro de la camioneta.
Ya pasado un largo período de tiempo, se hicieron presentes otro hermano y el padre de los ocupantes de la Ford F 100. Lejos de controlar a sus hijos y apaciguar la situación, el hombre se ocupó de continuar con la reyerta y los alentó en todo momento y a viva voz continuar con dicha actitud. Ante la resistencia indeclinable de los tres jóvenes, se tomó la decisión de remolcar la Pick Up, con los tres ocupantes en su interior quienes, al verse acorralados, se mostraron decididos a seguir con su idea de no acatar la orden de los funcionarios públicos.
Minutos mas tarde, se hizo presente la grúa encargada del traslado. Al ser enganchada la camioneta e intentar subirla a la plancha de la misma para ser remolcada, el conductor encendió el vehículo, colocó marcha atrás y aceleró, intentando desengancharla, atentando claramente contra la integridad física de los uniformados y contra la de los ocasionales espectadores, que hasta ese momento, dado el largo período de tiempo que llevaba la obstrucción de la arteria, eran muchos.
Agotadas todas las instancias, se le dio intervención al Fiscal en turno, que dispuso el empleo de la fuerza pública necesaria y proporcional a la resistencia ofrecida para descender a los infractores. Pero, mientras se realizaban los trámites judiciales, el conductor de la camioneta volvió a dar otra acelerada, logrando doblar los ganchos del auxilio, lo que provocó la caída de la plancha a la cinta asfáltica, dañando seriamente el remolque.
Además, en su temeraria maniobra, el joven terminó atropellando a varios funcionarios policiales, por lo que uno de ellos rompió el vidrio del conductor, logrando detener el rodado pero siendo acarreado media cuadra en dirección de contramano, sobre avenida San Antonio entre Coronel Correa y Coronel Hereñú. Así, el subcomisario Christian Caminos, quedó colgado de la ventanilla y sufrió una fuerte contusión en su hombro izquierdo.
La drástica y oportuna determinación permitió lograr el control del procedimiento, al detenerse la camioneta, por lo que los policías pudieron aprehender a los tres jóvenes, y detener al padre y al otro hermano, que en todo momento, lejos de apaciguar la situación entorpecieron el procedimiento policial.
Los cinco fueron trasladados a esta Jefatura departamental, donde ahora deberán afrontar la imputación penal de varios delitos concadenados por la seguidilla de hechos violentos, como ser amenazas, daños, resistencia a la autoridad y lesiones contra los policías, quedando alojados en la alcaidía, a excepción del menor de 14, quien conforme a la normativa vigente fue entregado a su progenitora. El vehículo quedó secuestrado en la causa judicial.