Miércoles 23 de Abril de 2014
Los investigadores del asesinato del profesor universitario Claudio Vera dieron algunos pasos importantes en la hipótesis anticipada ayer por UNO, que relaciona el crimen del docente de la Uader con un robo de similares características perpetrado unas horas después. Un hombre fue detenido por ser el presunto autor del atraco, y por estas horas se están cotejando algunas pruebas y avanzando en declaraciones testimoniales para saber si hay elementos que lo incriminen en el homicidio.
El crimen de Vera ocurrió en horas de la siesta o la tarde del domingo, mientras que el robo denunciado sucedió pasada la medianoche, entrada la madrugada del lunes. Como se informó, las coincidencias entre ambos hechos serían que el asaltante ingresó a las viviendas con el permiso de las víctimas, tal vez tras un acuerdo previo para tal encuentro (en el segundo caso el hombre lo contactó por el sitio de internet Paranachat); ambos fueron reducidos y maniatados, y a ambos les robaron pertenencias.
Además de que ambas víctimas son docentes, ambos domicilios son en calle Urquiza de Paraná (el de Vera al 200 y el otro al 1500).
La diferencia crucial es que Vera fue agredido con un golpe en la cabeza y un puntazo en el cuerpo, lo que le causó la muerte, mientras que el hombre asaltado horas después resultó ileso. También hace dudar que al profesor le robaron una de las dos computadoras portátiles que había en su casa, y el celular, pero no la billetera, que había estado escondida.
Según informaron a UNO fuentes allegadas a la investigación, luego de recabar algunos testimonios y reunir pruebas, el sujeto que le habría robado al hombre que luego denunció el hecho fue detenido por los policías en una obra donde se encontraba trabajando de albañil.
El detenido estaría muy comprometido con el segundo robo, pero aún se indaga si tiene relación con el homicidio de Vera. En este sentido, en su identificación hay una coincidencia con datos del crimen que llama la atención, así como un testimonio que también podría comprometerlo. Según se informó extraoficialmente, el muchacho negó terminantemente tener algo que ver con el homicidio.
Está más que claro entre los investigadores que todo podría ser una gran casualidad y coincidencia de hechos aislados, aunque las sospechas hacen que ahora se proceda a cotejar pruebas genéticas, informáticas, huellas dactilares y demás elementos incorporados a la causa, para confirmar o desechar la hipótesis.
Ahora la jueza de Instrucción Nº 8 Elisa Zilli, a cargo de la causa, así como el Ministerio Público Fiscal, analizarán los elementos mientras se continúan con las testimoniales, para luego tomar una decisión respecto del sospechoso.
Una pérdida para todos
Liliana Vera, hermana de Claudio, dijo: “Lo único que sabemos es que no hubo forcejeo para entrar a la casa, así que la persona que le hizo esto o lo conocía o lo encañonó antes de entrar, no se sabe nada. Lo que sí sabemos es que el que hizo esto le ocasionó un daño muy grande a la sociedad, no solo a la familia, por lo que era mi hermano. La cantidad de amigos y compañeros que vinieron a despedirlo, alumnos de la Primaria de hace 25 años están llorándolo. Ha dejado mucho, y esperemos que se encuentre al que hizo esto, que se investigue, para que esto no quede así. No puede ser que a una persona la maten de esa manera y no se sepa quién fue, qué pasó”.
Además, en diálogo con Canal 9 Litoral, la mujer consideró: “El asesino habrá pensado que mi hermano tenía dinero, y no encontró la billetera, que estaba donde el la guardaba”, y agregó: “Mi vieja está destruida, porque era su hijo más chico, fue un golpe muy duro para toda la familia y para la sociedad por la clase de docente y de persona que era. Siempre estaba preocupado por sus alumnos para que no faltara, y si faltaban los llamaba por teléfono para que no abandonen la escuela”, recordó Liliana.