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Un conflicto familiar desató la balacera en la zona de la bajada de Güemes de Paraná

La sucesión de los hechos violentos que dejaron como saldo tres heridos no está clara. Hay un menor implicado en el suceso investigado

Martes 29 de Enero de 2019

Desentrañar qué sucedió en el asentamiento conocido como El Submarino, ubicado en el barrio Maccarone de Paraná será una tarea compleja para la Justicia. Primero porque se trata de un hecho familiar. Segundo porque los supuestos agresores son los que terminaron heridos y tercero porque cada integrante de las familias en cuestión tiene una versión distinta del violento episodio que se desencadenó el lunes poco antes de las 17.


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Ayer a la mañana, el juez de Garantías Ricardo Bonazzola le aplicó a pedido de Fiscalía y tras un acuerdo con los defensores, 90 días de medidas de coerción a Eusebio Monzón, un muchacho de 24 años que está cumpliendo una condena condicional de ocho meses que le aplicaron el 15 de mayo de 2018, por entre otros delitos violencia de género.

Durante tres meses Monzón estará en libertad pero no podrá ingresar al barrio Maccarone ni acercarse a las denunciantes, unas de las cuales es la madre de sus tres hijos. El muchacho que vivirá en el barrio El Morro junto a su padrastro está acusado de los delitos de Amenazas Calificadas y abuso de armas. En caso de probarse su participación en el hecho violento que es investigado por el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, el imputado terminará en la cárcel.
La defensa a cargo de Emiliana Cozzi y Juan Carlín tiene otra tesis del caso. La defensora sostuvo que no está probada la autoría del hecho. Sin embargo, aclaró que no era el momento para discutir esa circunstancia.
Mientras se desarrollaba la audiencia en el pasillo de Tribunales hubo gritos entre familiares de los acusados y los heridos. Producto del incidente sucedido el lunes a la tarde terminaron internados Oscar Rosales, de 21 años; Dante Rosales, de 27 años; y Juan Carlos Vázquez, de 18 años, todos ellos acompañaban a Monzón.
Según pudo saber UNO, el supuesto enfrentamiento se habría originado cuando Monzón llegó a la casa de su expareja y habría sido atacado por su excuñado, un adolescente de 16 años que ayer también recibió medidas de coerción solicitadas por la fiscal Sandra Terreno que actúa en el caso del menor.

"Sí voy a cumplir"
El juez Bonazzola explicó por qué aceptaba el planteo realizado por Fiscalía tras acuerdo con la defensa. "La imposición de medidas de coerción se da para evitar el entorpecimiento de la investigación", dijo el juez que le explicó al acusado que una nueva pena lo lleva a la cárcel.
El acusado, con visibles marcas en la cabeza de golpes y manchas de sangre en el pantalón corto de jeans que tenía asentía con la cabeza cada palabra del juez. "Sí las voy a cumplir", dijo Monzón sobre las medidas de coerción. Las disposiciones del juez le permiten estar en libertad, algo que recuperó ayer al mediodía tras pasar la noche en la Alcaidía de Tribunales.
La situación de violencia en las familias que están enfrentadas viene desde hace unos años. Los rumores sobre los desencadenantes del hecho son varios: un supuesto abuso acontecido en 2014 que llevó a la cárcel a un hombre y un supuesto caso de violencia de género. Sin embargo, nada de esto está probado hoy en la investigación penal.
Los vecinos de la zona de calle Güemes están preocupados por lo que puede suceder en los próximos días, ya que las armas utilizadas en el hecho no se hallaron aún.

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