Robo de armas
Miércoles 14 de Marzo de 2018

Un careo donde quedó muy mal parado el perito judicial Antonio Vitali

Nueva jornada en el juicio contra el experito balístico del Superior Tribunal de Justicia (STJ) que está acusado de liderar una banda que vendía armas secuestradas por la Justicia. Hoy se cruzó con un testigo arrepentido que se mantuvo firme a la hora de involucrarlo en la organización delictiva.

Cerca de las 15 de este miércoles finalizó la audiencia en los tribunales donde se ventila el juicio al perito judicial en balística Antonio Vitali. En el desarrollo de la misma se conoció un audio donde se compromete al imputado por el robo de numerosas armas de los depósitos de los tribunales, en tanto que en un careo entre el exfuncionario judicial y un testigo arrepentido, quedó la idea que el denunciado quedó muy mal parado.

Uno de los primeros testigos de esta jornada, fue el actual jefe de la División Robos y Hurtos, Carlos Schmunk. El funcionario informó al tribunal y a las partes cómo fue el proceso investigativo, y cómo se llegó a Vitali y las restantes personas que fueron acusadas de integrar la banda que sustraía armas del interior de los tribunales.

Con posterioridad, declaró Maximiliano Bertoni, un testigo arrepentido. Llegó a juicio con una condena con prisión condicional, luego de admitir en un juicio abreviado su culpa en la participación del negocio del robo de las armas de los tribunales y su posterior comercialización de las pistolas y revólveres en el circuito delictivo de la ciudad.

Bertoni se lo vio seguro en sus datos, informaciones, incluso no tuvo mayores inconvenientes a la hora de escuchar y responder algunas críticas de los abogados defensores de Vitali.

Ante esto, los letrados decidieron apostar al todo o nada, para lo cual solicitaron al tribunal que se proceda a la realización de un careo entre ese testigo y el imputado Vitali.

Puro nerviosismo

Los jueces Carolina Castagno, José María Chemez y Cristina Van Dermbroucke avalaron el pedido de la defensa y autorizaron el encuentro cara a cara entre el arrepentido y el imputado Vitali.

El hombre que trabajaba en la Justicia y se encuentra en la actualidad privado de su libertad en el penal de Paraná, un rato antes salió de la sala descompuesto por un problema de presión, aparentemente enojado por "las mentiras que estaba dando Bertoni", se confió a UNO desde la defensa del perito.


En el encuentro, tenso, se lo vio muy nervioso, exaltado y hasta agresivo a Vitali que tomó la posta y disparó varias consultas. Las respuestas de Bertoni fueron directas, sin contradicciones y dejando la sensación que eran claras y precisas.


LEE MÁS: Arrancó un largo juicio por corrupción de un perito judicial


Embed


LEE MÁS: Vitali se declaró inocente y apuntó al descontrol en el depósito de armas


En el tiempo que no fue tan extenso, cada uno se mantuvo en sus dichos, pero dando la idea a los presentes que el arrepentido había salido mejor parado que Vitali.


Una aclaración, toda la causa judicial en sus albores, marcó que el imputado era de apellido Vitali, pero luego se trajo la documentación oficial donde rezaba Vitale. Esto ocurrió así, porque por muchos años, el perito firmaba con el primer apellido, incluso todos sus informes y sellos iban con el clásico Vitali.


El Tribunal consultó al perito por este inconveniente, y aclaró que realizó los trámites de residencia italiana, para lo cual su apellido actual es Vitale.


Un llamativo audio


En tanto, los fiscales Ignacio Aramberry y Juan Malvasio presentaron a los jueces un audio telefónico entre Bertone y un señor apodado el gringo. En él se escuchó claramente como Bertone le marcaba a la restante persona que no podía bajar el precio del arma que se le iba a entregar, porque "El Viejo" estaba operado.


Los fiscales indicaron que se sabe en el propio expediente que a Vitali, lo apodan "El Viejo".


La cuarta audiencia seguirá mañana, con la declaración de los delegados judiciales que participaron de los allanamientos y otras medidas judiciales ordenadas en el arranque de la causa.


Comentarios