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Secuestran un auto de una cónsul alemana en Concordia

El vehículo era conducido por su hijo que “perseguía” a otro auto que lo habría agredido, en la costanera de la ciudad entrerriana.

Martes 25 de Noviembre de 2014

Un auto que sería propiedad de una cónsul alemana en Argentina fue incautado por la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Concordia, cuando circulaba a excesiva velocidad junto a otros autos en la costanera, presuntamente corriendo "picadas".

El operativo ocurrió en la madrugada del domingo pasado, cuando personal de Tránsito fue advertido vía telefónica de la situación. Cuando los funcionarios llegaron a la esquina de Scattini y Pueblos Originarios se encontraron con dos autos a los que les labraron las actas correspondientes por andar practicando “picadas”.

Uno de los vehículos, un Ford Mondeo azul, tenía como chapa patente delantera una placa de la República Alemana, a lo que el joven conductor de 20 años agregó que el auto era de su madre, que justamente es cónsul del país europeo en la República Argentina.

Independientemente de ese detalle, los agentes municipales incautaron el vehículo junto a un Mazda color blando que habría incurrido en la misma infracción y trasladaron sendos autos a la dependencia de Tránsito de calle Carriego y La Rioja.

El Mondeo estaba al mando de un joven de 20 años que se identificó como Lucas Seiguerman, quien en diálogo con el sitio Diario Río Uruguay admitió que su madre, titular del vehículo “es cónsul de la Embajada de Alemania”.

De acuerdo a su relato, circulaba junto a su novia por la avenida de la costanera de Concordia “cuando un (VW) Gol gris oscuro, con tres personas que venían atrás mío, me tocan el paragolpes de atrás”, estimando que los ocupantes del otro coche “se ve que estaban alcoholizados”.

“Yo me bajo del auto y miro el paragolpes que no tenía nada”, pero fue allí que “me pasan por el costado y como tenía los vidrios abiertos me tiraron un vaso con Fernet”, por lo que como reacción inmediata “salí atrás de ellos, que se meten en una playa con calle de tierra y justo me agarra un agente de Tránsito y me para el vehículo”.

Lucas Seigerman reconoce que le labraron un acta “y ponen que yo estaba corriendo una picada con el auto. Pero eso no es así, yo estaba persiguiendo a alguien que me había agredido”, explicando que “por eso el auto tiene olor a Fernet o alcohol”. Pero el inspector “no me quiso escuchar, me dijo que estaba corriendo una picada y que iba a retenerme el vehículo, me hizo bajar y acá está el auto”.

Con respecto a la chapa identificatoría del vehículo, aclaró que si bien su mamá es Cónsul, “el auto es particular, no es diplomático de la embajada. Se trajo de allá (Alemania), pero no pertenece a la embajada misma”.

El joven remarcó también que se le realizó un test de alcoholemia “y me dio negativo, porque ninguno de los dos tomamos alcohol. Simplemente fui a comer a un restaurante de la costanera, me iba a dar una vuelta antes de volver a mi domicilio y en ese momento fue cuando sucedieron las cosas”.

Fuente: Diario Río Uruguay

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