Robo
Miércoles 18 de Abril de 2018

Rebrote del robo de motos en Paraná: las levantan en la calle o las sacan de viviendas

En los últimos meses ha crecido un delito que había mermado años atrás con los controles vehiculares de la Policía. Investigan si es una banda organizada

No se vive aún la situación de los años 2013 y 2014, cuando se robaban de a 10 o 15 motos por día en Paraná. Pero sí se ha registrado un incremento del delito en distintos lugares de la ciudad, suficiente para que cualquier vehículo que quede estacionado en la calle o en un garage corra riesgo de ser sustraído. La Policía investiga si se trata de una organización con distintos roles, desde el hurto hasta el desarme y reventa. Los robos de motos con violencia o con uso de armas de fuego se han producido en menos ocasiones, ya que la mayoría de las denuncias son por las que han sido levantadas en la vía pública o del interior de viviendas. Lo cierto es que pasan los años y el mercado ilegal de motos y motopartes, que está en el trasfondo del negocio del robo, sigue bien aceitado, con viejos o nuevos actores.
Sin una cifra estadística sobre la cantidad de motos robadas en los últimos meses, en las fiscalías donde se derivan las denuncias se ha notado el aumento de legajos de investigación por estos hechos. Por el tipo de delito, que es el Hurto en la mayoría de los casos, las denuncias recaen en la Unidad Fiscal de Respuestas Rápidas. La División Robos y Hurtos (Dirección Investigaciones) de la Policía ha desarrollado distintas medidas para localizar tanto las motos como a los autores de los ilícitos. Por el momento, aunque hay sospechas firmes, aún no hay nombres en firme para eventuales detenciones.
Respecto de las zonas donde se producen los robos no hay lugares donde el delito haya golpeado con más fuerza respecto de otros, ya que en las distintas jurisdicciones de la capital provincial se han sustraído numerosas motos en las últimas semanas. Aunque, tal como se informó en UNO hace poco más de un mes, en las zonas cercanas al centro se ha notado con mayor frecuencia. Se trata de jurisdicciones de las comisarías primera y segunda, donde hay muchos edificios en los que se dejan motos estacionadas en la vereda en los ingresos, así como los que las dejan en la vía pública para hacer diligencias. Por esto se habían producido allanamientos en los barrios Belgrano y Pirola, donde se hallaron vehículos robados y se identificaron a presuntos ladrones.
En este sentido, se indicó que "es muy raro" que los robos de motos se produzcan mediante violencia o calificados por el uso de armas, como sí era un flagelo años anteriores. Más que nada, sucede que los ladrones las levantan en la calle, o tantean los portones de viviendas para sustraerlas de las cocheras.
Las pesquisas que se vienen desarrollando aún no han podido dar en el centro de la actividad delictiva. Como ha ocurrido tiempo atrás, se cree que hay una o más personas que reciben y revenden las motos o sus piezas, luego de que los que las sustraen hagan su parte y quienes las desguazan obren con la suya. Lo que demuestra el incremento del robo de motos es, a su vez, que existe una alta demanda en el mercado negro.
En Paraná, unos años atrás, este tipo de delito llegó a ser un tormento que ha dejado varias víctimas fatales por asesinatos en ocasión de robo, cuyas investigaciones generalmente conducían a las mismas bandas que operaban detrás de esos hechos delictivos. Incluso, en la Justicia se llegó a condenar a un hombre que se ofrecía como investigador privado a las víctimas, por sus supuestos contactos en el hampa, pero se demostró que tenía estrecha relación con quienes robaban para el otro negocio que era el pago de los rescates, donde también participaban policías que tomaban las denuncias de los damnificados.

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