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Probation para la dueña de un geriátrico y un médico por la muerte de una mujer

Los imputados por el fallecimiento de Irma Hilt, producto de la negligencia en la atención, deberán hacer tareas comunitarias.

Jueves 14 de Noviembre de 2019

En 2016 se produjeron varias clausuras de residencias geriátricas en Paraná por las paupérrimas condiciones en que se encontraban los ancianos allí alojados. Pero un tiempo antes ya se había producido una muerte en un hogar, que motivó una denuncia y su investigación. Esta causa concluyó ayer, con la probation que le otorgaron a la dueña de Casa Hogar, que funcionaba en calle Diamante 286. Unos meses antes también le otorgaron el beneficio al médico que debió procurar la atención a la señora que estaba allí alojada.

El 10 de septiembre de 2015, Irma Elisa Hilt falleció en esa residencia y su muerte generó dudas en sus familiares sobre la asistencia recibida en el lugar donde estaba alojada. La denuncia fue radicada por la hija, María Teresa Gálvez, e investigada por el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, quien solicitó la autopsia. En el estudio, el médico forense advirtió que hubo falencias en la atención médica de la mujer.

Tras el análisis de las pruebas, fueron imputados la dueña de la residencia y un médico por el delito de Abandono de persona agravado, pero luego se cambió la imputación por Homicidio imprudente.

El informe de la autopsia arrojó que la muerte de Hilt se había producido por “paro cardiorrespiratorio, seguido de una arritmia cardíaca, producto de un taponamiento cardíaco pospericarditis purulenta por sepsis”. Y lo que causó ese diagnóstico fue “una herida de la zona sacra que presentaba la víctima, causal de foco infeccioso” y que allí “no se constataron signos de curaciones en forma previa a su muerte”.

Por esto, tanto la dueña del geriátrico, Ángela Inés Roldán, como el médico Guillermo Oscar Casanova, fueron imputados por “mediante un actuar negligente, haber inobservado los deberes de cuidado, omitiendo prestarle los auxilios y cuidados necesarios (a la mujer), tales como atención médica y medicación adecuada a sus patologías y aseo indispensable; quien por su avanzada edad y diagnóstico de Alzheimer se encontraba con un estado de salud delicado, lo que desencadenó en el fallecimiento”.

La causa avanzó y fue elevada a juicio. Pero antes de llegar a esta instancia se llegó a un acuerdo entre el fiscal, la querella (con la representación de los abogados María de los Milagros Serra Cullen y Andrés Bacigalupo) y la defensa a cargo de Marciano Martínez.

El pedido de suspensión del juicio a prueba para la dueña del geriátrico fue presentado ayer a la jueza de Garantías Marina Barbagelata. La probation consiste, al igual que en el caso del médico, en el cumplimiento de tareas comunitarias en una institución de bien público, por 96 horas anuales, durante dos años.

Seguía funcionando

La denuncia penal fue radicada en 2016 por la abogada querellante Serra Cullen. Sin embargo, dos años después el geriátrico Casa Hogar siguió funcionando, pese a que se habían constatado en inspecciones severas irregularidades. Por eso, en 2018 denunciaron en el Juzgado de Faltas de Paraná y recién de esta manera se logró la clausura del lugar.

En el informe presentado, se detalló que la Dirección General de Habilitaciones, Concesiones y Uso de Espacios Públicos había rechazado la habilitación del lugar por el incumplimiento a las reiteradas observaciones.

Entre estas, las indicaciones desatendidas, se destacaban: limpieza intensiva de todo el establecimiento; retirar elementos que no corresponden a cada área, principalmente en cocina; colocar protecciones contra insectos en la totalidad de las aberturas de la cocina; arreglo de paredes y techos donde hay humedad; nómina del personal; enfermera a cargo; autorización del Ministerio de Salud Pública.

En esas condiciones vivía Irma Hilt, donde sufrió la infección que desencadenó su muerte.

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