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Prisión condicional por el golpe que terminó en tragedia

Lautaro Costanzo acordó tres años de prisión condicional por el golpe de puño a Hernán Olivera, quien falleció porque tenía un tumor cerebral.

Miércoles 20 de Mayo de 2020

Un mes después de la batahola en el barrio La Floresta de Paraná que derivó en una tragedia, presentaron un acuerdo de juicio abreviado por el cual un joven acordó una pena de prisión condicional por un golpe de puño que terminó en la muerte de un joven a causa de una enfermedad preexistente.

Se trata del fallecimiento de César Hernán Olivera, quien murió a los 27 años al intermediar en un conflicto barrial en el cual no tenía nada que ver. El joven recibió un golpe de puño en el rostro por parte de Lautaro Costanzo. Estuvo internado dos días y murió. Los médicos detectaron que tenía un tumor cerebral, que resultó ser la causa del deceso. Pero a su vez, en el informe de la autopsia se dictaminó que si no hubiera recibido aquel golpe, no hubiera fallecido ese día.

El fiscal de la causa, Mariano Budasoff, investigó el confuso hecho junto al personal de la División Homicidios y la comisaría quinta de Paraná. Tras reunir numerosos testimonios, se pudo reconstruir aquel violento episodio ocurrido el 21 de abril por la tarde, en la zona de calles Ituzaingó y Colombia: fue una gresca entre dos familias (los Cornejo y los Britos). El padre de Olivera salió a pedir que se calmaran, porque los elementos contundentes caían sobre las viviendas vecinas. Su hijo César lo acompañó, y fue atacado por Costanzo, quien le arrojó un golpe de puño.

Aparentemente, Costanzo intentó defender a su prima que participaba activamente en la pelea, pero al momento del golpe ella no corría un riesgo inminente de ser lesionada. La víctima se desplomó en el acto, y nunca más recuperó la conciencia. En el nosocomio detectaron la grave dolencia que ya padecía, por la cual murió.

Costanzo, de 20 años, fue detenido y, representado por el abogado defensor Pedro Fontanetto D’Ángelo, recibió la prisión preventiva domiciliaria.

En la investigación se determinó que Costanzo tuvo intención de golpear a Olivera, pero no de matarlo. A su vez, si no hubiera sufrido aquella agresión el joven estaría vivo: por el tumor cerebral podría haber fallecido tiempo después o quizás se hubiera salvado con un tratamiento médico. Esto nunca se podrá saber. Lo que sí se estableció es que la trompada desencadenó o aceleró el fallecimiento producto del tumor que la víctima tenía en la zona frontal del cerebro, según se precisó en aquella oportunidad.

El fiscal y el defensor llegaron al entendimiento de que lo que sucedió se encuadra en lo que el Código Penal define como Homicidio preterintencional. Es decir, que la intención de Costanzo era lesionar a Olivera, y para lograrlo utilizó un medio idóneo, como lo es un golpe de puño, lo cual no debía ocasionar razonablemente la muerte de la víctima.

Por esto, acordaron que Costanzo cumpla la pena de tres años de prisión condicional. Se trata de la mínima sanción que se prevé para el mencionado delito, que a su vez tiene una máxima de seis años de encierro. Al mismo tiempo, se evalúa que el joven cumpla la pena en una ciudad cercana a Paraná para poder rehacer un proyecto de vida.

Ayer por la tarde, las partes presentaron el acuerdo ante el juez de Garantías Ricardo Bonazzola. Allí el joven imputado fue interrogado por el juez, confesó y aceptó cumplir dicha sanción penal. De este modo, el magistrado pasó a analizar las pruebas del legajo para dictar una sentencia en la que podría homologar el acuerdo.

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