“En un minuto destraban el volante, le cortan los cables y se la llevan”, contó un hombre que estaba en el casino de calle Almafuerte de Paraná, sobre un problema que creció en las últimas semanas: el robo de motos a las personas que van a apostar. En la sala de juegos de calle Galán, se informó, también se han denunciado hechos similares. Estos lugares pasaron a ser un blanco fácil de los que se dedican a la sustracción de motos, ya que las personas una vez que ingresan pierden el contacto con el exterior, por los ruidos y la falta de ventanas vidriadas.
Preocupa el robo de motos estacionadas en los casinos
Una mujer se contactó con UNO para manifestar su indignación con el robo de su moto: en la noche del sábado la dejó estacionada en la puerta del casino de Almafuerte, atada con una linga, y al salir no estaba más. Avisó a la seguridad del lugar, que revisó la grabación de la cámara de vigilancia en la que pudo observar a un hombre con una campera azul que con gran habilidad le cortó la cadena, los cables y se la llevó. La víctima radicó la denuncia en la comisaría 10ª, pero no guarda esperanzas de recuperarla. El policía que estaba esa noche custodiando adentro del lugar, le contó que la noche anterior (del viernes) habían robado tres motos más.
Otras personas que van en moto a esta sala de juegos, según contó un custodio, salen cada tanto a ver si su vehículo sigue estacionado donde lo dejaron. A veces hay un muchacho oficiando de cuidador de motos, pero otras veces no está, y es cuando más suceden los robos.
En el caso de la sala de calle Galán, se estaciona en el frente una gran cantidad de motos, y muchos las dejan ni siquiera atadas con cadenas, solo con la traba del volante. Por esto, por más que haya un policía vigilando en la puerta, le resulta muy difícil saber si el que se va en una moto es su verdadero dueño. En este sentido, desde la Policía pidieron más prudencia a los motociclistas al momento de dejarlas estacionadas en estos lugares.
El jefe de la Departamental Paraná de la Policía, Mario Muller, informó a UNO: “Estamos en conocimiento de estos hechos, reforzamos la seguridad en la zona con vigilancia nuestra y de la cámaras del 911 en las inmediaciones, con máxima atención al movimiento vehicular”, y recomendó a los motociclistas que acuden a estos lugares que “adopten medidas de seguridad independientemente de que la Policía refuerza la zona”.
Otra cuestión que facilita el accionar de los ladrones, en el caso de la sala de calle Almafuerte, es que cuentan con vías de escape como las calles nuevas del exhipódromo (que están abiertas pero no habilitadas), por donde toman luego por calle Maciá para perderse de vista. Además, la zona está totalmente a oscuras.














