Policiales
Miércoles 03 de Enero de 2018

Por el llamativo robo de 2.500.000 de pesos a un comerciante, sospechan de un entregador

El dueño de una cadena de fiambrerías de Paraná sufrió la sustracción del interior de su casa de una suma millonaria. El o los delincuentes sabían perfectamente donde estaba el dinero dentro de un ropero.

Por el momento la Policía y la Justicia no tienen elementos para profundizar en la investigación que permita aclarar el robo de 2.500.000 pesos del interior de la casa del dueño de un par de fiambrerías de la capital entrerriana. Se sospecha seriamente que en todo esto hay un entregador o un cómplice del entorno familiar.

El suceso fue comunicado esta mañana luego de que un familiar del comerciante detectara la puerta de la casa violentada en la zona de calle Garrigó al 1.000 de Paraná.

Se informó a UNO que el dueño de la cadena de fiambrerías ubicadas en Blas Parera, Almafuerte y Don Bosco, había obtenido el dinero producto de las importantes ventas de navidad y año nuevo para lo cual trabajó muy bien con las ofertas en los distintos comercios que trabajaron de corrido varias jornadas.

Si bien hasta la tarde no estaba oficializada la suma robada del interior de la casa, el comerciante informó al personal de la Dirección de Investigaciones y de Robos y Hurtos que eran 2.500.000 pesos que habían guardado en un lugar muy específico dentro de un ropero de su dormitorio.

La información con el escondite del dinero, solo lo sabían un par de personas de su círculo mayor de confianza y familiar, por lo que está más que sorprendido por el hecho y cómo ocurrió.

Sobre el robo, se conoció que alguien con gran información de la casa y del lugar dónde estaban las dos cajas con toda la plata, sabía a la perfección algunos "secretitos" para ingresar a la propiedad e ir directamente hasta el ropero en cuestión.

El o los ladrones, violentaron levemente la puerta de ingreso, incluso la apertura fue tan prolija que los daños fueron muy menores. Seguramente con guantes, abrieron la puerta y llegaron hasta el lugar donde estaba toda la recaudación de los días de ventas. El dinero había sido acondicionado en dos cajas y guardadas dentro del ropero.

La Policía Científica y los investigadores lo lograron ubicar ni una huella, ni una pisada, algo que pudiera determinar la profundización de la pesquisa.

Daría a todas las luces que el que hizo esto es un profesional del arte de robar que, además, contaba con datos muy sensibles del movimiento interno de la casa. Sabían los horarios en qué había gente, dónde estaba la plata y cómo entrar, casi sin romper nada. Pero fue tan preciso el robo, que no movieron ni revolvieron nada dentro de las dependencias internas de la propiedad de calle Garrigó.

¿Cómo obtuvieron la información, quién se las proveyó, y quién les facilitó los datos para asegurar el atraco?, es lo que se trata de conocer por parte de los policías.

Por el momento la investigación se circunscribe inicialmente a conocer los testimonios de los familiares directos y otras personas, muy de confianza del comerciante, que puedan llegar a tener ingreso a la casa o saber al menos del movimiento comercial de las tres sucursales.

Si bien aún no tienen nada, se cree que se está frente a la posibilidad concreta de un entregador o cómplice que podría ser muy allegado a la víctima.

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