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Causa Narcoavioneta

Policías federales, entre recuerdos, olvidos y titubeos sobre las pesquisas a los narcos

Declararon tres efectivos de la fuerza que desbarató la banda de los hermanos Daniel y Miguel Celis. Defensores intentan cuestionar sus actuaciones.

Martes 15 de Octubre de 2019

La séptima jornada del juicio por las causas Narcoavioneta y Narcomunicipio transcurrió con tres testimonios que no resultaron ni tan claros ni tan dudosos en torno a las investigaciones desarrolladas entre 2016 y 2018. Se trató de policías federales que declararon ante el tribunal, con algunos recuerdos, muchos olvidos y pocas certezas de interés para las partes, según las preguntas planteadas sobre los hechos investigados. Un terreno sobre el cual los defensores aprovecharon para marcar algunas inconsistencias y dudas, sobre todo ante titubeos de dos de los testigos.

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Como se ha venido informando, son dos causas que convergen en un solo juicio: la Narcoavioneta, que desbarató las organizaciones narco presuntamente lideradas por los hermanos Daniel y Miguel Ángel Celis; y la Narcomunicipio, en la cual están procesados el intendente Sergio Varisco, el concejal Pablo Hernández y la exfuncionaria Griselda Bordeira por financiamiento de la nueva banda formada por Tavi Celis para el tráfico de cocaína. Ayer se retomaron las audiencias luego de un cuarto intermedio de dos semanas.

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El primero de los testigos que declararon en el debate fue el cabo de la Policía Federal, Joaquín Truffe, que prestaba servicio en la Oficina de Brigada de la Delegación Paraná de la fuerza. “En la investigación no tuve participación, sí participé en el procedimiento el día de la llegada de la avioneta, que se hizo en Colonia Avellaneda, en un campo”, recordó.

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“Estuve varios días antes, en ese lugar y en otros lugares donde se pensaba que iba a suceder. Un compañero nuestro llevaba las escuchas telefónicas. Nosotros nos dedicábamos a hacer otros trabajos y cuando él nos necesitaba nos avisaba”, explicó.

Sobre aquel 28 de mayo de 2017, cuando aterrizó la avioneta que trajo marihuana desde Paraguay, Truffe refirió: “Teníamos vehículos y una moto. Mi compañero que estaba en la moto, al ver pasar la avioneta, la siguió y la vio que iba bajando. Vuelve, nos avisa, nos subimos a los autos y llegamos hasta ese campo. Entramos y pudimos ver la avioneta. Había dos camionetas y personas. Bajamos de los vehículos y pudimos ver que en una camioneta había varios bultos, y había tres o cuatro masculinos, no lo recuerdo”.

El cabo también participó, un año después, en el allanamiento a la casa de Luciana Lemos (por entonces pareja de Celis), en calle Segundo Sombra y República de Siria, donde se hallaron más de tres kilos de cocaína y las famosas anotaciones en las cuales aparecen los nombres de los funcionarios políticos implicados. El testigo afirmó recordar que había “dos hombres, droga, celulares y anotaciones”. Estas últimas afirma que no las vio, sino que recuerda que se secuestró un cuaderno en el procedimiento.

Luego fue el turno del policía federal Guillermo García, una declaración más extensa y con algunas inconsistencias al momento de explicar su labor en la investigación. “No participé de las tareas investigativas, sí en los allanamientos, sobre todo el día que se hizo el procedimiento de la avioneta. Nos constituimos en el lugar a primera hora del día, en horas de la tarde recuerdo verla, pasa por arriba nuestro hacia el campo. En ese momento nos preparamos y fuimos hasta el lugar. Se ingresó por la entrada al campo con las balizas para darnos a conocer como personal policial. En el fondo del campo había dos camionetas, una vez que bajamos de los vehículos se redujo a tres personas, dos de los hermanos Ghibaudo y otro de apellido Céparo. Hay personas que se escapan por el monte, se termina encontrando a uno de apellido Caballero. En la camioneta que estaba a la izquierda de la avioneta se encontraron unos bultos, varios, eran negros con cinta de embalar marrón y dentro había lo que normalmente llamamos ladrillos y adentro tenían marihuana. Eran más de 300 kilos, habrán sido unos 350, quizás 400 ladrillos. Se hicieron los reactivos que dieron positivo a cannabis sativa. También había una Toyota Hilux, no recuerdo de quién era”, relató García.

El efectivo de la fuerza federal afirmó que “el piloto de la avioneta se escapó” tras el ingreso de los policías al campo. Luego, interrogado sobre cómo sabía que era el piloto quien logró huir, si para saberlo habían interrogado a los detenidos, el testigo se desdijo sobre ese punto. Pese a haber indicado al principio que no participó de la investigación, García dijo más tarde que tuvo la tarea de analizar el material que contienen los DVD sobre audios, textos e imágenes de celulares secuestrados. “Se reciben los DVD y se analiza el material que está adentro. Lo único que realicé es el análisis de la información. Se buscan cuestiones de interés para la causa, lo que esté dentro del DVD, se ven las imágenes, se escuchan los audios”, refirió sobre su labor.

El defensor de Varisco, Rubén Pagliotto, le preguntó si tal tarea corresponde a su rol en la Policía Federal, pero la presidenta del Tribunal no permitió que el testigo respondiera, ya que en caso negativo estaría incurriendo en un delito. El abogado planteó la queja y la reserva federal ante la negativa a su pregunta. Está claro que para los defensores hay dudas sobre el procedimiento de la avioneta y buscan profundizar las sospechas en sus preguntas a los policías que participaron del mismo. Ayer avanzaron en este sentido. El testigo refirió que el tiempo transcurrido desde que salieron de donde estaban guarecidos hasta que irrumpieron en el campo fueron “cinco o 10 minutos, más de eso no”. A su vez, respondió que no recuerda si las personas que estaban en la operación narco se asustaron al ver a los policías y que en ese momento “no notó ninguna maniobra de carga o descarga de bultos”. La camioneta ya estaba cargada y la avioneta descargada de la droga.

Los defensores aparentemente plantearán que hubo algo extraño para que el transbordo de la droga haya sido tan veloz, que el piloto se haya fugado sin dejar rastros y que los otros tres sujetos detenidos al lado de la droga no hayan huido, como sí intentó hacerlo uno de ellos.

Sembrar dudas

La defensa de Varisco, en otro tramo de la audiencia, apuntó a sembrar dudas sobre la investigación y el accionar de la Policía Federal en la causa, más allá de los elementos del expediente sobre el financiamiento a la banda narco con recursos de la Municipalidad.

Interrogaron a García sobre pantallas de chats encontrados en el teléfono que le secuestraron al concejal Emanuel Gainza (quien fue imputado, indagado y luego sobreseído), entre él y el ministro del Interior Rogelio, y con otra persona agendada como “Claudia Prensa”. A esa altura de los acontecimientos, cuando Varisco y su entorno estaban en la mira de la Justicia Federal, el concejal le cuenta que la confianza entre la UCR y el PRO en Paraná estaba rota; sobre su posible declaración en la causa, en la que había que ser prudente y no condicionar a la Justicia. Además, le dijo que su nombre en la lista del famoso cuaderno en realidad refería a Gonza, no Gainza, y que esto se lo dijo Luciana Lemos a la Policía, porque se había confundido.

“No me consta que esto hubiera sucedido”, dijo el testigo, quien tampoco tenía claro quién era Frigerio. “Sé que es un político”, dijo.

Por último, declaró el comisario Ariel Tridente, quien fue segundo jefe de la Delegación Paraná de la Policía Federal e intervino durante la investigación de la causa Narcoavioneta. El testigo recordó algunos aspectos de la causa, refirió el accionar de los principales personajes sospechados y el procedimiento cuando aterrizó la aeronave con marihuana.

El juicio continuará el lunes por la mañana con la octava audiencia, con más testimonios de policías que participaron de los diversos procedimientos y actuaciones en ambas causas.

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