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Pocho Morales: a tres años y tres meses de su desaparición

El 30 se cumplirá otro mes más sin saber qué pasó con el quinielero de San Jaime de la Frontera. Sus familiares están desesperados por la falta de datos. Exigen respuestas de la Policía y la Justicia 

Jueves 27 de Noviembre de 2014

Javier Aragón / De la Redacción de UNO
jaragon@ uno.com.ar

 


 

 

 A horas de cumplirse tres años y tres meses de la desaparición de Juan José Pocho Morales, sus familiares intentaron una vez más establecer si se puede dar el “milagro” de conocer algún dato que permita saber qué paso con el quinielero de 66 años que fue visto por última vez el sábado 30 de agosto del año 2011. Pese a mover cielo y tierra en San Jaime de la Frontera, ahora sus allegados ya están resignados y perdieron la esperanza de encontrarlo con vida.


Ayer, Walter, el hijo de Pocho se entrevistó en Paraná con el jefe de la Policía Roberto Massuh y el director de Investigaciones Ricardo Frank, quienes lo impusieron del trabajo permanente que se hace desde la fuerza de seguridad provincial para  tratar de ubicar al hombre del departamento Federación.
Walter dialogó con UNO y, como en las anteriores ocasiones, el hombre que se muestra calmo, reclama con firmeza que el gobierno, la Policía y la Justicia le den una respuesta a toda su familia.


“No puede ser que se lo haya tragado la tierra, más sabiendo que él realizaba el recorrido vinculado con su actividad de agenciero por el centro de la ciudad”.


El hijo del quinielero se lamentó porque se hicieron numerosos operativos, procedimientos y tareas de inteligencia, pero sin ningún tipo de resultados.
Admitió que al seno familiar le cayeron muy mal algunas hipótesis de la Justicia y la Policía que insinuaron que el hombre pudo haber sido asesinado por alguno de ellos.


“No sé por qué fueron para ese lado, y como no encontraron nada, trataron de marcar que mi padre se habría retirado de la casa de modo voluntario”, resaltó para añadir que “llamativamente aparecieron hace un tiempo datos que lo había visto en Santa Fe y Córdoba, pero luego se supo que no eran verdad”.


Si bien reconoció que desde la Policía siempre se lo tiene al tanto de todo, exigió que de una buena vez se aclare qué pasó con su “viejo”.


Walter no ocultó su desazón porque con el paso del tiempo, son nulos los avances. “Cada tanto llaman por el tema de la recompensa (se ofrecen 100.000 pesos por algún dato real), pero todos son inexactos o bien bromas de mal gusto”, se quejó el muchacho que decidió cambiar de querellantes en la causa.


“Ahora nos están asistiendo profesionales de la Red en Alerta y de la Red antimafia, incluso hace un tiempo el papa Francisco nos envió sus respetos y apoyo”, contó Morales.


Para él y su familia, podría ser posible que a Pocho lo hayan asesinado para robarle algo de dinero y hasta la bicicleta.

 

 

 

Muy pocas esperanzas

 

 


En la reunión de ayer con las autoridades policiales se le notificó a Walter Morales que por orden de la Justicia de Chajarí se decidió secuestrar una camioneta de la zona y levantar rastros y huellas a fin de confirmar o descartar el rumor que había llegado a los investigadores.


Por ello es que fueron peritados en los laboratorios de la Dirección de Criminalística de la Policía rastros que serían de sangre y algunos elementos, como un cepillo dental.


Pese a esto, los familiares indicaron a UNO que tenían muy pocas esperanzas de que se lograran avances significativos, habida cuenta que lo analizado habría sentido el paso del tiempo.

 

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