Femicidio
Sábado 14 de Octubre de 2017

Pericias arrojaron que femicida puede ser llevado a juicio

Orlando Ojeda está a un paso de la instancia donde lo condenarán a perpetua por matar a sus dos exparejas

Faltan pocos días para que se cumpla un triste primer aniversario del doble femicidio de la policía Romina Ibarra y de la docente Lidia Milessi. El asesino Orlando Ojeda quedó a un paso de ser enviado a juicio oral y público por los asesinatos que perpetró aquella noche del 5 de noviembre. Las últimas pericias solicitadas por el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull ya finalizaron y descartaron que el imputado sufra algún daño mental que le impida ser sentenciado. De este modo, en pocos días solicitarán la elevación de la causa a juicio, donde el exintegrante de la Prefectura Naval Argentina recibirá la prisión perpetua.
No habrá demasiado misterio que develar sobre el hecho, ya que Ojeda tampoco buscó escaparse o negar su responsabilidad para salir impune: solo le importó terminar con la vida de las dos mujeres. Pero para evitar lo que posiblemente podría ser la única coartada para evitar pasar el resto de su vida en la cárcel el fiscal solicitó una serie de medidas para descartar el daño neurológico. Tal como informó UNO hace cuatro meses, Ramírez Montrull ordenó practicar tres estudios con la finalidad de detectar si Ojeda es consciente de sus actos y como tal puede ser juzgado. Se trató de una tomografía computada, un electroencefalograma y una resonancia magnética. Los profesionales que realizaron los respectivos informes periciales fueron determinantes: no se detectó ninguna anomalía que pudiera afectar su comprensión al momento de ser sometido a juicio.
La misma conclusión fue a la que arribaron los profesionales del Hospital Escuela Salud Mental de Paraná, quienes tras las entrevistas enviaron un informe donde establecieron que Ojeda no tiene ninguna afección psicológica ni psiquiátrica que le impida pagar por lo que hizo.
No solo el crimen machista que cometió hace casi un año demostró lo que es y lo que piensa Ojeda, sino que luego de los asesinatos se conocieron las publicaciones que compartía en su perfil en la red social Facebook, en las que daba cuenta de su personalidad machista, misógina y de total desprecio hacia las mujeres.
De este modo, solo restan algunas medidas formales más y en pocas semanas el fiscal solicitará la audiencia en el Juzgado de Garantías de remisión de la causa a juicio, en la cual se llegará a un acuerdo probatorio entre las partes: quedarán al margen del debate las evidencias sobre las que no hay discusión, y serán ventiladas en el juicio aquellas que generan discordia para cada hipótesis. Por ejemplo, hay unas 60 personas anotadas en la lista de testigos, pero seguramente varios de ellos quedarán descartados.
El hecho que le imputarán a Ojeda, por el cual le pedirán la prisión perpetua, es que la noche del 5 de noviembre de 2016 fue a la casa de su expareja, Romina Ibarra, en el barrio Mosconi, y la mató a balazos. Cuando salía de la vivienda, le disparó a un vecino que acudía a ayudarla. Manejó su moto hasta el barrio Los Gobernadores, entró a la casa de calle Medus y Antelo y le disparó en la cabeza a su exesposa, Lidia Milessi. Luego fue a su casa, en Bajada Grande. La Policía ya estaba advertida por un llamado al 911 tras el primer hecho. Cuando lo buscaron, Ojeda no opuso resistencia y entregó su arma reglamentaria con el que perpetró los dos crímenes. Se trata de un doble homicidio calificado y una tentativa de homicidio.

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