Miércoles 28 de Agosto de 2013
Ayer se cumplió un mes de la muerte violenta de Emanuel Cartasian, el joven de 25 años que fue acribillado en el patio de su casa el 27 de julio a la medianoche mientras festejaba el cumpleaños de su sobrino. La causa tiene como imputado a Daniel Vergara, de 40, quien era vecino de la calle 1.772 del barrio Anacleto Medina de Paraná. Pero su familia y las otras víctimas del hecho que recibieron disparos afirman que eran varios los que tiraban desde el techo de la casa de enfrente, por lo que reclaman que también sean imputados, ya que dieron nombres y apellidos de los otros que protagonizaron el ataque.
En un rincón del patio de la vivienda, la familia y los amigos del muchacho fallecido levantaron un pequeño santuario, donde colocaron su foto, la de su madre y una imagen del Gauchito Gil. Allí encienden algunas velas, realizan ofrendas y rezan. “Calengo siempre vas a estar en nuestros corazones”, escribieron y firmaron todos sus seres queridos.
“Yo lo que quiero es que se haga justicia, que no quede impune la muerte de mi hermano, porque por más que Dani Vergara tenga plata y abogados no era nadie para quitarle la vida a mi hermano”, afirmó Jésica a UNO, ayer al mediodía mientras le cocinaba a los chicos.
Y además pidió que el juez y el fiscal de la causa vayan a fondo, no solo contra el único imputado: “Quiero que paguen él y los cómplices, porque no estaba solo, había muchos”, dijo la mujer, y agregó: “Esos son los cómplices de Dani Vergara, no puede ser que sigan libres como si nada. Está la declaración, dimos nombres y apellidos. Encima el otro día andaban por acá por el pasillo como si nada”. Al respecto, contó que hay dos testigos que los vieron disparar desde el techo de la casa vecina y después saltaron por la casa de atrás, donde los esperaban para salir huyendo y esconder las armas.
Problemas con la música
La mañana del día del asesinato, hubo un incidente entre Vergara y un joven identificado como Sebastián, quienes se tirotearon y como resultado la esposa del primero resultó herida de bala en la pierna. La hipótesis principal indica que por la noche, el hombre se cobró venganza con los vecinos de enfrente, lo que resulta incomprensible para los familiares de la víctima. “Se hubiese ensañado con la casa del pibe o lo hubiese matado, ¿por qué se tuvo que ensañar con nosotros, no pensó que había criaturas, nada?”, dijo Jésica.
A su vez, contó que había problemas con el vecino desde hacía un tiempo atrás: “A la madre le molestaba la música, incluso ese mediodía, antes de que la balearan a la mujer, vino y amenazó en la puerta que bajaran la música. Como los gurises no le dieron bola vino lo del pibe Sebastián y después pasó lo que pasó a la noche”, se lamentó la mujer.
Rumores de amenazas
El imputado Daniel Vergara estuvo detenido durante un par de semanas luego del crimen de Cartasian, fue procesado por el juez de Instrucción Alejandro Grippo, por el delito de Homicidio y luego fue excarcelado tras el pedido de su abogado defensor Hugo Gemelli. Pero no regresó al barrio, ya que debió vender sus pertenencias y mudarse tras el homicidio de Cartasian.
Desde entonces, Jésica, hermana de la víctima, contó que el barrio “está más tranquilo”, pero sostuvo: “Hay comentarios de que siguen las amenazas, que no aceptan que se tuvieron que ir del barrio por lo que hicieron, son los rumores que se corren, que van a volver a tirotear la casa y que esto no va a quedar así”.
Ayer se cumplió un mes de la muerte violenta de Emanuel Cartasian, el joven de 25 años que fue acribillado en el patio de su casa el 27 de julio a la medianoche mientras festejaba el cumpleaños de su sobrino. La causa tiene como imputado a Daniel Vergara, de 40, quien era vecino de la calle 1.772 del barrio Anacleto Medina de Paraná. Pero su familia y las otras víctimas del hecho que recibieron disparos afirman que eran varios los que tiraban desde el techo de la casa de enfrente, por lo que reclaman que también sean imputados, ya que dieron nombres y apellidos de los otros que protagonizaron el ataque.
En un rincón del patio de la vivienda, la familia y los amigos del muchacho fallecido levantaron un pequeño santuario, donde colocaron su foto, la de su madre y una imagen del Gauchito Gil. Allí encienden algunas velas, realizan ofrendas y rezan. “Calengo siempre vas a estar en nuestros corazones”, escribieron y firmaron todos sus seres queridos.
“Yo lo que quiero es que se haga justicia, que no quede impune la muerte de mi hermano, porque por más que Dani Vergara tenga plata y abogados no era nadie para quitarle la vida a mi hermano”, afirmó Jésica a UNO, ayer al mediodía mientras le cocinaba a los chicos.
Y además pidió que el juez y el fiscal de la causa vayan a fondo, no solo contra el único imputado: “Quiero que paguen él y los cómplices, porque no estaba solo, había muchos”, dijo la mujer, y agregó: “Esos son los cómplices de Dani Vergara, no puede ser que sigan libres como si nada. Está la declaración, dimos nombres y apellidos. Encima el otro día andaban por acá por el pasillo como si nada”. Al respecto, contó que hay dos testigos que los vieron disparar desde el techo de la casa vecina y después saltaron por la casa de atrás, donde los esperaban para salir huyendo y esconder las armas.
Problemas con la música
La mañana del día del asesinato, hubo un incidente entre Vergara y un joven identificado como Sebastián, quienes se tirotearon y como resultado la esposa del primero resultó herida de bala en la pierna. La hipótesis principal indica que por la noche, el hombre se cobró venganza con los vecinos de enfrente, lo que resulta incomprensible para los familiares de la víctima. “Se hubiese ensañado con la casa del pibe o lo hubiese matado, ¿por qué se tuvo que ensañar con nosotros, no pensó que había criaturas, nada?”, dijo Jésica.
A su vez, contó que había problemas con el vecino desde hacía un tiempo atrás: “A la madre le molestaba la música, incluso ese mediodía, antes de que la balearan a la mujer, vino y amenazó en la puerta que bajaran la música. Como los gurises no le dieron bola vino lo del pibe Sebastián y después pasó lo que pasó a la noche”, se lamentó la mujer.
Rumores de amenazas
El imputado Daniel Vergara estuvo detenido durante un par de semanas luego del crimen de Cartasian, fue procesado por el juez de Instrucción Alejandro Grippo, por el delito de Homicidio y luego fue excarcelado tras el pedido de su abogado defensor Hugo Gemelli. Pero no regresó al barrio, ya que debió vender sus pertenencias y mudarse tras el homicidio de Cartasian.
Desde entonces, Jésica, hermana de la víctima, contó que el barrio “está más tranquilo”, pero sostuvo: “Hay comentarios de que siguen las amenazas, que no aceptan que se tuvieron que ir del barrio por lo que hicieron, son los rumores que se corren, que van a volver a tirotear la casa y que esto no va a quedar así”.