La Justicia condenó a dos hermanos del barrio Belgrano de Paraná por narcomenudeo. El hombre fue encarcelado y la mujer recibió una pena menor y condicional.
Sábado 31 de Agosto de 2024
La Justicia condenó a dos hermanos por participar en la venta de drogas en el populoso barrio Belgrano de Paraná. La actividad ilícita fue descubierta tras la denuncia de vecinos y un posterior seguimiento que realizó personal de Toxicología de la Policía. Las penas recayeron sobre Carlos Vega, de 34 años, y su hermana Macarena, de 22. El primero fue enviado a la cárcel, mientras que la segunda cumplirá con la sentencia en libertad.
En el juicio, el juez determinó que Carlos Vega era el principal responsable de la operación de venta de drogas, a lo que se le añadió un robo en grado de tentativa ocurrido en febrero del año pasado. Se le condenó a cuatro años de prisión efectiva y a pagar una multa de 375.000 pesos. Fue alojado en la Unidad Penal N° 5 de Victoria.
Por otro lado, Tatiana Vega fue considerada partícipe secundaria en la actividad ilícita, y se le impuso una pena de tres años de prisión condicional (seguirá libre) y una multa igual que la aplicada a su hermano. El juez señaló que no resultó esencial para la consumación del delito.
La resolución fue emitida a principios de julio y se conoció ante la consulta de UNO en la Justicia. La misma fue emitida por el vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná, Mauricio Mayer.
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Los hechos
El 17 de abril de 2024, la policía de Paraná llevó a cabo un allanamiento en el barrio Belgrano que desmanteló una operación de venta de drogas. Los detenidos, Carlos Jonathan Vega y Tatiana Macarena Vega, fueron encontrados en posesión de cocaína y marihuana ya fraccionadas para su venta. Durante el operativo, también se confiscaron una balanza y material para empaquetar las sustancias.
La investigación había revelado que desde principios de abril, Carlos operaba desde un inmueble en Cortada 919, mientras que su hermana Tatiana colaboraba en el armado y almacenamiento de las drogas en una vivienda cercana. En el momento del allanamiento, el primero estaba a punto de vender cocaína a un consumidor presente en el lugar.
Adicionalmente, el caso reveló un incidente previo: el 12 de febrero de 2023, el mayor de los Vega había intentado robar a un hombre en la vía pública, simulando tener un arma. Ocurrió cuando la víctima se encontraba esperando el colectivo en calle General Alvarado y Sargento Ismael García. Vega fue arrestado por la policía tras la resistencia del vecino.
Juicio abreviado para los hermanos
Al presentar el acuerdo de juicio abreviado, el fiscal Santiago Alfieri definió el rol de los hermanos en la actividad. Principalmente, puso énfasis en el comportamiento de Tatiana, de quien señaló que la prueba recolectada no alcanzó para sostener una hipótesis delictiva de mayor compromiso y sostuvo que no tuvo un rol "imprescindible" en el ilícito.
Al resolver, el juez tuvo en cuenta el análisis del acusador público: "El Sr. Fiscal entendió que en la división de tareas en la actividad ilícita, Tatiana prestaba como colaboración a la actividad desarrollada por su hermano, el depósito y cuidado en su vivienda -separada de la del incurso- del material estupefaciente y del dinero, aporte que logra comprobar con la evidencia agregada y que debe valorarse como un aporte no imprescindible, absolutamente fungible, por lo que estimó que respecto de Tatiana, sin contar con la posibilidad de producir otras evidencias, solo se puede afirmar su participación secundaria".
Así las cosas, el juez concluyó que "se verificó la autoría de Carlos J. Vega, en la medida que las evidencias colectadas dan cuenta que era quién detentaba las riendas de la actividad ilícita, tenencia y comercialización de sustancias estupefacientes, debiendo entenderse en el sentido que solo él podía lograr la consumación de los hechos o detenerlo por la relación de señorío o de control que ejercía sobre la actividad".
Y agregó: "En cambio, el rol de su hermana Tatiana M. Vega, es la de un partícipe secundario, toda vez que se verificó que su aporte al ilícito no resultaba significativo, o dicho en otras palabras, se trata de un aporte no esencial".
Un hombre de Maccarone, condenado
La venta de droga a baja escala sigue creciendo en la provincia. Mes a mes, por los tribunales entrerrianos desfilan familias, amigos y hasta parejas acusados de narcomenudeo. Otro de los últimos casos que se cerró recientemente es el de un hombre del barrio Maccarone, de la capital entrerriana. Se trata de Leandro Germán Dietz, de 30 años, quien aceptó en un juicio abreviado la pena de cuatro años de prisión efectiva por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización (815 gramos de cocaína y 39 gramos de cannabis sativa fraccionados) y tenencia de arma de guerra sin la debida autorización legal. También se le decomisó la suma de $ 5.167.610 y u$s 100. El dinero quedó en manos del Ministerio de Gobierno y Justicia, quien debe definir su destino.
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El hombre cayó el 30 de enero de este año en un mega operativo que se realizó en el barrio. El procedimiento fue noticia por la gran cantidad de personal desplegado y por un hecho desafortunado: un helicóptero de la policía se ubicó a baja altura y provocó la voladura de techos de los hogares precarios del lugar.
En la investigación se relató que la vivienda en la que se encontraba Dietz fue allanada y que éste intentó descartar la droga, el dinero y el arma. Según la resolución judicial fechada el 6 de junio, el hombre fue visto por personal policial cuando arrojaba todos los elementos por encima de un tapial hacia la casa de una vecina. "Surge del acta, que el agente N.F. de la División Seguridad Urbana y Bancaria, junto al Sgto. 1° R.I., de la División Sustracción Automotores llegaron hasta el patio trasero de la finca de la señora T. y observaron que desde la vivienda de Dietz arrojaban por sobre el tapial diversos elementos que caían en el patio donde se encontraban estos funcionarios, algunos de los cuales cayeron dentro de una pileta de lona y otros sobre el suelo, los cuales se trataban de un arma de fuego tipo pistola, un paquete de una sustancia blanca compactada, una balanza y dinero en efectivo ($ 5.167.610 y U$D 100)", dice un tramo de la investigación.
Otros policías aportaron el resto de la secuencia que sentenció la suerte del acusado: "Los restantes funcionarios, que se encontraban dentro de la casa en donde se dirigía el registro autorizado, vieron al imputado Leandro Germán Dietz acercarse desde el fondo, es decir, del lugar desde donde se estaban arrojando los elementos descriptos hacia la casa lindante de la Sra. T.".
El hombre no tuvo otra salida que aceptar el delito en un juicio abreviado. Sin embargo, el 26 de junio logró que el juez Alejandro Cánepa dispusiera que siga con prisión domiciliaria por un plazo de seis meses o hasta que el juzgado de Ejecución de Penas resuelva su situación. Lo hizo al hacer lugar un pedido del defensor, quien señaló que su cliente "es padre de niños menores de edad, quienes conviven con él en su domicilio, siendo él mismo la única fuente de ingresos y de cuidado de aquellos menores, por lo que dependen exclusivamente de Dietz para su supervivencia cotidiana".