Martes 24 de Junio de 2014
Luego de las recientes declaraciones televisivas de una víctima de trata de personas que dijo haber visto a Fernanda Aguirre en un prostíbulo en la provincia de San Luis, el caso de la chica desaparecida hace casi 10 años se reavivó. Como consecuencia, otras dos personas se presentaron en la Justicia para dar testimonio de hechos que podrían encaminar la búsqueda. No trascendieron mayores precisiones de sus declaraciones, pero según se informó a UNO, seguramente se tomarán medidas al respecto.
Ayer por la mañana, una mujer y un hombre que es policía se presentaron en el Juzgado de Instrucción Nº 6, a cargo de Marina Barbagelata, donde se investiga la desaparición de Fernanda. La semana pasada se presentaron de manera espontánea para decir que tenían cosas importantes que contar al respecto, por lo que fueron citados para dar sus testimonios.
Ambos son testigos nuevos en la causa, que sumaron más fojas al grueso expediente. Si bien llamó la atención que estas personas de Paraná nunca se hayan acercado con anterioridad para declarar, se presume que el testimonio de Nerea Soledad Olivera los empujó a decidirse. Olivera es quien relató en medios de comunicación y luego ante la Justicia que había sido secuestrada cuando tenía 11 años, fue abusada y explotada por una red de trata de personas entre las provincias de Misiones y San Luis. En esta última, afirmó que vio a Fernanda, aunque no dialogó con ella, hace unos ocho años. Contó que la chica de San Benito tuvo un bebé en el cautiverio, y luego se la llevaron a otro lugar desconocido.
El testimonio generó tantas expectativas como dudas, por lo que hubo reparos respecto de las medidas que se podrían tomar sobre esa nueva pista.
Ahora, estos dos nuevos testigos (la mujer y el policía) aportaron datos en el mismo sentido de que una red de trata de personas podría ser responsable de la desaparición de Fernanda. “Fueron declaraciones espontáneas de personas que vinieron y dieron datos, algunos interesantes, habrá que investigarlos”, dijo el querellante en la causa que representa a la familia Aguirre, Julio Federik, quien a su vez se limitó a dar detalles de los testimonios para no perjudicar la investigación.
Ahora se espera alguna medida que pueda ordenar la jueza Barbagelata con el fin de confirmar o descartar las nuevas pistas que surgieron con esta declaraciones, vertidas casi una década después de la desaparición de la chica de San Benito.