Policiales

“Nos dan una solución o vamos a terminar muertas”

Cuatro mujeres que sufren violencia de vecinos del barrio Lomas del Mirador II, denunciaron por asociación ilícita al clan familiar “Los Panchos”, por pretender echarlas para quedarse con sus casas.

Jueves 21 de Agosto de 2014

José Amado / De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar


El martes a la tarde, una chica volvía del supermercado, cuando fue abordada por un grupo de mujeres que la agredieron a piñas y patadas, en uno de los pasillos del barrio Lomas del Mirador II, de Paraná. Ella es la hija de Carina Gaitán, una de las cuatro mujeres (junto a Ana Escobar, Olga Pérez y Mónica Olivera) que desde principios de año vienen sufriendo una gran cantidad de hechos de violencia, por los cuales denunciaron a personas del barrio, a quienes llaman Los Panchos.

 

Sostienen que los agresores buscan que se vayan de sus viviendas para usurparlas y venderlas. Pese a la gran cantidad de denuncias formuladas, no han recibido una respuesta efectiva por parte de la Justicia. Por esto, a esta altura ya temen lo peor: “Nosotras lo que estamos pidiendo es que se nos tome en cuenta y en serio. Porque esto no es joda, acá o nos dan una solución o vamos a terminar con una de nosotras o uno de nuestros hijos, muerto”, sentenció Ana.

 

Ayer se presentaron en la Fiscalía a cargo de Santiago Brugo, y realizaron una presentación, asistidas por el abogado Guillermo Vartorelli. Con un compendio de una veintena de hechos denunciados desde el mes de febrero, denunciaron a ocho personas por el delito de Asociación ilícita: el accionar en conjunto mediante hechos de violencia con una finalidad delictiva.

 

 

Una tarde noche de terror
 

 

Carina Gaitán contó a UNO lo que padeció su hija de 19 años : “Ella venía del supermercado y la estaban esperando en el barrio, Los Panchos y todos los malandras. Le empezaron a pegar, una de las madres andaba con una cuchilla. Estaba en el piso y cuando mi hija mira para atrás Jaime Pereyra le pegó una patada. A mi hijo de 16 años le pegaron dos piñas también. Yo estaba trabajando y me llamó porque le habían pegado. Le dije que se venga para mi trabajo y fuimos para Fiscalía. Tenía golpes en todo el cuerpo, la revisó el médico forense Luis Moyano, ella escupía y vomitaba sangre. Terminé de hacer la denuncia, me llevó el patrullero de la comisaría 12ª, me dejó en mi casa, subí y ya las tenía en la puerta gritándome que me iba a tener que ir, pateándome la puerta. Me apedrearon la casa toda la noche. La misma modalidad que le hicieron a ella, y las mismas personas”.

 

Este fue el último de una serie de episodios que las cuatro familias vienen sufriendo. “Nos dijeron que iban por cada una”, contó Mónica, y explicó la metodología que utilizan: “Mientas que la madre hace la punta, las gurisas van en grupo, son como seis o siete, y los vagos hacen el aguante abajo”.

 

El problema de las viviendas del barrio Lomas del Mirador II, en la zona este de Paraná, es que sus habitantes no cuentan con los títulos de propiedad, ya que el mismo fue declarado en peligro de derrumbe hace más de dos décadas, y tras irse sus habitantes originales, el mismo se fue poblando con otras familias. Por esta situación resultaría más fácil usurpar las viviendas luego de expulsar a las familias.

 

“Si el IAPV dice ‘ustedes van a pagar una cuota, a ser poseedores legales, a pagar luz y cable’, van a ver cuántos de éstos se van a ir”, dijo Mónica, y Carina agregó: “El IAPV hace esos convenios, pone un precio a la casa y hace un plan de pago en cuotas. Vos sos el propietario. Sé de una persona que lo hizo. Eso tendrían que hacerlo con todos”.

 

 

Chicos sin escuela

 

Otro problemas que se suma a esta dramática situación es que los hijos de las cuatro mujeres dejaron de ir a la escuela, por temor a lo que les pueda suceder a la ida, a la vuelta o en la misma institución, donde asisten los hijos de los acusados. En total son 11 chicos que perdieron el año escolar como consecuencia de la violencia que sufren sus familias.

 

“Fui al Copnaf (Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia) en resguardo de los derechos y garantías de mis cinco hijos porque están sin ir a la escuela, perdieron el año. Ellos están muy asustados”, contó Carina. “En mi casa cada vez estamos quedando menos, mi hijo de 11 años ya no está en mi casa”, dijo Ana. “Yo fui a hablar a la escuela del Lomas, y la vicedirectora me dijo ‘vos tenés que traerlo’. Pero yo no voy a correr el riesgo de llevar mi hija a la escuela, me voy a trabajar y no sé cómo la voy a encontrar”, lamentó Olga.

 

 

“Escalada de violencia”

 

El abogado Guillermo Vartorelli explicó la presentación que realizaron en la Justicia: “Formulamos denuncia por asociación ilícita, por entender que se han llevado a cabo una serie de actos concatenados, de manera sostenida en el tiempo, que llevan a entender que se trata de un clan que funciona en barrio Lomas del Mirador II con la finalidad de cometer hechos delictivos, fundamentalmente contra mujeres que están solas, y son más vulnerables, para desalojarlas del barrio”.

 

En este sentido, contó: “Enumeramos todos los hechos de este año, aproximadamente 20 episodios de violencia desde febrero, lo que nos da una pauta de la cronicidad del problema. La escalada de violencia ha ido creciendo, desde de las amenazas o las simples molestias, entre las que se incluye agresiones físicas, hasta la exhibición de armas e inclusive el incendio de una casa”.

 

En la investigación de esta presunta banda, Vartorelli dijo que “se está tratando de identificar a las personas de esta banda conformada por hombres y mujeres que habitan el barrio. Son todos mayores de edad, aunque también se utiliza a menores para cometer los delitos”.

 

“Es preocupante -agregó el abogado- ya que muchas de las denunciantes tienen hijos menores a cargo que han sido víctimas de la violencia, han dejado la escuela, no quieren volver al barrio y tienen problemas psicológicos por la situación”.

 

Respecto del accionar de la Justicia ante la gran cantidad de denuncias, el representante de las mujeres explicó: “Las denuncias están desperdigadas por distintos Juzgados y fueron realizadas por las distintas denunciantes. Se las trata como casos aislados: daños por un lado, lesiones por otro, amenazas por otro. Ahora mostramos la relación que existen por estos mismos hechos: son las mismas personas, con la misma metodología y contra un mismo grupo de mujeres que tienen las mismas características: viven solas, son más vulnerables”.

 

 

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