Policía que ayudó a un niño
Martes 13 de Marzo de 2018

"Me gustaría volver a encontrarme con el chico para preguntarle por sus estudios"

El agente de policía que trabaja en Paraná quiere buscar al niño para conocer un poco más sobre su vida y la familia.

Natanael Irigoitia jamás pensó tener tanta popularidad, luego de que se viralizara en todo el país a través de las redes sociales, una fotografía donde se lo aprecia ayudando a estudiar a un niño de 12 años en la peatonal de Paraná.



Desde hace 48 horas su rostro aparece en todos los medios nacionales y de la región, y al hablar con UNO, dijo que estaba "impactado" por cómo "rápidamente su número de celular llegó a las radios, canales y diarios de todo el país. No se cómo hicieron, pero lo cierto es que me pasé hablando con periodistas de todo el país por esa foto que me sacaron".



"Soy oriundo de Gualeguaychú, tengo 20 años y al recibirme en agosto del año pasado, se sabe que tenemos un tiempo de formación y destino temporal en Paraná", contó para indicar que "en mi ciudad natal, vivo con mi madre y ella ahora está muy orgullosa por todo esto, como el resto de mi familia".



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El policía admitió que en Paraná alquila, y esto le lleva a afectar una parte de su sueldo. Prefirió no calificar la suma de dinero que cobra en mano, pero consideró que podría ser mayor: "Se hace cuesta arriba", graficó. "Aún así, me gusta llevar el uniforme, ser policía, y tratar de ayudar a la comunidad", reflexionó para informar más adelante que en Gualeguaychú también está su novia.



Sobre la foto que lo llevó a la consideración de la opinión pública, contó: "Estoy impactado, y muy agradecido con todos, estoy asombrado por la repercusión, y por ello es que me saludaron y felicitaron mis compañeros y jefes".



Ya se sabe la historia del encuentro del Policía y el niño que estaba en la peatonal: "El se me acercó, me preguntó la hora. Allí vi que tenía problemas para verificar la hora en el reloj, por lo que lo ayudé un poco, le di mi libreta y empezó a escribir con mucha dificultad".



"Me dio toda la sensación que algunas letras las conocía, y otras no, por lo que con esfuerzo escribió y deletreó hasta donde pudo. Lo que sí también aprecié, es que tuvo facilidad de entender y aprender lo que estaba descubriendo", analizó el agente.



Referenció que el encuentro no duró más de 10 minutos, pero le dejó toda la idea que esa criatura está preparada para recibir mayor formación y educación. "Por su vestimenta, creo que era de una comunidad gitana", contó para detallar: "No le pregunté muchas cosas sobre su vida, su familia u otras actividades".



"Sé que tiene 12 años, y por eso, me gustaría en algunos de mis francos de servicios, poder encontrarlo nuevamente, para interiorizarme un poco más sobre cómo se compone su núcleo familiar, dónde vive, si estudia y dónde, y cómo le va en la escuela", dejó como desafío que piensa en concretar en un corto tiempo.

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