Causa Ilarraz
Martes 24 de Abril de 2018

Más testigos consolidan las denuncias de abusos y corrupción por parte de Ilarraz

Una de las víctimas confirmó los padecimientos, en tanto que otros curas con algunas dudas marcaron puntos importantes sobre las violaciones en el Seminario de Paraná.

Todo parece indicar que la acumulación de testimonios, pruebas y pericias dan cuenta que se están acreditando con creces las denuncias por abusos y corrupción de menores contra el cura Justo Ilarraz. Hoy hubo nuevos testimonios que consolidaron la acusación.

Este martes declaró en el juicio contra el sacerdote Justo Ilarraz, su colega Gabriel Batello que en una parte de su declaración confirmó los dichos de una de las víctimas que le contó que era víctima de abusos.

En este sentido, el fiscal Alvaro Piérola informó a UNO y al resto de los medios de prensa que cubren las audiencias a puertas cerradas, que : "Las audiencias se van sustanciando con total normalidad. Coincidimos con la parte querellante en que vamos confirmando la existencia misma de los abusos, que sostuvimos desde el principio, y la responsabilidad del imputado Ilarraz".

El cura acusado por Promoción a la corrupción de menores en el Seminario Menor de Paraná, entre 1985 y 1993, volvió a ingresar este martes por el costado de calle Córdoba. Allí de modo aceitado, personal de la Alcaidía de Tribunales esperaba para abrir la puerta de blindex y asegurar su ingreso frente a la presencia de los periodistas.

Otro punto que aclaró Piérola, es que "las víctimas que acusaron en su momento son siete, y si bien tenemos la idea que sean más, hemos convocados a más testigos en esa condición".

El fiscal recordó: "La causa tiene un arranque, que las víctimas eran niños de 12, 13 y 14 años, que sufrieron los hechos 30 años atrás, fueron obligados a guardar secreto de aquello que habían sufrido".

Esperaban más

Un testigo que era esperado con mucha expectativa, fue lo que podría aportar a la causa, el cura Gabriel Batello. El sacerdote, según contó el fiscal Juan Ramírez Montrull, confirmó que un adolescente de 16 años que se encontraba en el Seminario fue abusado en el Seminario.

"Él dijo que fue así y que el muchacho le había hablado de tocamientos y manoseos por parte de Ilarraz y que ese fue el motivo que lo llevó a dejar el Seminario. Le aconsejó hablar con los padres y que pida una audiencia con el obispo, porque ese era el proceder en esa época", resaltó el fiscal para indicar que dijo que primero "había que resolver la cuestión internamente en la Iglesia y después, en todo caso, denunciarlo a la Justicia".

La pericia caligráfica

Hoy a la mañana se confirmó que la pericia caligráfica realizada a la nota que forma parte del expediente, fue efectivamente escrita por la víctima Maximiliano Hilarza, quien en su declaración, negó el contenido de la carta enviada al imputado.

Con respecto a esto, Ramírez Montrull explicó: "Eso sólo prueba que Ilarraz siguió ejerciendo su poder. El hecho de que la víctima no recuerde no haber escrito esas cartas es producto del trauma psicológico que atraviesa". De esa manera, la fiscalía restó importancia al incidente.

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