Policiales
Miércoles 20 de Febrero de 2019

Le pegó tres tiros a un sereno porque no tenía el dinero que le exigió

El trabajador que custodia el camping de Soever en Paraná sufrió el asalto y se recupera en su hogar. Buscan pistas para dar con el agresor

El trabajador del camping del Sindicato de Empleados y Obreros Viales del Entre Ríos (Soever) puede contar la historia, ya que sobrevivió a tres disparos de arma de fuego que le efectuó un asaltante mientras trabajaba.
Carlos Daniel Hereñú se desempeña como sereno del predio ubicado en Don Bosco y Bazán y Bustos, en la zona este de Paraná. Alrededor de la 1 de ayer se encontraba realizando una recorrida de rutina por el camping. En ese momento se le acercó un hombre y lo redujo a punta de arma de fuego. Le exigió que le entregara el dinero de la recaudación del alquiler de las canchas de fútbol, pero Hereñú le explicó que hace tiempo que él ya no se encarga del cobro de dicho alquiler.
Ante esta respuesta, el asaltante gatilló tres veces su arma, dejó malherida a la víctima y se dio a la fuga. El sereno caminó hasta el puesto y llamó al 911. Un móvil con dos policías a bordo llegó al lugar y encontraron baleado a Hereñú, a quien trasladaron al hospital San Martín.
Se constató que el hombre sufrió heridas de bala en el hombro izquierdo, en la mano izquierda y en el pie derecho. Luego de las curaciones, quedó en observación, le hicieron estudios en Traumatología y le dieron el alta.
La comisaría séptima quedó a cargo de la investigación del hecho delictivo y están abocados a distintas averiguaciones para poder identificar al agresor, quien fue descripto físicamente como flaco y alto.

Concordia
Los hechos delictivos sacuden a Concordia, y en los últimos días se destacó el que sufrió una mujer, quien hizo público el hecho en Facebook: "Ayer fue un día horrible para mí. Me asaltaron en la puerta de mi casa a las 18.30, a plena luz del día. Me robaron mi moto, la cual uso para ir a trabajar, para llevar a mi hija a su escuela y no llegar tarde a mi laburo. Me robaron toda mi documentación y la de mi nena, me robaron el dinero que me gané laburando y con el que iba a comprar los uniformes para la escuela de mi hija. No solo me robaron mis pertenencias, me golpearon y me metieron un arma en mi abdomen adelante de mi hija de 8 años. Y tengo que agradecer que no me mataron", lamentó la mujer.

Comentarios