Narcotráfico
Lunes 27 de Agosto de 2018

Juzgan por venta de droga al hermano de un narco acusado de matar a un joven

Claudio Gómez está en el banquillo por la cocaína que halló la Policía en su casa de Miguel David y Caputto, cuando buscaban un celular robado

Muchas veces, se ha comprobado, la búsqueda de elementos robados termina en kioscos de droga. Quien no tiene dinero para comprar, entrega lo que tiene o consigue. Así sucedió a mediados de septiembre del año pasado, cuando personal de la División Robos y Hurtos se abocó a investigar el robo de un celular sufrido por una persona en la calle. Llegaron a un domicilio del sureste de Paraná, donde hallaron gran cantidad de droga fraccionada. Detuvieron a un hombre quien resultó ser el hermano de otro que había sido arrestado seis meses antes, también con cocaína, pero cuando lo buscaban por el crimen de un joven ladrillero.
A Claudio Alberto Gómez, de 36 años, lo juzgan en el Tribunal Oral Federal de Paraná por Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Ayer declararon tres testigos, entre ellos el subjefe de dicha División, Walter Giordano, que participaron del procedimiento policial, y recordaron el motivo del mismo, así como el desarrollo donde encontraron la droga y otras circunstancias elocuentes.
El 15 de septiembre de 2017, efectivos de Investigaciones cumplieron con la orden judicial de requisa de su domicilio para localizar el celular, ante la sospecha de que allí se intercambiaban elementos robados.
Durante la requisa, los uniformados se encontraron con un kiosco de drogas en pleno funcionamiento. Había cocaína en diferentes cantidades fraccionada para su venta, así como una importante suma de dinero en efectivo que sería producto del comercio de la misma.
Además, había distintos elementos que habitualmente se utilizan para el fraccionamiento de la sustancia, como nailon y precintos para los envoltorios, una balanza y papel para armado de cigarrillos. En total se contabilizaron 240 cebollines de cocaína, que pesaron unos 200 gramos, y otra cantidad similar en una bolsa aún sin fraccionar. Además, había una suma total de más de 37.000 pesos.
El procedimiento se había desarrollado con normalidad, pero a los policías les llamó la atención la llegada de varias personas al domicilio mientras se realizaba el allanamiento, con intenciones de comprar droga. En este sentido, se informó que fue identificada una decena de supuestos clientes.
La Justicia provincial se declaró incompetente en la causa y la remitió al Juzgado Federal de Paraná, que en poco tiempo indagó y procesó a Gómez, y la envió al TOF.
El caso evidenció que, aparentemente, se trataba de un emprendimiento familiar de narcomenudeo. El detenido es hermano de José Gómez, un hombre que fue detenido a principios de marzo del año pasado por el asesinato de Matías Segovia. Al momento de su arresto (cuando la víctima estaba aún desaparecida), la División Homicidios encontró en su vivienda ubicada en cercanías a la de su hermano, unas 700 bochitas de cocaína (350 gramos), además de una pistola 9 milímetros, cuatro cargadores con 34 balas y una suma cercana a los 17.000 pesos.
Según testigos de la causa del homicidio, Segovia, un joven con problemas de adicción, había ido a comprar droga. En una discusión, supuestamente por la falta de dinero para pagarle, Gómez le habría pegado en la cabeza con un arma de fuego.
José Gómez aún no fue juzgado ni por la droga ni por el homicidio. Su hermano Claudio llegó antes a esta instancia, en la que defiende su inocencia. El jueves serán los alegatos del fiscal José Ignacio Candioti y la defensora Corina Beisel, para luego esperar la sentencia de la vocal del TOF Lilia Carnero.

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