Narcotráfico
Miércoles 08 de Mayo de 2019

Juzgan por narcotráfico a 11 personas lideradas por "Pokemon" Giménez

La Fiscalía los acusa por la venta organizada de cocaína en los barrios Paraná XVI, Paraná XIII y Bajada Grande. Algunos se declaran inocentes

A casi dos años de haber sido desarticulada la organización dedicada a la venta de drogas en la zona oeste de Paraná, comenzó el juicio en el Tribunal Oral Federal. Se trata de la banda liderada por Lisandro Giménez, más conocido como Pokemon, de 35 años, y otras 10 personas acusadas de haber cumplido algún rol en la actividad delictiva. Algunos de ellos se han declarado inocentes tras haber sido detenidos, pero ayer, en la primera jornada del debate, todos se abstuvieron de declarar (algunos lo harán más adelante). El jueves comenzarán las declaraciones testimoniales de los policías de la Dirección Toxicología que llevaron adelante la investigación, así como los civiles que observaron los allanamientos.
El Tribunal que juzga a los acusados está integrado por Roberto López Arango, Lilia Carnero y Noemí Berros; la acusación pública está a cargo del fiscal general José Ignacio Candioti y el fiscal adjunto Leandro Ardoy. Los defensores de Giménez son Guillermo Vartorelli y Miguel Cullen, mientras que a los demás imputados los asisten la defensora oficial Noelia Quiroga, y los particulares Pedro Fontanetto D'Ángelo, José Velázquez y Cristian Panceri.
El primer día del juicio fue para la lectura de la acusación fiscal y la identificación de los imputados.
En la primera instancia, se expuso que, según la Fiscalía, todos los acusados "conformaron una aceitada organización" destinada al comercio de estupefacientes. Todo comenzó con un estado de sospecha y la autorización del Juzgado Federal de Paraná para desarrollar diversas tareas de investigación, tales como vigilancias en los lugares donde se movía la banda y donde tenía enclaves para comprar, vender y guardar la droga, y principalmente, una vez obtenidos los números de las líneas utilizadas por los implicados, las escuchas telefónicas, que permitieron "reconstruir el entramado delictivo".
Así fue que se autorizaron los allanamientos para el 12 de mayo de 2017. Los procedimientos, a cargo de efectivos de Toxicología de la Policía provincial, se trataron de 14 requisas domiciliarias en los barrios Paraná XVI, Paraná XIII y en un sector de Bajada Grande, donde se sospecha que los imputados desarrollaban la venta de estupefacientes, específicamente cocaína. Esta fue justamente la sustancia que se secuestró en varios domicilios: en uno del Paraná XVI se halló medio kilo y en otro del mismo barrio encontraron más de un kilo de la sustancia prohibida.
En el análisis efectuado por la Fiscalía al pedir la elevación de la causa a juicio, se planteó que tal actividad ilícita fue desarrollada, al menos, desde marzo de 2016 y mayo de 2017. En la misma, Lisandro Giménez y su pareja, Patricia González, actuaban como organizadores de la empresa delictiva, con diferentes colaboraciones de familiares y allegados de confianza. Estos habrían participado en el almacenamiento de la droga, en y la búsqueda para la provisión de la misma, en la distribución y en la venta al menudeo.
Los 11 imputados tienen entre 21 y 50 años, es decir, hay adultos y también personas muy jóvenes que, al momento de ser detenidas, eran apenas mayores de edad; con diversos grados de instrucción (entre quien es analfabeto y una mujer con secundaria completa) y de oficios, como un empleado municipal, changarines, albañiles, vendedores informales y un futbolista de Sportivo Urquiza, quien además trabaja en una verdulería. También se desatacó, entre ellos, un asociado de la cooperativa Coceramic, que actualmente se encuentra en lucha porque denuncian haber sido estafados, al quedar en la calle, sin fábrica ni sus instalaciones. El hombre se había declarado inocente y dijo que solo era concuñado de Giménez, y que la escasa droga que tenía en su casa era para consumo personal.

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