Lunes 03 de Abril de 2023
Se había cumplido un mes del inicio de la cuarentena por la pandemia del Covid-19 y la orden desde el presidente para abajo era que no vuele una mosca en las calles. En ese contexto, se produjo un violento altercado en el barrio Maccarone de Paraná que terminó con una persona detenida, golpeada y lesionada por policías de la comisaría octava. Dos de esos efectivos comienzan a ser juzgados hoy por el delito de Vejaciones.
Según la imputación, el hecho ocurrió el 20 de abril de 2020, entre las 22.10 y las 22.45, cuando el oficial inspector Juan Pablo Sauan y el oficial subinspector David Fabián Buschiazzo, funcionarios policiales con prestación de servicio en la comisaría octava, entraron al mencionado barrio de la zona norte de Paraná.
Más precisamente en un pasillo ubicado en las inmediaciones de la intersección de calles Dorrego y Neuquén, al costado de la Escuela María Reina Inmaculada. Allí, ambos arrestaron a Jonathan Gonzalo Aparicio. Según pruebas y testimonios que van a exponerse en el juicio, Sauan le efectuó un golpe en la cabeza con la culata de un arma de fuego larga, tipo Itaka, que provocó la caída de Aparicio al suelo, y luego Buschiazzo se subió sobre su espalda y con uno de sus brazos le ejerció una fuerte presión en la zona del cuello. Mientras, Sauan lo agredía pisándole las piernas y, utilizando un elemento cortante, aparentemente una navaja, le provocó un corte en la pierna izquierda.
Posteriormente, según afirmó la Fiscalía, ambos policías le aplicaron golpes de puño y patadas en distintas partes del cuerpo hasta que lograron subirlo a la caja del móvil 1154 de la Sección Guardia Especial, en cuyo interior Buschiazzo siguió aplicándole golpes de puño en el rostro, mientras emprendían el traslado hacia la dependencia policial.
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Según constataron el médico policial y el médico forense, Aparicio sufrió distintas lesiones en el rostro y otras partes del cuerpo. Entre ellas, la “lesión cortante en la pierna izquierda y signos de estrangulamiento”. Lo trasladaron al centro de Salud Ramón Carrillo y luego a la Alcaidía de la comisaría quinta. Al día siguiente, por el dolor que sentía, lo llevaron al San Martín, donde los profesionales de la salud dispusieron que el joven sea asistido en el Hospital Escuela Salud Mental, por el estado emocional en el que se encontraba.
La causa se originó a partir de un legajo de investigación en la Fiscalía contra Aparicio y otras dos personas por el delito de Resistencia a la autoridad. La defensora oficial Emiliana Cozzi los asistió y advirtió la situación que había sufrido el joven del barrio Macarone, por lo cual radicó la denuncia en la Fiscalía, al tiempo que puso el hecho en conocimiento del funcionario de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia, Luis Daniel Andres Jaureguiberry. La defensora adjuntó una carta que redactó Aparicio donde relató lo sucedido aquella noche.
El juicio comenzará en horas de la mañana de este lunes, con la intervención de la fiscal Sofía Patat y los defensores Jorge Gerard y Fernanda Álvarez. En la etapa inicial, hasta la remisión de la causa a juicio, habían intervenido los querellantes Pedro Fontanetto D’Ángelo y Germán Palomeque.
Se escucharán los relatos de los testigos, empezando por Aparicio así como dos mujeres que en la instrucción de la causa identificaron a los dos policías imputados como los autores de los golpes. También declararán los demás policías, tanto de la comisaría octava como del 911, quienes intervinieron en el procedimiento en el cual vecinos arrojaban distintos elementos a los policías cuando llevaban adelante la detención.
La acusación pediría una pena de tres años de prisión condicional, así como la inhabilitación especial para los policías.