Policiales
Jueves 07 de Diciembre de 2017

Juicio a un expolicía acusado de participar de un asalto y crimen de un agricultor

Moisés Angel Medrano está procesado por el grave hecho acontecido en febrero de 2014 en la zona rural de Oro Verde. La víctima, Marcelo Comar fue ultimado a tiros. En la primer audiencia declararon los padres del muerto y el acusado.

Se realizó este jueves la primera jornada del juicio oral al exsargento de la Policía de Entre Ríos, Moisés Angel Medrano quién está directamente vinculado con el homicidio de Marcelo Fabian Comar, un trabajador rural que vivía junto a sus padres en las afueras de Oro Verde.
El hecho se registró en la noche del 9 de febrero del año 2014, luego de que dos delincuentes armados ingresaran abruptamente en la chacra de la familia con el fin de robar -según ellos- una importante suma de dinero en pesos y dólares.
Por esa época se venían registrando en la zona de Paraná Campaña y del departamento Diamante asaltos rurales. Las víctimas realizaban ventas de animales o parte de la producción agropecuaria y buena parte del dinero lo guardaban en sus casas.
Medrano en el 2014 era sargento con 24 años de servicios y trabajaba en la comisaría octava y por el hecho, quedó procesado por el delito de Homicidio en ocasión de robo, agravado por la condición de policía, peculado y falsa denuncia.
Se informó en la apertura del juicio, que Comar fue asesinado con disparos de un revólver calibre 22, y los agresores estaban vestidos con ropas azules, similares a la de la policía.
El juicio se demoró más de la cuenta por la falta de sala de audiencias. Una vez logrado el espacio, el tribunal integrado por Ricardo Bonazzola, Pablo Zoff y Gabriela Garbarino habilitó el debate en el cuál las fiscales Matilde Federik y Laura Catáneo, y los defensores oficiales de Jorge Balbuena y Jorge Sueldo, acordaron reducir el número de testigos y de esa manera "ir al grano en las audiencias sucesivas".
Medrano no solo debe responder por el crimen de Comar, sino también por la misteriosa desaparición de su arma reglamentaria 9 mm, que el dijo se la habían robado, y como desde la fiscalía y la Policía no le creyeron se le abrieron las causas por Peculado y denuncia falsa.

18 años de cárcel
Previo a esto, se informó por parte de los funcionarios judiciales que a Medrano se le había dado la posibilidad de ir a un juicio abreviado, para lo cual debía admitir la culpabilidad a costa de ser condenado a 13 años y ocho meses de prisión efectiva. Rechazó al planteo.
Hoy a la mañana, la fiscal Catáneo adelantó a UNO que la fiscalía tiene elementos importantes y pruebas firmes para reclamar una condena que podría llegar a ser de 18 años.

Versión poco creíble

El expolicía accedió a declarar y responder preguntas de las partes, y en su relato bastante llamativo, dijo que casualmente el día en que iba a ser notificado de la pericia que se debía practicar a su arma reglamentaria, increíblemente se la robaron de adentro de su auto. El estaba de servicio en la comisaría octava y al tener un momento de tranquilidad en la seccional se fue hasta un taller mecánico aledaño al barrio Maccarone.

Fue a ver al mecánico por el arreglo de una motocicleta, y allí ocurrió "el descuido y la negligencia de confiarme. Me robaron el arma y por eso informé del hecho a mis jefes, quiénes me retaron con justa razón".

Medrano admitió al tribunal que en la policía, había personal de Investigaciones que no lo querían porque tenía familiares que estaban directamente vinculados con el delito. Informó que un hermano, un primo y otro allegado directo estuvieron "metidos" el robos en el campo, asaltos y otros hechos de inseguridad.
El hombre dio su versión que fue seguida con mucha atención por la esposa y los dos hijos que asentían cada una de las informaciones.

El acusado hoy cuenta con 47 años y por su procesamiento en la causa fue cesanteado por la Policía, por lo que ahora se dedica a trabajar como carnicero. Al juicio llegó en libertad con las restricciones normales que se le imponen a un acusado de un homicidio.

Noche de terror

Con posterioridad declararon Juanita Cabrol y Antonio Comar, los padres de la víctima cuentan con 81 y 84 años. No les fue fácil recordar cómo le mataron al hijo delante de ellos. Y luego cómo fueron sometidos a torturas para que entregaran el dinero. "Nos pedían la plata, los dólares, pero no teníamos nada", dijo la anciana un tanto enojada.

Es probable que los delincuentes hayan tenido el dato que en ese sector del campo se había producido la venta de un par de jaulas de novillos, pero no es descabellado pensar que le erraron de chacra.

Los abuelos fueron golpeados, y pese a revolver toda la casa, no lograron encontrar nada. Los padres fueron maniatados, les llevaron los celulares para que no pudieran comunicarse.

Comar se les murió prácticamente a metros de ellos, y con mucha fuerza don Comar logró desatarse y pedir auxilio, pero nada se pudo hacer.

En la audiencia los padres de la víctima tuvieron alguna dificultad para reconocer un caño amarillo que fue usado por uno de los delincuentes en el asalto y homicidio. Los dos admitieron que por el paso del tiempo no estaban muy seguros, pero dejaron entrever que podría ser el elemento que se secuestro en la casa del acusado. Se trata de un nunchaku, que es un arma oriental que se compone de dos caños amarillos unidos por una soga.

Pruebas directas

Los fiscales cuentan una serie de elementos que los hace sentir con fuerza para llegar a reclamar la condena de Medrano. Tienen un testimonio de una persona que dijo los siguiente: "Medrano vino y me contó que los milicos lo querían meter en la causa de Oro Verde". ¿Cómo sabía él que ya lo estaban investigando?, en la hipótesis de los acusadores, se parte de una reacción a su participación en el hecho.

Lo restante, son una serie de pruebas y pericias que se practicaron a vainas servidas en la chacra. Allí se localizaron proyectiles 9 mm, que son coincidentes con otros que él guardó en su casa y que fueron alojados en el arma de fuego que -casualmente- le robaron.

Otro punto que no le será fácil aclarar el Policía, es cómo hizo para tener un crecimiento económico impactante. Tenía un VW de alta gama, mejoras y refacciones en su casa y un estándar de vida que obligaba a tener dinero de respaldo. Con el sueldo de sargento de la Policía, podía llevar esa vida de ostentación?.

Su 9 mm
También declaró el comisario general retirado Ricardo Frank. En ese entonces era el jefe departamental de Policía de Paraná. El oficial confirmó las sospechas que había en la investigación sobre Medrano, pero además, dio detalles del sumario que se le inició por "perder" el arma justo cuando se le iba a practicar la pericia de tiro que podría haber aclarado su posible participación en el hecho.
Las audiencias continuarán el próximo lunes a las 9 con la declaración de más testigos y peritos que trabajaron en la causa judicial.

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