Miércoles 16 de Agosto de 2023
Este jueves el juez Alejandro Grippo deberá homologar el acuerdo de juicio abreviado presentado por la fiscalía y la defensa de un hombre que admitió ser vendedor de drogas en el barrio Aloatti, para lo cuál aceptó la pena de cuatro años de prisión, por la tenencia y comercialización de 1,300 kilo de cocaína.
Se informó a UNO que las fiscales Natalia Taffarel y Mercedes Nin y el abogado defensor Claudio Berón, le presentaron en las últimas horas al juez Grippo, la propuesta de juicio abreviado, en la causa caratulada Miño Angel Damián, sobre infracción a la ley 23.737. Allí, se notificó al magistrado del acuerdo entre las partes, con la conclusión de una pena única de cuatro años de prisión efectiva para el hombre que vive en el barrio Aloatti de Paraná.
Se ilustró al juez, que Miño de 43 años, se encontraba judicializado en dos causas similares para la comercialización de estupefacientes.
Se le hizo saber a Grippo que el primer hecho endosado al acusado, fue el procedimiento que realizó la Policía de Entre Ríos, en su vivienda el 21 de enero de 2020. En el allanamiento se le secuestró distintas bolsas con 930 gramos de cocaína, y dos balanzas de precisión, todo ello con el fin de su fraccionamiento y comercialización en dosis destinadas al consumidor.
La causa judicial siguió, pero en un nuevo allanamiento, el 2 de julio de 2021, la División Robos y Hurtos, le incautó 259 gramos de clorhidrato de cocaína, recortes de bolsa de nylon color verde y dos balanzas digitales.
Se conoció que la intención de la fiscalía era llevar a Miño a un juicio, en el cual le reclamarían una pena cercana a los siete años. Sin embargo, al habilitarse la negociación y la posibilidad de llegar a un juicio abreviado, con el reconocimiento de los hechos por parte del imputado, se valoró la posibilidad de un acuerdo.
Se coincidió en que se estaba frente a la Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, para lo cual se valoró el reconocimiento de los dos delitos, la falta de condenas anteriores y la situación socio económica del imputado que no tenía un trabajo permanente para sustentar el hogar.
Del mismo modo, se comprobó que Miño tenía a cargo hijos menores, por lo que se consideró oportuno comience a cumplir la pena en su domicilio, una vez que la sentencia quede firme y hasta la efectiva intervención del Juzgado de Ejecución de Penas de Paraná.