Secciones
Muerte dudosa

Investigan una muerte: "Es muy dudoso el ahorcamiento", dijo el hijo

Mario encontró a su padre Roberto ahorcado en el fondo de su casa, colgado de una toalla con los pies sobre el suelo. Espera que se despejen las dudas

Martes 18 de Septiembre de 2018

Puerto Viejo es, cada vez más, tierra de nadie. La droga y la violencia de todos los días fueron el marco previo a la muerte de un hombre, y lo que la torna dudosa para sus familiares. La investigación del fallecimiento de Roberto Gastón Catalano se orienta al suicidio, pero esas circunstancias y la forma en que encontraron el cuerpo llenan de sospechas a la familia. Su hijo Mario habló con UNO y contó lo sucedido el sábado a la madrugada.
En la cuadra de calle Santa Fe y México, sobre un costado de la Casa donde se definen los destinos de los entrerrianos, Catalano, a quien todos conocían como Gallo, cuidaba autos. Ayer el puesto fue tomado por Mario, porque hay que seguir llevando unos pesos a la casa. Mientras terminaba de lavar un Renault gris, el joven recordó: "Fue el sábado tipo 1.30, 2 de la madrugada. Él llegó tomado, llegó alcoholizado y empezó a golpear la puerta, a insultar para que le abra. Y yo no quería abrirle, porque ya le habíamos dicho que no llegue tomado, porque mi mamá ya estaba cansada, tiene problemas de presión, tuvo riesgo de ACV, ya no está para seguir renegando, y no lo dejé entrar. Entonces abrió la ventana que tenemos con una madera, tiró la comida de mala gana al piso, las milanesas, la gaseosa, y se fue para abajo. Y llegó como a los 25 minutos, yo no pensaba abrirle la puerta, y dijo que le habían roto la cabeza. Yo no escuché, no sabía lo que estaba pasando y no pensé que me estaba diciendo la verdad, por eso no le abrí. Aparte, cuando miré por el huequito de la puerta vi que tenía un palo de dos metros, y yo digo ¿para qué tiene eso? Si lo dejo entrar capaz que me pega a mí o a mi mamá. Y no lo dejé entrar".
Después comenzó un secuencia extraña que terminó en lo peor, y con un final aún inexplicable: "Escuchamos ruidos en el fondo de mi casa y dijo que lo querían matar. 'Poro, me quieren matar', le gritó a mi mamá, y yo no sabía qué pensar. Estaba adentro, trataba de que ellos (por su mamá y sus hermanos) estén bien. Y por ahí mi vieja escucha como si se estaba ahogando, asfixiando. Yo lo primero que pensé era que tenía agitado el pecho, como vino alcoholizado y vive fumando pensé que era eso, no pensé que era nada malo. Y después no lo escuché más. Mi mamá dijo que escuchó pasos atrás de la casa, y cuando miré por la ventana del baño estaba colgado de un techo un poquito más alto que yo, que lo hice porque corto leña y vendo, para que no se me moje. Y estaba colgado en esa altura, semisentado y con la toalla en el cuello".
Por esa imagen que quedó estampada en su memoria, Mario y su familia sospechan que la muerte fue obra de otras personas: "Me pareció muy rara esa escena. Apenas salí, lo miré y no sabía cómo reaccionar. Le dije a mi mamá, 'Má, tenés que ser fuerte, no salgas, se ahorcó ahí afuera'. Lo primero que se me puso es que se ahorcó, pero es re dudoso ese ahorcamiento, muy dudoso, la forma en que estaba sentado, los pies en el piso ¿cómo te podés ahorcar? No lo entiendo a eso". Además, dijo que observó el rastro de la pelea previa: "Tenía rota la nariz, la boca, la frente y la cabeza con golpes".
Mario quedó ahora como el hombre de la casa. Con 18 años, su mamá con problemas de salud y dos hermanos de 13 y 14 años. "Yo ahora estoy en esto (en la cuadra de calle Santa Fe), y trato de no ponerme mal y no andar en esas cosas, trato de estar fuerte para llevar algo de plata para mi casa", afirmó.
Sobre las personas que protagonizaron la pelea con su padre minutos antes de la muerte dijo que están identificadas porque hay testigos: "Los vecinos están todos muy enojados y dolidos por la pérdida y ya dieron nombres de con quiénes se peleó", contó Mario, y dijo que lo que más lamenta es que "lo agarraron cuando estaba chupado, débil".
Además, el joven refirió la dramática situación de Puerto Viejo: "Está muy complicado el barrio por la droga y los chicos que se pierden mucho. Muchos robos".
Recordó que su padre había tenido otros cruces con los señalados como los agresores de aquella madrugada: "Ya había tenido problemas porque yo me juntaba con los pibes, con ellos, había drogas, había motos, y mi viejo no quería que me juntara ahí. Puede ser que capaz que se lo dijo en ese estado en que estaba". Ahora solo hay una cosa por hacer: "Esperar qué pasa en la Justicia, por supuesto", dijo Mario.

De mal en peor
"Nos están matando los gurises", dijo sencillamente un vecino de Puerto Viejo a UNO, como si ya no hubiera otra forma de graficarlo, porque pasan los años y nadie se hacer cargo para revertir la situación. En la conversación con la gente del barrio, muchos refieren que quienes golpearon a Catalano "son los que andan asaltando" y el sábado "le dieron dos o tres palizas".
"Los guachos hacen cualquiera, pasás por al lado y te meten un facazo como en la cárcel. Y todo es por la droga, los que todos conocen les han dado y ahora nadie los puede parar. Encima están metidos en agrupaciones políticas, ya los conocemos", lamentó el hombre.



La autopsia apuntala el suicidio

Policías de la comisaría, de Homicidios y de Criminalística trabajaron en la madrugada del sábado en la casa de Puerto Viejo. Cuando llegaron, la escena original había sido modificada porque a Catalano lo habían acostado en el suelo para tratar de reanimarlo. Lo más importante para saber qué había sucedido era la autopsia.
Esta pericia fue realizada por el médico forense Walter Aguirre, y en el informe preliminar sostuvo que la causa de la muerte es asfixia por ahorcamiento, compatible con el suicidio. Además, las lesiones constatadas en el cuerpo no tienen entidad suficiente para provocar la muerte.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario