Policiales
Lunes 20 de Agosto de 2018

Hermanos condenados por llevar droga con la excusa de un viaje familiar

La mayor asumió la responsabilidad de llevar la marihuana y los dos menores dicen que no sabían que el vehículo iba cargado con 30 ladrillos

Un viaje familiar fue el disfraz del intento de tres hermanos de Misiones para llegar a Buenos Aires con 33 kilos de marihuana. De condiciones muy humildes y con numerosos hijos, era la esperanza de poder regresar con unos pesos para seguir sobreviviendo. La misma realidad de casi todos los que caen en las rutas del país en esas circunstancias. Fue en Entre Ríos donde la Policía advirtió el delito, y el camino equivocado que eligieron los Núñez. La simple pregunta sobre el destino del viaje puso nerviosa a Sandra, y todo se precipitó hasta descubrir la droga oculta en el vehículo. Luego del juicio, los tres fueron condenados, pero a distintas penas según su participación en el hecho.
La mujer de 32 años, vendedora ambulante y madre de cuatro hijos menores, pasó a buscar a su hermano Denis, de 26, un mecánico padre de seis niños de entre 2 y 9 años, y luego a Cristian, de 28, albañil a cargo de tres hijos. El 24 de mayo de 2017 partieron rumbo al sur. A las 0.45 del día de la Patria, personal del Puesto Caminero Paso Cerrito (Departamento Federación), dependiente de la Dirección de Prevención de Seguridad Vial de la Policía de Entre Ríos, ubicado en el kilómetro 341 de la ruta nacional N° 14, procedió al control de un rodado que ingresaba a la provincia desde el norte. Era un Peugeot Partner, conducido por Sandra, quien viajaba acompañada de sus hermanos Cristian y Denis, junto a dos niños. Un policía indagó a la conductora sobre el destino de su viaje como habitualmente se hace, y no pudo explicar bien hacia dónde iban, porque balbuceaba y tartamudeaba.
La perra detectora de narcóticos Hanna marcó la presencia de droga en el vehículo. Luego utilizaron un escáner que lo confirmó. Así procedieron al desguace del utilitario y hallaron entre paneles del torpedo y el motor, varios paquetes rectangulares con marihuana de diversos tamaños, y también en paneles de puertas y dentro de los asientos.
En el juicio desarrollado en el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay, la fiscal general María de los Milagros Squivo acusó a los tres hermanos por igual participación en el delito: sostuvo que el viaje formaba parte de una resolución común, de otro modo no se explicaría que se condujeran juntos, que los tres sabían el propósito del viaje, por lo que deben ser considerados coautores. "En definitiva se trasladaban todos y en este tipo de delitos es común que participen e intervengan varias personas. Indudablemente está quien lo encargó, quien lo entregó, quienes lo cargaron, que si este viaje hubiera llegado a su fin también hubieran intervenido otras personas", afirmó. Por esto, pidió siete años de prisión efectiva para cada uno por el delito de Transporte de estupefacientes agravado por la participación de tres personas.
La abogada Julieta Elizalde, defensora de Cristian, argumentó que el joven no sabía que el vehículo iba cargado con droga. Si bien los testigos dijeron que Sandra se notó nerviosa, todos coincidieron en que no se observaba la marihuana a simple vista, que fue ella la que señaló dónde se encontraban los panes y cómo estaban dispuestos y que era la responsable. Por esto entendió que Cristian de manera alguna tuvo el domino del hecho, que no tomó intervención, y que el vehículo ya se encontraba acondicionado cuando arribó Sandra a buscarlo por Oberá, y que él se limitó a viajar con ellos para visitar a su madre. Además, sostuvo que de la pericia a su celular no se extrajo ningún dato relevante para la causa.
En el mismo sentido, el defensor de Denis, Ernesto Figún, expresó que el joven no tenía ningún conocimiento del hecho. Dijo que se le atribuye intervención solamente teniendo en consideración que su trabajo es el de mecánico. Afirmó que es una persona que no tiene antecedentes, que en ese momento tenía cinco hijos y próximo a tener un hijo más, que su mujer le había manifestado que no vaya a ver a su madre a Capital Federal pero igualmente viajó. Y planteó que concurrió para el caso de prestar colaboración y que la camioneta se rompiera, porque así se lo había pedido Sandra.
Por último, la defensora de Sandra, Corina Beisel, coincidió con los otros letrados y por su parte sostuvo que no se dan los elementos necesarios del agravante del delito (la participación de tres personas). Por esto rechazó que hubiera un plan común entre los tres hermanos, y solicitó que al mensurar la pena para la mujer se tenga en cuenta la carencia de antecedentes, la escasa instrucción, que es madre de cuatro hijos, sin un trabajo formal y que ha demostrado un arrepentimiento genuino.
En la sentencia, el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay, integrado por Mariela Rojas de Di Pretoro como presidenta, junto a Jorge Sebastián Gallino y Roberto Manuel López Arango, sostuvo una posición intermedia entre la Fiscalía y las defensas.
"Tanto Cristian como Denis Núñez conocían, al igual que su hermana obviamente, que estaban realizando el transporte de sustancia estupefaciente. La conclusión se infiere en primer lugar del argumentado motivo del viaje: dos padres de familia, personas de trabajo con magros ingresos, cuya progenitora tiene como residencia habitual la misma localidad en la que se domicilian, emprenden un largo viaje bajo el pretexto de ir a visitarla en la provincia de Buenos Aires. La mendacidad se hace evidente con la actitud demostrada al momento de ser detenida su marcha por personal policial, y requeridas las explicaciones en orden al destino final del viaje. Si quien mostró signos evidentes de nerviosismo fue Sandra Núñez, el testigo civil referenció textualmente que los dos hermanos 'no se mostraron sorprendidos ante el hallazgo de la droga'", se planteó en el fallo.
"Las manifestaciones autoinculpatorias de Sandra se confirman por prueba objetiva, fundamentalmente teniendo en cuenta que era ella quien tenía a su disposición el vehículo, fue quien emprendió el viaje desde Apóstoles a Oberá para recoger a sus hermanos y aparece solicitando a un tercero desde su celular grasa de automóviles seguramente destinada al acondicionamiento de la droga. Ella era quien dominaba el hecho", afirmaron los jueces.
No obstante, consideraron que "el aporte de sus hermanos, analizado en el contexto concreto, no resultó de una relevancia o indispensabilidad tal que habilite considerarlos que han actuado en coautoría funcional. Si bien podemos hablar de un acuerdo común y de un aporte, no surge que haya existido al menos un reparto de funciones o un aporte que haya implicado que el hecho ocurriera sólo y necesariamente a partir de su intervención".
"Así las cosas –concluyó el tribunal– Denis y Cristian Núñez resultan cómplices o partícipes secundarios del hecho. No puedo acordar a los mismos un rol que vaya más allá de constituir elementos distractivos ante un eventual control policial, para dar la imagen de un grupo familiar que se traslada a efectuar una visita a su madre o eventualmente ser quienes auxiliarían a su hermana en caso de desperfectos mecánicos".
Por esto, impusieron a Sandra la pena más grave, de cinco años y seis meses de prisión, en tanto que Cristian y Denis los condenaron a dos años y medio de cárcel, que se deja en suspenso, por lo cual tras el veredicto quedaron en libertad. Respecto de la mujer, cumplirá la sanción en su vivienda, con tobillera electrónica.


El juicio a Caudana y su banda será el 26 de noviembre

Gonzalo Caudana volverá a pisar el salón del Tribunal Oral Federal de Paraná, en calle Urquiza 868. Estará junto a su hijo y otras 20 personas en una megacausa instruida en el Juzgado Federal de la capital entrerriana, que culminó cuando arrestaron al jefe narco viajando con 10 kilos de cocaína en la ruta nacional 18, cerca de Villaguay, rumbo a Concordia, en octubre de 2016.
La investigación fue desarrollada por la Policía Federal. Al Gordo le imputaron ser el organizador y proveedor de distintas bandas narco que operaban en Paraná y Concordia.
Entre los 22 procesados hay una mujer que también regresará para ser juzgada en el TOF. Se trata de Natalia Soledad Bonasola, quien una semana antes de volver a ser detenida, había sido condenada por vender droga en Concordia y estaba con arresto domiciliario. En ese juicio había declarado como arrepentida y afirmó que era víctima de policías que la presionaban y le cobraban una comisión semanal.
El 26 de noviembre a las 9 comenzarán a ventilarse las numerosas pruebas en el juicio.

Comentarios