Lunes 22 de Mayo de 2023
Un hombre vivió los últimos 10 años en Entre Ríos y recorriendo otros lugares de Argentina sin domicilio fijo declarado, perpetrando distintos tipos de estafas. Cayó este jueves luego de una investigación de la Policía de San Salvador, luego de engañar a comerciantes de esa localidad y de Bovril. Estos últimos casos fueron compras en comercios de insumos para el trabajo en el campo, cometidos con la tarjeta de crédito que le robó a su tío. Cuando lo buscaban en la ciudad de Federal, el estafador se fugó en un camión y lo interceptaron en la ruta 127.
Según se informó a UNO, el personal de Investigaciones de la Policía de San Salvador, a cargo del jefe departamental Cristian Medrano, pudo reconstruir los pasos del sospechoso, C.J., un hombre de 37 años que se movía como un fantasma por distintos lugares, aprovechándose de la buena fe de las personas que resultaron damnificadas. En marzo le sustrajo la documentación personal a su tío, incluida una tarjeta de crédito de la aplicación financiera Ualá. Desde ese momento comenzó a realizar compras por todos lados, primero con los fondos de la misma y luego engañando a los comerciantes que pasaban el plástico que ya no permitía más gastos.
¿Cómo hacía si se había excedido del límite de crédito? Cuando pasaban la tarjeta por el posnet, se imprimí un ticket que decía que no se pudo realizar la operación. El estafador les decía a los comerciantes que el pago estaba realizado, pero que estaba caído el sistema y no se podía emitir el ticket. Con ese solo argumento y con la confianza de los vendedores, C.J. se llevaba los elementos. Luego, los comerciantes notaban que en sus cuentas nunca ingresaba el dinero.
El caso de San Salvador es el dueño de una veterinaria donde venden un sinfín de elementos para el trabajo y la vida en el campo. Allí el estafador había adquirido rollos de alambre de alta resistencia bastante caros, entre otros productos. El comerciante reclamó a Ualá, luego pensó que no le funcionaba el posnet y tras varias averiguaciones, terminó radicando la denuncia en la Policía. Así comenzó la investigación, instruida por la fiscal Clara Mondragón Pafundi.
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En las últimas horas del viernes, se pudo demostrar que el estafador también actuó en Bovril, donde compró una motosierra de 57.000 pesos y pagó con otra tarjeta a nombre de su tío.
No fue fácil localizar al estafador. Tras analizar cámaras de vigilancia, pudieron saber que el hombre estaba residiendo en Federal, pero sin domicilio fijo. A través del titular de la cuenta con la que realizó las compras, cruzaron información con la Policía Federal y llegaron a un hombre que reside en el campo, en Paraje Carpinchoría, límite del Departamento Federal con Feliciano, cuya edad era mayor a la del sujeto buscado. Resultó que este hombre dijo que le habían robado su documentación y que le estaban llegando reclamos. Dio la identidad de su sobrino, cuya foto coincidía con las características físicas del estafador. Se supo además que esta persona había perpetrado otras estafas entre 2012 y 2014.
Como no tenía paradero fijo, los investigadores realizaron algunas averiguaciones hasta que llegaron a una vivienda ubicada en el barrio Las Flores de Federal, donde el hombre alquilaba una habitación. Con la información reunida, la fiscal solicitó allanamientos que fueron otorgados por el juez de Garantías Darío Mautone, exhortados luego por el juez de Federal, Maximiliano Larocca Rees.
Uno de los procedimientos realizados por los policías de San Salvador junto a sus pares de Federal, se desarrolló en Paraje Carpinchorí, donde vive la madre del estafador, y el otro en el lugar que estaba alquilando. Al llegar a este último sitio, C.J. supo que lo estaban buscando, se subió a un camión y emprendió la huida. Lo persiguieron hasta que lo interceptaron policías del Destacamento de Policía de La Calandria. Allí no se resistió y lo detuvieron. Tras ser identificado, quedó en libertad aunque será imputado por las estafas cometidas.
Entre los elementos secuestrados en los allanamientos, se encuentran 1.000 metros de alambre liso de 17/75 de alta resistencia y numerosa documentación al nombre del acusado, así como la ropa utilizada al momento de las estafas en los negocios.