Policiales

En el asesinato de una jubilada habría un segundo partícipe

A un año del crimen de Alicia Noemí Grimaldi, en Paraná, hay un albañil procesado, y esperan los resultados de análisis de ADN para determinar si hubo otro cómplice que haya participado del hecho.

Viernes 16 de Noviembre de 2012

Hoy se cumple un año del crimen de una jubilada que vivía sola en su casa de la capital provincial. En la causa, que tiene a un hombre procesado, restan algunos pasos para que sea elevada a juicio, entre ellos conocer los resultados de análisis de ADN para establecer si hubo un segundo asesino que terminó con la vida de la jubilada de 65 años.
 

Alicia Noemí Grimaldi había sido hallada muerta en su domicilio de Chacabuco 678, en la noche del 16 de noviembre del año pasado, cuando un familiar entró a su casa después de intentar contactarla durante todo el día sin que respondiera. Estaba tendida en su cama con una bolsa en la cabeza y tenía las manos y los pies atados.
 

El caso comenzó muy complicado para los investigadores, con varias hipótesis y pocos elementos. Poco a poco, el personal de la División Homicidios y la jueza de Instrucción Marina Barbagelata se enfocaron en la posibilidad de un robo seguido de homicidio, ya que en la casa faltaba una computadora notebook y una caja de seguridad con 4.000 dólares y 10.000 pesos, aunque joyas y otros elementos de valor permanecían en su lugar. Además, se consideró que la víctima conocía al asesino, ya que ninguna de las cerraduras de todas las puertas estaba dañada ni forzada.
 

Días después se sospechó de un albañil que realizaba tareas varias en la casa de Grimaldi, que fue visto en la Villa 351, donde residía, repartiendo algunos elementos que serían de la víctima, y que en las horas posteriores al crimen compró una moto. Además, habría testigos del barrio que lo habrían visto salir del domicilio de calle Chacabuco luego del hecho. Al enterarse de que lo estaban buscando, se puso a disposición de la Justicia con un abogado, pero siguió prófugo durante un mes. A mediados de diciembre finalmente Adrián Leguiza fue detenido en la ciudad de San Javier, provincia de Santa Fe, en un trabajo conjunto con la Policía entrerriana con la fuerza de la vecina provincia.
 

En la escena del crimen se levantaron varias pruebas, entre ellas huellas dactilares y material genético cuyas muestras fueron enviadas al Laboratorio del Servicio de Genética Forense del Poder Judicial, hace unos ocho meses, para practicarles los análisis de ADN y cotejarlos con los de un sospechoso.
 

Ahora se esperan los resultados de dichos estudios, con el fin de dilucidar si en el macabro asesinato y robo participó otra persona, que en tal caso deberá responder ante la Justicia y explicar qué hacían sus rastros en cercanías del cadáver de la jubilada.
 

La causa se mantiene en plena investigación con un final abierto.

Se declaró inocente
Al momento de ser indagado, el único acusado del crimen de Alicia Grimaldi, Adrián Leguiza, reconoció que conocía a la víctima, a quien le había realizado reparaciones por problemas de humedad en su domicilio de calle Chacabuco de Paraná. Pero negó rotundamente ser el asesino de la mujer, y dijo que todo fue armado por otra persona que cometió el crimen, con el fin de involucrarlo a él.

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