La Sala II de la Cámara del Crimen dará a conocer el 20 la sentencia en la causa que se investigó el homicidio de Carina Walter. Ayer en la etapa de los alegatos, el fiscal pidió una condena de 10 años de prisión efectiva, las querellas 16 y la defensa de Uriel Ramos la absolución.
El fiscal reclamó la pena de 10 años de cárcel para Ramos
Ayer se realizó la última audiencia ante el tribunal integrado por Ricardo Bonazzola, Marcela Acuña y Alejandro Grippo. Como en los días anteriores, la sala se llenó de familiares, amigos y compañeros, tanto de la víctima como del procesado, que espera la definición de su suerte detenido en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná.
La mujer fue asesinada por un balazo en la cabeza el 8 de junio de 2012 en barrio Paraná XVI, producto de una balacera en la que resultó herido su pareja, Adrián Villalba.
En el arranque de los alegatos, el fiscal Rafael Cotorruelo hizo un pormenorizado detalle de lo sucedido, en el cual aclaró que no solo estaba acreditado el homicidio simple por parte de Ramos, sino también que la pareja de la víctima Adrián Villalba al momento del hecho portaba un arma de fuego, pero no se acreditó el ataque de parte de este o una legítima defensa de parte de Ramos. De esta manera, pidió la condena del procesado por el crimen de la mujer y la tentativa de homicidio de Villalba.
El funcionario tuvo que marcar que este incidente fue provocado: “Y aquí las víctimas hicieron mucho para que esto pase, sobre todo de quien resultó lesionado (por Villalba) quien estaba armado y con intenciones de utilizarla”.
Hizo historia del suceso, por lo que entendió que podrían existir atenuantes “por un contexto muy especial entre las personas que estaban enemistadas”.
Cotorruelo entendió que era más que justo reclamar al tribunal la pena de 10 años de prisión para Ramos, quien actuó con un desprecio por la vida del otro al no medir las consecuencias de su acto de disparar un arma de fuego.
La mujer fue asesinada y dejó a nueve hijos sin madre por una situación que según con el cristal que se la mire, estuvo ligada a desencuentros gremiales dentro de una unidad municipal de Paraná.
En tanto, los querellantes Hugo Gemelli y Matías Argüello hicieron pie en las consecuencias del encuentro que terminó con la vida de Walter. Hubo críticas al cambio de declaración de Ramos, que en la etapa de instrucción había informado que una tercera persona disparó el arma homicida, y ante el tribunal admitió ser el autor del hecho pero dando una versión acomodada a su situación procesal.
Gemelli alertó que Ramos fue el responsable del crimen de la mujer como de las lesiones y la tentativa de homicidio de Villalba, que hubiese muerto si no hubiera tenido una rápida intervención de la ambulancia y el personal del hospital San Martín”.
El abogado que representa los intereses de los familiares de la mujer desacreditó cualquier posibilidad de la legítima defensa, porque hay testigos que dieron otra versión y que por los dichos del acusado fue él mismo quien hizo desaparecer el arma utilizada”.
Los abogados defensores Nora Lanfranqui y Boris Cohen entendieron que Ramos era inocente por haber defendido su vida, y en todo caso avalaron la idea de una condena por un exceso en legítima defensa.














