Secciones
Causa Narcoavioneta

El financiamiento político desregulado se plasmó en el juicio contra Celis y Varisco

Concejales y militantes radicales relataron aspectos de la campaña electoral de 2015 y las formas de obtener aportes económicos.

Martes 12 de Noviembre de 2019

Un aspecto del que poco se habló tras el escándalo de las causas Narcoavioneta y Narcomunicipio, es la desregulación del financiamiento político en la provincia. Esa falta de legislación deja amplios márgenes para que ingrese dinero de dudosa procedencia a las campañas electorales. Esas desprolijidades quedaron de manifiesto ayer en la audiencia del juicio contra las bandas de los hermanos Celis, donde el intendente Sergio Varisco está acusado de financiarlas.

El acuerdo político entre Daniel Celis (dirigente del Movimiento Vecinalista del Oeste) y Varisco, consistió en el aporte económico por parte del narcotraficante a la campaña de Cambiemos en 2015. Esto derivó en el posterior reclamo de Celis para la devolución de su inversión mediante la contratación de sus allegados y luego en dinero en efectivo, con el cual habría financiado la adquisición de droga.

Ayer declararon concejales y militantes radicales, que refirieron diversas circunstancias de la aquella campaña electoral. Las preguntas sobre los modos del financiamiento recibieron respuestas vagas, quizás no por falta de voluntad sino por el desconocimiento que causa aquella falta de reglas claras. Incluso se lo mencionó varias veces a Enrique Susevich, por entonces responsable de las finanzas de Cambiemos, quien será juzgado por el desvío de aportes de la provincia en aquella campaña electoral.

Por ejemplo, la concejala María Marta Zuiani, consultada sobre cómo se manejaban los aportes, dijo: “En el momento no lo supe, hay muchas cosas que tienen que ver con las discusiones periodísticas en el marco de esta causa y la denuncia a Susevich en el Tribunal de Cuentas (...) Es habitual en la política poner del propio bolsillo”.

Por su parte, el concejal Carlos González dijo: “Hay que usar el ingenio para pensar cómo se reúnen recursos económicos. Por lo general son aportes de amigos, de entidades, lo que más se recurre es, si tenemos que hacer folletos, pedir para ese gasto, este es el modelo que hemos podido implementar (...) Se buscaban amigos, comercios, simpatizantes, había muchos que colaboraban en la folletería, la cartelería”.

Ante otra consulta,González afirmó: “Nunca me hubiera quedado callado ante un aporte del narcotráfico, incluso hemos rechazado aportes de empresarios que nos podían condicionar”. Pero cuando le pidieron que dé ejemplos de empresarios con los que han tenido una situación así, el concejal titubeó demasiado, no podía nombrar a nadie, hasta que, notoriamente nervioso, dijo: “Me parece que Los Arroyos, una empresa constructora, nos pudo haber dicho ‘si necesitan algo…’”.

Se sospecha, según la imputación y lo plasmado en el procesamiento, que Celis invirtió unos 2 millones de pesos, entre bolsones, vehículos, cenas, etc. Ayer llamó la atención, en el testimonio del excandidato a viceintendente en la fórmula con Varisco, que dijera que ese dinero (a valores de 2015) “no es mucho, es muchísimo”, en comparación a los aportes que generalmente se recaudan.

“Diez puntos”

La mayoría de los testigos que declararon ayer fueron “de concepto”, citados para hablar sobre la vida de imputados. En este caso, sobre Pablo Hernández. Zuiani recordó: “Hicimos varios proyectos de ordenanza conjunto, trabajando con poblaciones muy vulnerables. Era el referente dentro del partido para buscar soluciones”.

“Un hombre de familia, siempre pasaba cinco minutos a saludarlo al papá, a sus chicos, como militante era diez puntos. Llegaba a los lugares y lograba consensos que nadie lograba. Siempre sus proyectos estaban firmados por él y por concejales de la oposición”, contó, y agregó: “Había largas colas desde las 7 de la mañana esperándolo a Pablo para una ayuda en una gestión. (...) Nunca escuché decir que tuviera relación con el narcotráfico. Esta causa hay una cuestión política, independientemente de lo judicial, se utilizó políticamente en el Concejo Deliberante”.

Además, la concejala dijo que “Pablo una vez saco un crédito para ayudar a gente porque tampoco había soluciones. A veces uno se sentía poco ser humano al lado suyo por este servicio que el tenía hacia otras personas”.

A su turno, la concejala Karina Llanes coincidió: “Mucha gente iba en reclamo de asistencia. Pablo viene del sector de la militancia social y era uno de los concejales que más gente atendía. Solucionaba los problemas de la gente (...) Piden asistencia social, chapas, comidas, plata para el merendero, garrafas, hasta que les paguen los impuestos, piden cosas insólitas, dinero para tratar enfermedades. (...) Nunca escuché que tenga algo que ver con el narcotráfico. Ni siquiera toma alcohol ni fuma cigarrillos”.

Por otro lado, se destacó el testimonio de Esteban Ramírez, empleado de la Unidad Municipal N° 2, quien dijo que en 2016 su superior era Hernán Rivero (uno de los procesados en la causa), y contó que Celis también dictaba órdenes para realizar diversas tareas.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario