Dos instituciones públicas sufrieron robos durante el fin de semana, donde los ladrones provocaron serios daños y robaron elementos de mucho valor.
Dos robos que duelen a todos
En la madrugada del domingo, delincuentes ingresaron al centro de salud Humberto D’Angelo, del barrio Anacleto Medina. Los ladrones se llevaron una gran cantidad de insumos, imprescindibles para el funcionamiento del dispensario y la atención de la comunidad.
Teresita Calzia, directora y responsable del lugar, informó a UNO que los ladrones habrían ingresado por una ventana, y si bien no ocasionaron destrozos, la cantidad de insumos sustraídos es notable: “dos estufas esterilizadoras y todo el instrumental de odontología; una balanza pediátrica; dos otoscopios; dos conservadoras, un tensiómetro de pared y uno manual; un medidor de glucemia, el medidor de temperatura de la heladera de vacunación; una pava eléctrica, estetoscopios, material para curaciones, anestesia y antibióticos”.
Además, la directora agregó que a causa del atraco se perdió la totalidad de las vacunas con las que contaba el centro de salud, ya que los ladrones dejaron la heladera abierta.
La institución sanitaria cuenta con una página de Facebook, donde además de compartir el hecho con la comunidad, se informó que ayer a la tarde un vecino se acercó al dispensario y entregó una caja de acero quirúrgico, mientras que una mujer hizo lo propio con una caja con instrumental odontológico.
Esto vendría a ratificar las sospechas acerca de la responsabilidad del hecho, que están puestas entre vecinos del mismo barrio. “De lo que se han robado, tengo la esperanza de que algo más va aparecer. Y por lo demás, desde el Ministerio de Salud nos dijeron que nos van a ayudar. Esperamos que así sea”, manifestó Calzia. La denuncia fue radicada en la comisaría novena.
“Arrancaron los cables”
El fin de semana la escuela Nº 189, Luz Vieira Méndez, ubicada en avenida Almafuerte de Paraná, fue víctima de otro robo. Los ladrones sustrajeron diversos elementos y dejaron el establecimiento sin electricidad. Esther Yullier, directora suplente, explicó a canal Once que cuando llegó el personal de ordenanza se encontró con que la biblioteca estaba abierta: “Llamamos al 911 y a la comisaría tercera para que tomen las medidas”.
“Revolvieron la biblioteca, abrieron armarios y el aula móvil que es donde están guardadas las netbook. Arrancaron los cables de alarma y dejaron sin electricidad el establecimiento”, relató la docente.
Luego de conocido el episodio, las autoridades se comunicaron con la Departamental de Escuelas. “Pedimos que la cuadrilla de electricidad venga a resolvernos el tema y después con luz ver bien qué es lo que realmente nos está faltando. Seguro faltan micrófonos inalámbricos”, dijo Yullier.
Debido al robo, fueron suspendidas las actividades ayer, mientras se esperaba el arreglo del problema eléctrico para poder retomar el normal dictado de clases.














