Sábado 17 de Junio de 2023
Siete días después de haber sido encontrado dentro del búnker narco de calle Ameghino y El Resero, de Paraná, frente a una escuela y un jardín de infantes, un hombre fue detenido por vender droga en la puerta del mismo domicilio. El hombre conocido en el barrio como "Loco Marcos" quedó alojado en la Alcaidía y sería imputado por narcomenudeo ya que el personal de la Policía Federal lo encontró en plena transa.
Se trata de una vivienda abandonada que fue copada por un narco de la zona apodado "Gordo Naza", quien la acondicionó para la venta de drogas bajo la pantalla de un kiosco, aunque no tenían ni unas galletitas para simular la actividad. También puso a un para de soldaditos para atender a los clientes todo el día, a través de un hueco realizado en la ventana, El ingreso contaba con una reja con dos candados y la puerta tenía tres barrotes de hierro.
La División Unidad Operativa Federal de Paraná venía investigando este punto de narcomenudeo y cuando la semana pasada se hizo el allanamiento los uniformados estuvieron entre cinco y 10 minutos poder derribar la puerta para entrar. A metros del ingreso estaba abierta (ni siquiera con la tapa) la cámara séptica, por donde descartaron la droga. En ese momento fueron trasladadas dos personas, entre ellas el Loco Marcos, pero ante la falta de evidencias concretas fueron liberadas.
En horas de la noche de este viernes, los efectivos de la Policía Federal estaban en una recorrida por la zona y cuando tomaron por calles República de Siria y El Resero vieron a dos personas en la vereda en una característica transa de drogas. Se bajaron del vehículo y alcanzaron a detener a uno de ellos, mientras que el segundo se dio a la fuga. El aprehendido era Marcos, de 44 años, quien tenía en su poder la droga que estaba vendiendo.
La razón por la cual vendía en la puerta de la casa y no adentro, es porque todavía no habían arreglado el búnker cuyo ingreso había sido roto en el allanamiento. Tenía entre sus prendas de vestir 33 bochitas de cocaína y 7000 pesos. La droga pesó solo 10 gramos, es decir que venden la bolsa con un tercio de gramo, que a su vez no es una sustancia pura sino ya muy estirada. Esto da una dimensión del dinero que gana (el verdadero dueño de la droga) por cada gramo que vende.
Vecinos del barrio comentaron que desde mediados de la semana el punto de venta de cocaína ya estaba activo nuevamente pese al allanamiento de la semana anterior. Además, era notorio para cualquiera que Marcos puso un cartel que decía que atendía desde las 16 en adelante.