Sábado 27 de Septiembre de 2014
Por José Amado
De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar
En horas de la siesta de ayer, el barrio Puerto Viejo de Paraná tuvo un movimiento poco habitual: varios patrulleros llegaron con personal de la Policía Federal y allanaron los lugares señalados como quioscos de droga, en una esquina muy transitada y conocida por esta actividad delictiva. A su vez, la investigación develó un método de comercialización de estupefacientes particular: la venta callejera, con lugares propicios donde guardar la droga fuera de domicilios, y la transa en plena vía pública. El resultado de los procedimientos fue positivo, con el secuestro de marihuana y la detención de una persona.
Alrededor de las 15 comenzaron los allanamientos, que tuvieron lugar en tres domicilios: en una vivienda de avenida Estrada, en otra a la vuelta que tiene su ingreso por calle Anacleto Medina, y en otra casa ubicada en la cortada 1019.
El procedimiento fue ordenado por el Juzgado federal a cargo de Leandro Ríos, y el secretario Juan Chaulet, luego de las pruebas elevadas al magistrado tras la investigación que llevó algunos meses de trabajo por parte de los efectivos de la fuerza federal.
Según se informó a UNO, en dos de los domicilios encontraron marihuana, que en total alcanzan los 250 gramos, en envoltorios listos para la venta. También había una planta de cannabis, una balanza de precisión y dinero en efectivo, algo más de 40.000 pesos.
Como consecuencia de los allanamientos quedó detenida una mujer conocida en la zona como Rusa, que habita la vivienda de avenida Estrada, donde se hallaron elementos relacionados con la causa.
El juez Ríos ordenó su traslado y alojamiento a la Unidad Penal Nº 6 de Paraná para ser indagada en las próximas horas en el Juzgado por el delito de comercialización de estupefacientes.
El expediente tiene reunidas más pruebas, ya que la investigación se inició meses atrás, en la que se fueron autorizando desde la Justicia distintas medidas y tareas de vigilancia en el lugar donde se denunció la venta de droga. En las mismas se pudieron observar personas en movimientos sospechosos y metódicos que hacían presumir pasamanos entre vendedores y clientes en la vía pública, a la vista de cualquiera que pasaba por el lugar. A estas pruebas se suman los elementos secuestrados ayer.
Poco después de las 18 finalizó el procedimiento, y al retirarse del barrio los patrulleros de la Policía Federal fueron despedidos con insultos y algunos piedrazos, situación que no pasó a mayores. Luego el barrio retornó a la normalidad, y los vecinos esperaban un sábado sin movimientos que muchos relacionaban con el narcotráfico.