Caso Delia Zalazar
Martes 28 de Noviembre de 2017

Cuando la pobreza extrema deja más vulnerable a una víctima de femicidio

Luego de golpizas y denuncias que terminaban solo en restricciones, familiares de Delia esperan que el asesino "no salga más"

"Nosotros en ningún momento pensamos que iba a hacer eso", dice Paola, al recordar que el sábado pasaron del festejo a la tragedia en un segundo. Era el cumpleaños de su hermana Delia Zalazar, y también de su sobrino, Facundo. Madre e hijo cumplían el mismo día 39 y 17 años. La sobremesa abajo de unos sauces se transformó en el horror. La mujer fue al baño (un excusado con un techito de chapa y paredes de nailon, ubicado afuera de la precaria vivienda). Cardozo la siguió con un cuchillo y la asesinó, a la vista de la hija más pequeña de la víctima, de 5 años.

"Estábamos todos sentados, festejando el cumpleaños de él y de ella. Desde las 12 estábamos comiendo estofado, Cardozo estaba sentado ahí en un balde, no hubo ninguna discusión", contó Paola. Cuando se levantó, el violento primero entró al rancho y "cortó la manguera de la garrafa", recordó Facundo, y su tía supone que era "una de dos", una alternativa a la forma de matar a Delia.

"Nosotros en ningún momento pensamos que iba a hacer eso. Pensamos que vino a saludarla por el cumpleaños, pero se sentó y se puso a tomar vino. Después se escapó, se fue en la bicicleta, lo corrió Facundo y el primo y otros chicos más, pero no lo pudieron alcanzar", recordó la hermana de la víctima. Sobre ese momento, el hijo de Delia aseguró: "En la esquina de calle Ejército estaban los amigos de la pescadería esperándolo para escaparse".

Por esto, Paola afirma: "Él ya tenía planeado lo que iba a hacer, porque a la noche se iba a ir a la isla, por algo iba a ir al río. Los amigos de Puerto Sánchez lo ayudaron en la fuga".

Al momento del ataque, recuerdan que solo escucharon un gemido, Delia ni siquiera alcanzó a gritar para pedir ayuda. Cuando lo vieron a Cardozo salir en la bicicleta, fueron al baño y la vieron ya desvanecida. "Alcanzamos a llamar a la Policía porque primero respiraba, pero con lo que demoró en venir la ambulancia ya no había esperanzas, habrá demorado media hora, ¿viste como están las calles? Nunca las arreglan, el presidente del barrio arregló la mitad", lamentó Paola.

La familia espera "que no lo pongan como loco, porque ya le había pegado y al otro día ya estaba acá". Se refieren al episodio ocurrido menos de una semana antes, cuando Cardozo atacó a golpes a Delia. "Lo sacó la Policía, no tenía porqué pisar acá", dice Javier, otro familiar. La sobrina de la mujer recordó que "la llevaron al hospital, tenía una costilla quebrada, después yo la acompañé e hicimos la denuncia". "Lo llevaron y al otro día lo largaron y lo teníamos de vuelta acá", lamentó el hombre.

Pero no fue la primera vez. "El año pasado en Puerto Sánchez también le pegó, estuvo preso y salió, venía como si nada", manifestó Paola.

Ahora quieren que Cardozo no salga más y que se haga el juicio: "Porque esas cosas no pueden quedar así", aseveró la sobrina de Delia.

El barrio El Perejil no es un asentamiento nuevo, durante décadas se fueron levantando casas alrededor del arroyo Tuyucuá, pero es un lugar totalmente olvidado. "La única calle es esa –señala Paola hacia un intento de camino de broza que debería salir a calle Ejército–, y cuando se hace barro ¿cómo salimos de acá si hay una emergencia o una familia herida? No hay luz, no hay nada, está lleno de yuyos". Parece estar en el fin del mundo, pero a unas pocas cuadras se erigen lindos chalets del coqueto barrio Paracao, donde sí llegan todos los servicios.

"Vinieron los políticos, dijeron que iban a poner luz, a arreglar las calles, nos pidieron que los votáramos y después se olvidaron de la gente, no se pueden olvidar así. De noche es una oscuridad que no se ve nada, te pueden robar o matar ¿quién lo va a ver?", dice Paola, y agrega que en el lindero barrio Las Piedras "hace tres meses que están sin agua, ni el camión va".

Pero la pobreza se ve en cosas aún más elementales. Delia tenía 11 hijos, según contó Facundo. Algunos están en Paraná, otro en Rosario, dos en La Paz y uno en Santa Fe, pero no pudieron asistir al velorio y entierro de su madre. "Porque están lejos y no tenían plata para pagar el pasaje", dijo Paola.

La hija más chica quedó a cargo de la sobrina de Delia: "Ahora está conmigo, fui a hablar con la asistente y me la dieron a mí".

Hasta ayer por la tarde nadie se había acercado a la vivienda para ofrecer alguna ayuda o preguntar qué necesitan, aunque esto esté a la vista.



Camino a la perpetua


Ayer por la tarde Cardozo fue imputado por Homicidio agravado por violencia de género, y se abstuvo de declarar. Con testigos presenciales, el arma homicida secuestrada y los antecedentes, marcha hacia una casi segura prisión perpetua. El fiscal Ignacio Aramberry pidió 90 días de prisión preventiva, pero el juez de Garantías dispuso que la medida sea por 70. El acusado ya está en la Unidad Penal N° 1, de donde difícilmente vuelva a salir.


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