Condenas para narcos y el decomiso de dinero y autos
La Justicia Federal impuso penas a integrantes de una banda narco que operaba en Gualeguaychú y Buenos Aires. Se incautaron 5.000 dólares, 199.000 pesos y dos vehículos

Martes 09 de Diciembre de 2014

Javier Aragón / De la Redacción de UNO
jaragon@ uno.com.ar

 

 

 

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Paraná condenó a los cuatro integrantes de una banda narco que operaba en el sur de Entre Ríos, la costa del Uruguay y Buenos Aires. Además, los vocales dispusieron decomisar una fuerte suma de dinero en pesos, dólares y dos vehículos que formaban parte de las operaciones de transporte y comercialización de todo tipo de drogas.


El 28 de noviembre se dio a conocer el fallo de los jueces Noemí Berros, Lilia Carnero y Roberto López Arango, luego de que las partes accedieran a un juicio abreviado donde los procesados admitieron las responsabilidades endilgadas por el fiscal de Cámara José Candioti.
Al banquillo de los acusados fueron llevados Lisandro Sellanes de Urdinarrain, de 38 años; Luis Claros de Buenos Aires, de 46; Mario Fritzler de Urdinarrain, de 31,y Joana Ramírez de 22 años oriunda de Misiones.


En la audiencia, se acordó que Sellanes era autor del delito de organización de actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes; Claros, coautor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en concurso real con el delito de transporte de estupefacientes y almacenamiento de estupefacientes, agravado por el número de intervinientes; Fritzler y Ramírez coautores de la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en concurso real con el delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes.


De esta manera, el Tribunal consideró justo imponerle a Sellanes la penas de seis años de prisión, el decomiso de la suma de 114.600 pesos y de los chips y los celulares secuestrados en su domicilio.


Respecto a Claros, se convino seis años de prisión, el decomiso de 82.000 pesos y 5.757 dólares que fueron secuestrados en su domicilio. La incautación de todos los elementos secuestrados y utilizables para la elaboración y fraccionamiento de estupefacientes, como también el decomiso del Fiat Siena, color rojo, dominio GCX 004, utilizado en la comisión del delito.


El Tribunal, también convalidó la pena de seis años de prisión para Fritzler, el decomiso de 1.547 pesos.


Respecto de Ramírez, se convino la condena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo, correspondiéndole la libertad condicional atento el tiempo de detención preventiva que lleva cumpliendo.


De esta manera, se hizo notar en el acta judicial que el dinero decomisado ascendió a 199.241 y a 5.757 dólares; como así también el Fiat Sienna y un Renault Megane, dominio EZY 868, secuestrado por orden judicial.


El tribunal recepcionó el pedido del fiscal Candioti de decomisar el dinero producto de las actividades narcos, como los dos rodados que eran utilizados para las maniobras delictivas de llevar y vender drogas, en Entre Ríos y Buenos Aires.


El funcionario judicial acordó las penas con los defensores de los cuatros procesados, los cuáles accedieron frente al tenor de las pruebas existentes en el expediente.

 

 

Pruebas contundentes

 


La causa judicial se inició en julio de 2012. Y se llevó adelante bajos los recaudos judiciales que exige la ley, es decir la investigación en sí se estiró en el tiempo ante la necesidad de acumular elementos acusatorios.


Así se hizo notar que había varias semanas de tareas de inteligencia del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay y un trabajo esmerado del personal de Gendarmería que realizó seguimientos y tareas de vigilancia con la recolección de datos e indicios contundentes. Además, se le sumaron varios minutos de escuchas telefónicas donde los encartados acordaban las operaciones y las comercialización de estupefacientes a gran escala.


En el expediente que se dio a conocer se detalló: “...De las desgrabaciones del celular surgen llamadas claramente indicativas del comercio ilícito pesquisado: ‘hay de lo que me entregaste la otra vez…’; ‘ahora me fijo y me voy a comprar medio…paquete ahora el lunes boludo’”, entre muchas otras.


Además en los allanamientos en Gualeguaychú, Urdinarrain y en General Pacheco, Buenos Aires se los interceptó a Fritzler, Ramírez y Claros cuando realizaban la operación ilícita. En tales operativos se incautaron 4 kilos de marihuana adquirida por Claros para llevar a Gualeguaychú; como también 1,200 de cocaína.


En el allanamiento en Los Polvorines, en Buenos Aires, se incautó 12 paquetes con embalaje de nylon conteniendo cada uno una sustancia compacta de color blanca que, sometida al test orientativo, resultó ser clorhidrato de cocaína. Asimismo se hallaron seis bidones de plástico por cinco litros cada uno de un líquido transparente, 12 botellas de vidrio vacías por un litro con una etiqueta que reza ácido sulfúrico; potasio magnesiano, bidones de plástico con éter etílico, una balanza, una prensa de fabricación casera, una bolsa de nylon conteniendo en su interior guantes de látex ,cuatro balanzas digitales de precisión, una hoja de trincheta con restos de sustancia blanca, una botella plástica con ácido clorhídrico, embudos, máscaras.


Para las autoridades judiciales, fue más que evidente que había una instalación completa de una fábrica destinada a la elaboración de cocaína hallada en el domicilio de Claros.


Ante estas circunstancias, los procesados no tuvieron otras que admitir sus responsabilidades y acordar las penas ofrecidas desde la Fiscalía General de la Justicia Federal de Paraná. Lo que no se imaginaron y de allí el planteo crítico de los abogados defensores fue el decomiso de los miles de dólares, pesos y los dos automóviles en muy buen estado, los cuales serán utilizados en el Poder Judicial o bien en estructuras del Estado.