Según la acusación, la pareja realizaba viajes "permanentes y continuos" desde Paraná hacia Buenos Aires para la adquisición de estupefacientes.
19:53 hs - Viernes 14 de Agosto de 2026
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Paraná puso punto final a otro caso de narcotráfico en la región. Tras el fallo condenatorio contra el ruralista Leonardo Airaldi, dado a conocer el jueves, este viernes emitió nuevas condenas en otra causa resonante de tráfico de cocaína.
En una resolución que combina las sentencias de un juicio oral y público con los acuerdos de un juicio abreviado, la Justicia Federal desmanteló una estructura criminal que transportaba cocaína de máxima pureza desde Buenos Aires para su distribución en la capital entrerriana y zonas aledañas.
La investigación, liderada por el fiscal general José Ignacio Candioti, permitió reconstruir el "modus operandi" de la banda encabezada por la pareja compuesta por Néstor Rodríguez Sanabria y Andrea Fabiana Vargas. Según la acusación, los imputados realizaban viajes "permanentes y continuos" desde Paraná hacia Buenos Aires para la adquisición de estupefacientes.
La logística no era azarosa: antes de llegar a la capital federal, la organización realizaba una parada estratégica en la ciudad de Concordia para proveerse de dólares en efectivo, moneda que utilizaban posteriormente para concretar la compra de los cargamentos. El fin de esta operatoria ocurrió el 19 de diciembre de 2024, durante un operativo en las rutas 11 y 26.
Al verse interceptados por la policía, Rodríguez Sanabria y Vargas emprendieron una fuga que se extendió por varios kilómetros a través de los departamentos Victoria y Nogoyá. Durante la persecución por caminos vecinales, los sospechosos intentaron deshacerse de la evidencia arrojando bultos por la ventana de su camioneta. Tras ser finalmente cercados, se produjo un momento de alta tensión cuando Vargas se resistió al arresto, llegando incluso a morder a una oficial de policía. En el rastrillaje posterior, los efectivos hallaron 18 kilogramos de cocaína de máxima pureza, la cual ostentaba el sello del "Delfín", una marca distintiva que identifica cargamentos de alta calidad en el mercado ilegal.
Siete años para los líderes de la banda
Mientras que otros integrantes de la organización optaron por caminos procesales más cortos, Andrea Fabiana Vargas y Néstor Rodríguez Sanabria enfrentaron el debate oral completo. Este viernes 14 de agosto, el juez de Cámara Subrogante, Jorge Sebastián Gallino, dictó el veredicto para la pareja, declarándolos coautores penales del delito de comercialización de estupefacientes, agravado por la intervención organizada de tres o más personas. Ambos fueron condenados a la pena de siete años de prisión.
Además de la privación de la libertad, el tribunal les impuso una multa económica: cada uno deberá abonar $14.800.500 pesos. En el caso de Vargas, el tribunal dispuso que continúe bajo la modalidad de prisión domiciliaria mientras persistan las razones que motivaron dicho beneficio, vinculado a su situación familiar como madre.
Penas menores para las colaboradoras
En paralelo al juicio común, la justicia resolvió la situación procesal de otras dos mujeres implicadas mediante la figura del juicio abreviado. En esta instancia, las imputadas reconocieron su responsabilidad en los hechos y aceptaron las penas propuestas por la fiscalía a cargo de Candioti.
Por un lado, Araceli Tamara Blanco, identificada como la responsable de una "boca de expendio" donde se vendía al menudeo la droga provista por la pareja central; y por otro, Dana Milagros Zatti, hija de Andrea Vargas, quien cumplía la función de acompañante en los viajes que la banda realizaba para buscar la mercadería a Buenos Aires.
Ambas fueron condenadas a 4 años y 4 meses de prisión como partícipes secundarias del delito de comercio de estupefacientes. Tanto Blanco como Zatti recibieron el beneficio de la prisión domiciliaria por ser madres de niños menores de 5 años. Respecto a las sanciones económicas, se acordó el decomiso del dinero secuestrado a Blanco durante los procedimientos para que sea imputado directamente al pago de su multa.