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Colaborador de Celis dice ser inocente porque estaba preso cuando operaba la banda

La defensora de Sergio Marcelo Baldi pidió el sobreseimiento del procesado porque dice que en el período investigado estaba detenido

Viernes 09 de Agosto de 2019

A poco más de un mes del inicio del juicio histórico que tendrá en el banquillo a 33 personas acusadas en las dos causas conocidas como “narcoavioneta” y “narcomunicipio”, uno de los procesados presentó un curioso planteo: tras estar más de dos años detenido, Sergio Marcelo Baldi pidió ser sobreseído porque, afirma su defensa, se encontraba preso durante el período en que operaba la banda liderada por los hermanos Daniel Tavi y Miguel Titi Celis. La solicitud fue presentada al Tribunal Oral Federal de Paraná, el cual deberá resolver en los próximos días. La Fiscalía se opuso porque considera que hay pruebas que lo incriminan y merece ser llevado a juicio.

Baldi es un mecánico de 46 años, del barrio San Agustín, a quien le adjudican ser un colaborador de los hermanos Celis, en el marco de la primera causa, por la cual el 28 de mayo de 2017 fue desbaratada la operación narco de 317 kilos de marihuana que habían llegado en una avioneta que aterrizó en un campo de Colonia Avellaneda.

Según el procesamiento, Baldi (junto a Marcos Velázquez) tuvo un rol clave en la comunicación entre los dos líderes de la banda y en la organización del aterrizaje de la avioneta que voló desde Paraguay.

“Actuaban como voceros de los hermanos Celis, manteniendo un nexo de comunicación secreto, indirecto y permanente entre ambos y por medio del cual organizaban la logística del transporte del estupefaciente. Además, eran los encargados de ubicar, seleccionar y acondicionar las posibles pistas o áreas de aterrizaje en las localidades de María Grande 1º, Aldea Brasilera, Aldea Salto, Sauce de Luna, Bovril, Alcaraz, María Grande 2ª, Colonia Avellaneda y Villa Urquiza”, se sostiene en la acusación.

Al momento de ser indagado, a mediados de 2017, dijo que estaba preso desde tres años antes en la Unidad Penal N° 1 de Paraná. Por esta razón, su abogada defensora, Marta Bohm, presentó un escrito en el Tribunal Oral Federal en el cual solicitó el sobreseimiento inmediato del hombre. Argumentó que durante el período en que la banda fue investigada y que el juez federal Leandro Ríos sostuvo que se produjeron los hechos endilgados (del 16 de marzo de 2016 hasta el 28 de mayo de 2017), Baldi no pudo haber realizado ninguna de las tareas imputadas ya que se encontraba tras las rejas.

Caída en Santa Fe

Cuando fue incriminado en la causa narcoavioneta Baldi no era un principiante, sino que ya tenía experiencia en el rubro.

El 26 de junio de 2014 viajó, junto a dos cómplices, desde Paraná hacia Santa Fe, en un auto VW Gol, “embagallado”, como se dice en la jerga narco. Cuando iban por avenida Teniente Loza al 6700 de la vecina capital se topó con un procedimiento de control de la Dirección de Seguridad Vial de la Policía de la provincia de Santa Fe.

Cuando le pidieron que abriera el baúl del auto, Baldi les dijo que llevaban marihuana. En ese momento, uno de los ocupantes del vehículo salió corriendo y logró fugarse. Se convocó al personal de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones que encontró dentro del baúl, dos bolsas de nailon: una con 27 trozos compactos con la mencionada droga, y otra 28 paquetes más. La pericia arrojó que la sustancia era, efectivamente, cannabis sativa, y tenía un peso total aproximado de 50 kilos.

Al requisar al conductor –el mismo Baldi–, se le incautaron una billetera con 1.810 pesos, un comprobante de pago de seguro del vehículo, fotocopia del título de propiedad del automotor y una constancia de DNI en trámite. Por su parte, el acompañante fue identificado como I.G.L. (también paranaense), quien portaba una billetera con su DNI. Desde entonces, ambos quedaron detenidos.

La pericia a los celulares que les secuestraron encontró pruebas de que Baldi proveía droga a narcos santafesinos. “Surgen mensajes de texto enviados en los cuales se hace referencia a la inminente entrega del material prohibido. En particular, entre los últimos que fueron enviados se destacan los que expresan ‘Haceme el favor y pasame el número de René y esta noche van los puchos para allá’”, se remarca en la sentencia.

Ambos fueron procesados, y decidieron firmar un juicio abreviado tras un acuerdo con el fiscal general Martín Suárez Faisal. A fines de 2014, Baldi ya tenía la condena de cinco años de prisión efectiva, (no era la primera) y la comenzó a cumplir en la cárcel de Paraná. Allí se encontraría con Celis y comenzaría otra historia. Pero según la abogada defensora, Baldi nunca salió de la unidad penal y no pudo haber hecho nada de lo que le endilgan.

Centro de operaciones

El Tribunal Oral Federal de Paraná corrió vista al fiscal general José Ignacio Candioti, para que se expresara sobre el pedido de sobreseimiento de Baldi. El mismo fundamentó su oposición al planteo en las pruebas que existen en el expediente que incriminan al procesado. Principalmente, las escuchas telefónicas en las cuales Baldi dialogó con otros imputados sobre la organización del aterrizaje de la avioneta con droga.

Pero además, Candioti sostiene que la cárcel no impide participar de una banda narco, tal como ha sido demostrado en varias causas por narcotráfico. Por ejemplo, se observó cómo Walter Ramírez, desde la Unidad Penal N° 1 de Paraná, mantuvo fluidos contactos nacionales e internacionales para que Gonzalo Caudana consiguiera la cocaína que luego distribuía y vendía en Entre Ríos.

Por otro lado, se recuerda que en las dos causas que serán juzgadas en simultáneo, Tavi Celis apareció como el líder de dos bandas narco que dirigía desde la cárcel, la de Paraná primero y la de Federal después.

Este no es el primer planteo que realiza Baldi. El año pasado, su abogada sostuvo que el hombre quedó en estado de indefensión porque durante un tiempo no tuvo defensor. El fiscal opinó lo contrario, argumentando que el juez federal de Paraná, Leandro Ríos, no lo había dejado indefenso, por el contrario, le designó un defensor oficial, el cual incluso actuó en la causa con un pedido de acercamiento familiar. El tribunal consideró que su derecho de defensa quedó garantizado. Igualmente, Bohm insistió con el reclamo con un recurso de Casación, pero la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por Mariano Hernán Borinsky y Gustavo Hornos, declaró inadmisible el recurso interpuesto por la defensa de Baldi.

Hacia el juicio

Se aguarda que en los próximos días los jueces Noemí Berros, Lilia Carnero y Roberto López Arango resuelvan ante el pedido de la defensora. Mientras, todos se preparan para el inicio del juicio histórico (por la gravedad criminal e institucional que implican los hechos delictivos imputados) que tendrá lugar en el salón de audiencias de la Cámara de Apelaciones de Paraná debido a la gran cantidad de procesados, entre ellos el intendente de Paraná, Sergio Varisco.

Como ya se ha indicado, en la primera causa hay escuchas telefónicas que revelan que la banda narco manejaba la Unidad Municipal N° 2 a partir de un acuerdo político de alto nivel, que le permitió utilizar camiones recolectores de basura que carecían del sistema de GPS, para evitar el seguimiento, localización y rastreo de los vehículos, a fin de lograr trasladar la droga de un lugar a otro. Un año después de aquel escándalo, surgió otro aún mayor: la causa narcomunicipio. Daniel Celis fue procesado por tráfico de cocaína junto al intendente, Sergio Varisco, el concejal Pablo Hernández y la exfuncionaria y expolicía, Griselda Bordeira.

Todos (son 33 en total) estarán sentados en el banquillo de los acusados desde el 19 de septiembre.

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