Cinco juzgados por el asesinato de un joven en Bajada Grande
Cristian Martínez murió en 2012 por el ataque a balazos en un conflicto con historia de sangre
Miércoles 14 de Diciembre de 2016
Una cadena de venganzas dejó varios muertos y heridos en Bajada Grande, en los años 2012 y 2013. Por el conflicto entre dos grupos, identificados como los Barrios y los Márquez, había balaceras constantes que tenían en vilo a los vecinos. Uno de aquellos crímenes ocurrió en la víspera de Navidad de 2012, cuando una banda llegó a Cortada X y Larramendi y desde arriba atacó a balazos una vivienda. El hecho fue en represalia porque habían baleado ese día a otro hombre. Uno de los balazos entró por una ventana y alcanzó en el pecho a Cristian Jesús Martínez, de 22 años, quien murió poco después. El joven era allegado a los Márquez, y en la investigación se imputó a cinco del bando contrario.
Casi cuatro años después, comenzó ayer el juicio a los acusados: Carlos Barrios, de 29 años; Emanuel Barrios, de 23; Damián Edgar Barrios, de 21; Joaquín Lisandro Aranda, de 23, y José Warlet, de 24. El principal testigo los involucró como partícipes de la balacera y también mencionó a otros que, consideró, deberían estar siendo juzgados.
Carlos Barrios declaró ante el Tribunal y se desligó del hecho. "A mí me detienen porque me nombran que conducía un auto con otros. Es mentira porque yo estaba en ese momento en la casa de mi compadre, de fiesta, después me fui a la casa de mi mamá y me quedé con mi hermana. Estábamos esperando saber qué había pasado con el chico baleado, Jonathan Barrios", dijo, y contó que a este joven "lo habían baleado en la calle cuando iba con un amigo en moto, se acercó en otra moto Nicolás Márquez y le disparó".
Sobre el crimen de Martínez dijo que escucharon rumores y al día siguiente llegó la Policía para detenerlo. Barrios explicó que solía andar en un auto Palio rojo del padre, pero que ese día no lo había utilizado. Acerca de un testigo de apellido Torres que lo sindica como quien manejaba el vehículo la noche del ataque, dijo que había sido amenazado por los Márquez para que lo incrimine, se iba a desdecir pero luego se arrepintió.
También decidió declarar Aranda, quien manifestó: "Ese día estaba en la casa de mis abuelos, con mi tío Carlos Barrios. Estábamos esperando novedades de mi tío Jonathan que le habían pegado un tiro". El joven no respondió preguntas de las partes porque "eso es lo que pasó".
El último que declaró en su defensa fue Warlet. El muchacho aseguró: "Yo estaba en la isla con mi tío ese día, me llamó mi señora y me avisó de lo que le pasó a mi hermano. Fui a mi casa, me pegué un baño y salimos en la moto para el hospital. A mi hermano le habían pegado dos tiros los Márquez, Nicolás y Mauricio".
Consultado acerca de por qué lo habían baleado a Jonathan y cuál era el problema, dijo: "No sé por qué", y luego agregó: "Nunca tuvimos problemas con ellos. Mi familia los ha denunciado". Entonces se sinceró al argumentar que los problemas sí existían, pero que eran "problemas de mujeres nomás, las gurisas pasaban por ahí y la hermana de Janet Pérez les decía de todo".
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"Más tiros que en Navidad"
El primer testigo, y principal para la acusación, fue Marcelo Márquez, primo de la víctima del homicidio. El joven había estado preso por otro crimen ocurrido en Bajada Grande pero era inocente. Ahora, quiere "que la Justicia sea pareja para todos", aseveró.
"Siempre los crucé y siempre hubo problemas, nos peleamos a manos limpias o ellos sacaban un arma y disparaban", recordó Márquez. Sobre la noche del asesinato de Martínez, dijo: "Estaba en la casa de mi mamá con mi señora, que está a media cuadra de donde ellos empezaron a disparar. Escuché varios disparos y salí, tiraban para la casa de mi viejo, eran como 12 o 16 personas. Yo estaba a 10 metros, quedé atrás de la camioneta de mi viejo, y los vi a todos: Alejandro Barrios, Joaquín Aranda, José Warlet, Damián Barrios, Emanuel Barrios, Carlitos Barrios que estaba en un auto, un Palio rojo, en la esquina de donde se bajaron a tirotear".
El testigo aseguró que "todos portaban armas, había escopetas, revólveres, pistolas, eran armas largas y de puño. Tiraron más tiros que en Navidad. Después Carlitos Barrios se subió al auto, porque él era el único que lo manejaba, con otros más, y otros se fueron a pie". Pero el joven cuestionó: "No eran solo ellos los que estaban (por los cinco imputados). Chivita tiraba para todos lados, no sé por qué no está en la causa".
Acerca del conflicto entre las dos familias, Márquez dijo que desconoce el origen: "No sé por qué empezó el problema, nosotros nunca los molestamos, nos fuimos a vivir ahí para estar tranquilos, pero nada que ver, hasta el día de hoy tengo problemas, tiran tiros, mis hermanos dejaron de ir a la escuela por ellos. Yo pasé por muchas cosas, estuve detenido por algo que no hice, me mataron a casi toda mi familia, y lo mataron al pibe que no tenía nada que ver. A mí me molestan todos los días, tengo que agachar la cabeza y seguir porque sino voy preso". Además, se quejó de que no hubo una respuesta a tiempo de parte de la Justicia, ya que hubo muchas denuncias por la violencia que sufrían: "Vine una noche a tribunales con un tiro en la espalda y no me tomaron la denuncia, quedó en la nada".
En la jornada de ayer declararon, en total, nueve testigos. Entre ellos también estuvo una vecina que aquella noche dormía y se sobresaltó por el ruido de la feroz balacera: Elena Suárez recordó: "Estaba en mi casa dormida y me despertaron las detonaciones. Miré por la ventana de mi habitación a la calle y vi que varias personas pasaban corriendo, como agachadas". Además, la mujer contó sobre las balaceras que "en la actualidad hay, pero en esa época eran más".
Hoy continuará el juicio con más testigos, y mañana serán los alegatos de las partes. El Tribunal está conformado por Miguel Ángel Giorgio, Gustavo Maldonado y Pablo Zoff. La acusación pública está a cargo de la fiscal Carolina Castagno, la defensora oficial Antonella Manfredi asiste a Carlos Barrios, Joaquín Aranda y José Warlet, en tanto que la abogada Candela Bessa defiende a Emanuel y Damián Barrios.
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Márquez, Barrios y la sombra del "Chula" Alem
El homicidio de Cristian Martínez fue, según la hipótesis de la acusación, una venganza porque los Márquez habían baleado a Jonathan Barrios ese día. Pero estos dos hechos de sangre no fueron los únicos de un conflicto que lleva mucho tiempo en la zona de Bajada Grande.
En mayo de 2013, en calle Baxada del Paraná, a metros de avenida Larramendi, fue asesinado Marcelo Hereñú, y una versión indicaba que este joven de 19 años estaba relacionado a los Barrios. Por este hecho juzgaron este año a un joven de apellido Márquez que era menor al momento del hecho.
A su vez, un hermano de Cristian Martínez también fue asesinado, tiempo después. Se llamaba Jorge Ceferino, tenía 20 años y habían detenido a un menor de 14 años (inimputable) por el hecho ocurrido en el barrio San Jorge, en marzo de 2014.
Asimismo, se recuerda el crimen de Nicolás Márquez, quien fue asesinado a tiros en una emboscada el 21 de marzo de 2015 en Bajada Grande, más precisamente en la plaza del barrio Aceitero.
El homicidio fue confesado en un juicio abreviado por el tristemente célebre Eloy Alem, alias Chula, muy conocido en el ambiente delictivo de esa zona de Paraná. Este joven cumple en la Unidad Penal 14 años de prisión.