Policiales
Viernes 16 de Febrero de 2018

Barras de Patronato condenados podrán ir a la cancha antes de lo pensado

El juez Mayer sentenció a los seis que habían acordado sanciones penales por las agresiones a chicos en la tribuna en 2017

El escándalo nacional suscitado aquella tarde del 25 de noviembre del año pasado en el estadio de Patronato, ya tiene una sentencia judicial. Seis de los 13 barras de Patronato que agredieron a un grupo de chicos y profesores de un club de Strobel al confundirlos con hinchas visitantes, habían acordado penas de prisión condicional e inhabilitación para ir a la cancha. Ayer el juez de Garantías Mauricio Mayer homologó el mismo pero, para ajustarse a lo que dice la ley, acortó el período de prohibición para que los condenados asistan a un partido de Patronato. Ahora resta saber qué sucederá con los restantes siete imputados en la causa.
El episodio ocurrió durante el primer tiempo del partido con Unión de Santa Fe. Parte de la Barra Fuerte se cruzó de tribuna para golpear a padres y chicos de una escuelita de fútbol, que habían sido invitados a presenciar el partido como parte del programa Los gurises van a la cancha. En esa ocasión, los menores portaban una bandera de dicho programa que coincidía con los colores del rival.
La investigación llevada adelante por la Policía y la Fiscalía logró determinar, con varias pruebas contundentes, la identidad de 13 de los agresores. Los mismos fueron detenidos unos días después, pero estuvieron unos pocos días presos, ya que los excarcelaron. Antes de fin de año, fiscales y defensores presentaron el acuerdo de juicio abreviado para condenar a César Follonier, Claudio Muñeco Villagra y Exequiel Luna a tres años de prisión condicional, y a Héctor Burgos, Jorge Luna y Gustavo Ríos a dos años y seis meses. Además, todos ellos aceptaron las restricciones y normas de conducta, en particular la prohibición para ir a la cancha durante el doble de tiempo de cada condena, así como hacer tareas comunitarias por 24 meses en una institución de bien público.
Los delitos por los cuales se los imputó son Coacciones, lesiones y robo, agravados por el contexto de espectáculo deportivo.
Desde aquella mañana se esperaba conocer la resolución del juez Mayer, si iba a homologar o rechazar el acuerdo. Ayer por la mañana, el magistrado dictó la sentencia, y fue la condena, pero con un cambio que explicó por cuestiones de apego a lo establecido en la Ley Nº 24.392 (Régimen Penal y Contravencional para la Prevención y Represión de la Violencia en Espectáculos Deportivos).
Resulta que dicha norma establece que el máximo de inhabilitación para presenciar espectáculos deportivos es de cinco años, y el acuerdo presentado implicaba que para unos era de seis años y para otros de cinco y dos meses. Pero además, Mayer sostuvo que el criterio debía ser proporcional a los montos de penas cuantificados respecto de los máximos y mínimos. Por esto, a los barras les impusieron la inhabilitación para asistir al estadio Grella por el mismo tiempo de la condena. Es decir que ni bien cumplan la sanción impuesta podrán regresar a la tribuna.
De todos modos, durante este tiempo tendrán que portarse bien, de lo contrario se revocaría la condicionalidad de la pena y enviados a la cárcel.
Todavía quedan siete imputados en la causa que, hasta ahora, no quisieron firmar acuerdos de juicio abreviado. Podrían ser enviados a juicio oral para establecer sus responsabilidades en el hecho, o bien solicitar suspensión del juicio a prueba (probation), aunque esto es más difícil que suceda. De todos modos, no se descarta que en el transcurso de las próximas semanas se llegue a algún acuerdo entre las partes. Se trata de Sandro Godoy, Carlos Bravo, Enzo Martínez, Facundo Altamirano, Maximiliano Altamirano, Cristian Ruhl y Diego Martínez.
El fiscal Ignacio Aramberry dijo que la sentencia "tiene un efecto simbólico para la Fiscalía, en el sentido que fue una condena que se logró a muy poco de sucedido el hecho, es la primera para una persona que no tiene antecedentes penales de ningún tipo", y además valoró que "los montos son más que razonables, nos estamos ubicando en la mitad de la pena en abstracto que le correspondería, lo cual me parece que importante y responde a la naturaleza penal de un hecho grave".
El caso dejó al descubierto la total impunidad con la que se manejaban, por lo menos hasta ese momento, algunos de los barras de Patronato. También demostró que el operativo policial no fue el adecuado para controlar a los hinchas que cruzaron desde la tribuna de calle Grella hasta la ubicada en calle Ayacucho para golpear a un grupo de niños que había sacado a relucir una bandera roja y blanca del programa provincial que les había permitido ir a un estadio de Primera División, para muchos por primera vez.

Comentarios