Aumenta el robo callejero y en casas y la veloz reventa
En Paraná y Concordia se registran más delitos que generan dinero fácil y rápido. Bicicletas, motos y celulares están al tope de las denuncias por robo.

Sábado 03 de Octubre de 2020

Un adolescente fue detenido con tres alargadores que robó de un local céntrico; un muchacho fue arrestado cuando llevaba unos sillones que sacó del patio de una casa; a otro lo pescaron cuando iba con una escalera al hombro de dudosa procedencia; un joven terminó en la Alcaidía por intentar robarle la moto a un cadete; a una mujer le encontraron unos parlantes robados en una vivienda y dijo que se los compró a alguien que pasó por su casa; a otra persona la llevaron a la comisaría porque lo encontraron a la madrugada dentro de una escuela; a un menor lo arrestaron un par de cuadras después de arrebatar un celular. Estas son las novedades que a diario reporta la Policía en distintos lugares de la provincia, y no se cuentan todos los hechos que, denunciados o no, suceden en cada ciudad sin identificar a sospechosos.

Al mismo tiempo, sorprende la velocidad a la que son vendidos los elementos robados, lo cual evidencia una amplia demanda para comprar bicicletas, electrodomésticos o herramientas, por ejemplo, a muy bajo costo. Pero muchas de las cosas sustraídas no son cambiadas por dinero: en cada allanamiento a un kiosco de droga, se encuentran parvas de bienes que han sido aceptados a cambio de cocaína o marihuana.

Tanto en la Fiscalía como en la Policía coinciden con que el panorama delictivo ha cambiado en los últimos meses. Luego de haber mermado los delitos en las semanas de cuarentena estricta, fueron aumentando notoriamente aquellos que permiten obtener un rápido ingreso de dinero, principalmente en Paraná y en Concordia, donde alarma la proliferación del narcomenudeo así como el consumo de drogas.

Un circuito aceitado

En estas últimas semanas, el robo de bicicletas “es impresionante lo que ha aumentado”, aseguran desde la Fiscalía de Paraná. Asimismo, destacaron que siguen en escala el ingreso a casas, de personas que entran al patio y salen con algo que encontraron para llevarse. “Y obviamente está repuntando también el robo de motos, tanto chicas como grandes, eso sí ya como robo calificado, asaltos con armas”, agregaron.

El mes pasado, durante un par de semanas hubo una seguidilla de denuncias de un tipo de robo clásico de otros tiempos: el de ruedas de auxilios de vehículos. Se informó a UNO que fueron varias sustracciones en distintos lugares de Paraná, pero luego no se registraron más.

La mayoría de las veces que la Policía encuentra un elemento robado, está en manos de quien lo adquirió. La rapidez con que el ladrón consigue vender el objeto se observa en el aumento de causas por el delito llamado “Receptación sospechosa”. Aunque casi siempre las personas que los tienen dicen haberlos comprado “de buena fe”.También suelen hallarlos escondidas en terrenos baldíos o a la vera de un arroyo.

“Una recomendación que le pedimos al damnificado es que trate de buscar la bicicleta, por ejemplo, en las páginas de compra venta en las redes sociales”, indican desde el Ministerio Público. “Hubo muchas cosas que hemos encontrado de esa manera”, agregan. No sólo en Facebook, sino que en páginas más formales de comercio online, como Mercado Libre, se han observado elementos robados a la venta.

Respecto a las motos, desde la Policía se informó que se recuperan entre cuatro y cinco por semana, lo que habla de un aumento del robo de estos vehículos, potenciados por un factor de la economía: el aumento del precio de las motos y de los repuestos, a razón del valor del dólar, ha disparado la demanda de quienes las usan para trabajar y necesitan urgentemente repararlas. No solo porque en el circuito ilegal se ofrecen más baratos, sino que en el mercado formal algunos hay repuestos que ni se consiguen.

Algo parecido sucede con las bicicletas: cuando la más económica cuesta unos 20.000 pesos, y llegan a los 100.000, en los comercios, quienes las roban las venden en minutos por un 10% de ese valor. Es dinero fácil y rápido de hacer.

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Operativo policial por un robo en un bazar del centro de Paraná, el viernes a la tarde.

Al aspecto de la problemática relacionado a la crisis que se plasmó en las cifras de pobreza publicadas por el Indec la semana pasada (36,3 en Paraná, 52,2 en Concordia), se le suma el problema del narcotráfico y el drama de las adicciones.

“En un allanamiento por narcomenudeo encontramos herramientas de mano, televisores, de todo, que secuestramos para establecer procedencia”, informó un policía a UNO. Los kioscos de droga están entre los principales lugares de reducción de elementos robados, ya que se aceptan como parte de pago de las dosis de drogas. Esto lógicamente potencia el robo callejero para el consumo de sustancias.

Robos, consumo y venta

La situación en Concordia también es muy complicada. Desde la Fiscalía local también contaron que durante la fase 1 de la cuarentena bajaron las cifras de delitos, “pero después se empezaron a disparar los robos, sobre todo en la modalidad de motochorros, y también todo lo que sea violencia, abuso de armas, lesiones y de género”, afirmaron.

“Los kioscos de droga se han multiplicado, así como el nivel de consumo”, afirman en el Ministerio Público, lo cual observan cada vez que tienen un detenido y a la hora de la imputación constatan que la gran mayoría “consume cocaína, marihuana o pastillas”.

En este sentido, recordaron que en un allanamiento donde encontraron funcionando un kiosco de droga, hallaron 30 celulares. “Son los teléfonos de la gente que les roban en la calle, o de las madres y padres que se los sacan en la casa”, refirió un investigador.

El año pasado, Concordia fue la ciudad con más homicidios por cantidad de habitantes en todo el país. Este año esa cifra ha mermado considerablemente. No obstante, en la Policía y en la Fiscalía han notado que “se empezaron a ver conflictos entre bandas, por droga, por el territorio, que antes no había”.