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Asesinó a su madre a martillazos, igual que hace 15 años al abuelo

En una vivienda de calle Suipacha de Victoria, Matías Ciceri, de 37 años, mató ayer a su madre Mercedes Charpentier, de 60. En el mismo lugar y de la misma forma ultimó al padre de la víctima

Viernes 07 de Noviembre de 2014

José Amado/ De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar

La misma casa, el mismo método, 15 años de distancia: ayer por la tarde un hombre con problemas psiquiátricos asesinó a su madre a martillazos en la cabeza, al igual que lo hizo una década y media atrás con su abuelo.


Suipacha 476 de Victoria es el domicilio del escenario del crimen que ayer conmocionó a los vecinos de la ciudad. En horas de la siesta, Matías César Ciceri, de 37 años, se presentó en la Jefatura Departamental de la Policía. Lo atendieron los uniformados y dijo como si nada que había golpeado a su madre con un martillo. Los policías intentaron saber cuál era el domicilio, ya que el hombre no hilvanaba bien sus palabras. Hasta que lo pudieron establecer y hasta allí se dirigió una comisión.


Al ingresar a la vivienda fueron hacia uno de los dormitorios, y sobre la cama encontraron Mercedes Juana Charpentier, de 60 años. Respiraba, pero estaba agonizando. “Había masa craneal por todos lados”, confió a UNO una fuente policial.


En una ambulancia trasladaron a la víctima al hospital Salaberry, donde falleció pocas horas después, a las 20 de ayer. También secuestraron en el lugar el elemento con el cual se produjo el ataque mortal.
Enseguida de conocido el hecho, trascendió el sangriento antecedente: hace 15 años Ciceri había asesinado a su abuelo de la misma forma. Los especialistas de la Justicia determinaron en aquel momento que se trataba de un paciente psiquiátrico. Estuvo internado en el Hospital Escuela Salud Mental (entonces denominado Roballos) de Paraná, y con el paso del tiempo y el tratamiento que fue recibiendo tenía salidas transitorias y visitas a su familia.


Sin embargo, ayer se pudo conocer de la peor manera que su salud mental no había mejorado lo necesario. La madre estaba sufriendo una enfermedad terminal, por lo que prácticamente no se movía de su cama. En la vivienda vivían ambos junto a la pareja de la mujer. Este hombre había llegado de trabajar y salió a hacer unas compras. Cuando regresó se encontró con el sangriento escenario.


En el barrio, según pudieron indagar los investigadores, todos sabían que el hombre tenía problemas psiquiátricos, pero nadie tuvo jamás ningún problema con él. Incluso ayer ningún vecino escuchó nada extraño: todos se enteraron del hecho cuando llegó la Policía al lugar y vieron que se llevaban a la mujer en una ambulancia.


El fiscal Eduardo Guaita dispuso que Ciceri sea alojado en la Jefatura policial, aunque anoche se iba a ordenar su traslado al hospital Salaberry, donde iba a permanecer internado con custodia policial.

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