Aportó datos de banda narco y obtuvo una condena más leve
Elías García fue detenido con 230 kilos de marihuana en la ruta 12, en La Paz. Aportó datos de la banda narco que integraba y le redujeron la pena. Como coartada dijo que era un infiltrado.

Viernes 02 de Mayo de 2014

Un correntino fue sentenciado a prisión por transportar 230 kilos de marihuana. Dijo que era un infiltrado en la banda narco y que le pagarían 3.000 pesos por llevar la carga a Buenos Aires. Sin embargo, además de purgar la pena en la cárcel, ahora deberá pagar ese mismo monto como multa por el delito.
 

Elías Juan García, de 33 años, fue detenido en la madrugada del 12 de agosto de 2012 cuando intentó eludir un control policial en Paso Telégrafo, al norte del departamento La Paz. En el baúl del VW Voyage llevaba la droga, en 250 paquetes, y la documentación del vehículo era apócrifa. Además, otro auto Chevrolet Corsa logró escapar y su conductor, Edgardo Coria, lo abandonó a 10 kilómetros y se dio a la fuga. Al ser encontrado por los policías, se constató que en el baúl había la misma cantidad de marihuana. Coria fue más tarde localizado e imputado, pero luego sobreseído, aunque aún sigue vinculado a la causa.
 

Durante el juicio desarrollado en el Tribunal Oral Federal de Paraná esta semana, declararon testigos civiles y funcionarios policiales y judiciales que participaron del operativo. Antes de los alegatos, García declaró su versión de los hechos. Anteriormente, al inicio de la instrucción de la causa, había declarado en calidad de arrepentido, aportando información importante para la investigación. En el juicio dijo que su rol en la organización narco era el de “informante” de la Gendarmería, y un funcionario de esta fuerza federal, Roberto Ortiz, dijo que él le aportó datos que permitieron tres operativos exitosos. Además, agregó que no sabía que el baúl iba lleno de droga, aunque no pudo precisar cómo había obtenido la documentación falsa del auto.
 

El fiscal general José Ignacio Candioti valoró la regularidad del procedimiento en el que se secuestró la droga, y afirmó que ambos vehículos formaban parte de la misma operación, ya que no solo coincidía la cantidad de marihuana que había en ambos, sino que también los dos tenían documentación apócrifa, patentes falsas y fueron robados en mismo día en La Matanza.
 

Candioti afirmó que García sabía muy bien que llevaba semejante cantidad de droga en el auto, y que su participación en la banda narco no era de infiltrado. Para esto se deben reunir ciertas condiciones como ser un oficial de una fuerza de seguridad, y existir una resolución judicial que lo determinara.
 

Por todo esto, el fiscal pidió que el imputado sea condenado a cuatro años y 10 meses de prisión, pero aclaró que de no haber operado la figura del arrepentido, por la cual favoreció la investigación, hubiera solicitado una pena de seis años y seis meses de prisión. También solicitó, con el fin de preservar la vida y la integridad física de García, que en caso de que se vuelva a detener a Coria no fueran alojados en la misma unidad carcelaria, o que se instrumenten las medidas para que su vida no corra peligro.
 

Finalmente, el tribunal integrado por Lilia Carnero -presidenta- Roberto López Arango y Noemí Berros, condenaron a cuatro años y medio de prisión a García, tanto por el delito de Transporte de estupefacientes como por Uso y creación de documentos públicos apócrifos.
 

El otro presunto conductor del auto que fue sobreseído por el Juzgado federal de Paraná, Coria, está a la espera de la resolución de la Cámara Federal de Apelaciones que debe resolver al respecto. En este sentido, el tribunal que condenó a García resolvió dar a conocer la sentencia y los elementos surgidos en el juicio al juez federal, para que los valore en la causa que tiene involucrado a Coria.

Datos

Las investigaciones preliminares indican que el cargamento habría partido de la ciudad de Corrientes y tendría como destino Buenos Aires, por lo que se piensa se trataba de una importante organización narcocriminal.

Declarar como “arrepentido” implica que la persona, al haber cometido alguno de los delitos de la ley de estupefacientes, luego colabora con la Justicia de modo tal que su pena pueda ser reducida o eximida.

Sobre la figura del arrepentido, la Ley Nº 23.737 establece que el tribunal podrá reducirle las penas hasta la mitad del mínimo y del máximo o eximirla de ellas, cuando durante el proceso o antes el acusado “revelare la identidad de coautores, partícipes o encubridores de los hechos investigados o de otros conexos, proporcionando datos suficientes que permitan el procesamiento de los sindicados o un significativo progreso de la investigación”; y cuando “aportare información que permita secuestrar sustancias, materias primas, precursores químicos, medios de transporte, valores, bienes, dinero o cualquier otro activo de importancia”.