Lunes 12 de Febrero de 2018
Pulmones que habían colapsado y un corazón con serias complicaciones para bombear sangre por la presión que el aire insuflado ejercía a su alrededor. Así habrían encontrado el organismo de Débora Pérez Volpin quienes participaron de su autopsia, según fuentes con acceso a los peritajes.
Los resultados preliminares de esa misma autopsia, según trascendió, demostraron que la periodista y diputada que murió el martes pasado mientras se le practicaba una endoscopía en el Sanatorio de la Trinidad tenía lesiones en el esófago y el estómago.
Según publicó el periodista y médico Nelson Castro en el semanario Perfil, la perforación del esófago pudo provocar que se filtrara hacia el tórax el aire a presión que se insufla durante una endoscopía para dilatar y ver mejor el órgano que debe estudiarse. La diferencia de presión de aire entre el esófago y el tórax podría haber provocado un neumotórax, es decir, el colapso pulmonar.
El viernes se conocerían los resultados definitivos de la autopsia.