Matías Larraule / Ovación
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Patronato superó varias metas en una noche mágica
La victoria que había celebrado el viernes en cancha de Huracán le había dado oxígeno. Le aportó confianza y le infló el pecho. No tenía que dormirse en los laureles. Tenía que capitalizar la confianza obtenida para conquistar un nuevo desafío. Anoche, Patronato superó varias metas en una noche única, que se cerró con un toque mágico.
El elenco que dirige Marcelo Fuentes fue de menor a mayor. Comenzó con algunas dudas. Le costó 25 minutos acomodarse en el campo de juego. Se sentía incómodo por el batallón de jugadores que había enviado Sarmiento en la zona media y en la última línea. Cuando adquirió paciencia comenzó a festejar.
Cuando consiguió la ventaja, se agrandó. Amplió cifras con una maniobra colectiva de antología. Lo liquidó con una jugada personal de Sebastián Grazzini que quedará grabada en la retina de las cuatro mil almas que disfrutaron de la primera victoria como local de Patronato en el torneo de transición de la B Nacional.
En el Grella, el Rojinegro jugó como equipo. Por eso se despachó con una goleada. Venció claramente a Sarmiento de Junín, por 3 a 0, en el marco de la quinta fecha, Zona B. Este resultado le permitió ubicarse en zona de ascenso. El fin de semana, tendrá jornada libre.
complicado . Le costó hacer pie a Patronato en la primera etapa. Sarmiento ubicó una línea de cinco volantes cuando atacaba y misma cantidad de defensores cuando defendía. En ese aspecto, los mediocampistas externos retrocedían metros para tapar las subidas de Orfano y Márquez, por izquierda, y Guzmán y Caire, por derecha.
La visita explotó los espacios que el local brindaba detrás del doble cinco. Matías Díaz complicó con velocidad, apoyando su juego en el incisivo Tamburelli. Además fue inteligente para capitalizar las malas decisiones que tomaban los jugadores del local en salida para complicar. El Kiwi pudo abrir el marcador a los 19’ Tamburelli desbordó por izquierda y envió un centro que encontró a Díaz, cara a cara con Bértoli. El volante le pifió a la redonda, pero tuvo tiempo para rematar en un segundo intento, que pasó cerca del parante.
Patronato era dominado por la imprecisión, pero de a poco comenzó a adquirir claridad. Orfano tomó buenas decisiones y metió bochas que sirvieron para romper líneas. En una de ellas Guzmán envió el centro que le permitió a Caprari quedar de frente al arco. El Gato no perdonó.
Se agrandó. El local ganó confianza cuando encontró la ventaja. Explotó los espacios de un equipo que perdió el control y se desordenó Arraya se anticipaba a Delgado, pero no encontraba un socio para descargar y ampliar cifras.
Ese socio lo encontró en el amanecer del complemento. Guzmán se soltó, descargó en el delantero jujeño, quien le devolvió la bocha con una asistencia deliciosa. El Chelo metió una diagonal para quedar en posición de centroatacante y fusilar a Ischuck. Cien por ciento de efectividad para el Santo, que comenzó a cerrar la persiana antes del minuto del complemento.
Un equipo. Patronato comenzó a lucirse como equipo. Atacó por izquierda con encuentros entre Márquez y Orfano. Lo hizo también por el andarivel diestro, con decisiones acertada de Caire. El local podía aumentar distancias, pero Ischuck comenzó a revolcarse y evitarle el tanto a Orfano, en primera instancia, y a Caire posteriormente.
El local también fue un equipo a la hora de defender. Retrocedió metros, tirándole la responsabilidad a Sarmiento. El Kiwi tenía la tenencia del balón, pero no encontraba la manera de ingresar en campo adversario. Lo hizo en una ocasión cuando Tamburelli capturó un error de cálculo de Caire, pero no encontró ningún receptor a su centro.
Broche de oro. Quedaban 25 minutos para el cierre del encuentro cuando Grazzini ingresó a escena. En los primeros minutos demostró destellos de su calidad. Sedujo al hincha en apenas 9 minutos. Se sacó la marca de encima en una baldosa y con un remate cruzado hizo estéril el esfuerzo de Ischuck. Golazo, para recordar toda la vida, para cerrar una noche mágica, en el que el Rojinegro superó varias metas.
Las claves
Colectivo. Patronato fue un equipo en el segundo tiempo. Colectivamente, jugó su mejor encuentro en el torneo de transición. Además, los jugadores entendieron cuál era su libreto asignado.
Efectividad. Si bien Ischuck tuvo que revolcarse en reiteradas ocasiones para evitar un resultado más amplio, Patronato infló la red en las dos primeras oportunidades que tuvo el arco de frente.
Sin ideas. Sarmiento fue inteligente para capturar malas decisiones que tomó Patronato en salida durante la primera etapa. De todos modos, no mostró variantes ofensivas para lastimar al Rojinegro.













