Martes 07 de Mayo de 2013
Matías Larraule/Ovación
El sorteo unió a Patronato y a Nueva Chicago en el estreno de ambos elencos en la cuarta edición de la Copa Argentina. Este encuentro se disputó el 27 de enero en el estadio Presbítero Bartolomé Grella y finalizó con victoria local, por 2 a 0. El resultado determinó la clasificación del elenco paranaense a la siguiente fase y la eliminación del Torito de Mataderos.
Para algunos hinchas, ese marcador tuvo un sabor especial por la derrota que había sufrido el elenco anteriormente, el 11 de noviembre de 2012, cuando el elenco que, en ese entonces era dirigido por la dupla técnica Luis Medero y Claudio Marini, caía ante el Verdinegro por 2 a 0, por la 15ª fecha del campeonato de la Primera B Nacional. Para otros, fue el inicio de una ilusión en el certamen que reúne a equipos del ascenso con los de la máxima categoría. Esa llama se apagó rápidamente tras la inesperada eliminación ante Tristán Suárez.
El destino volverá a unir nuevamente al equipo de barrio Tiro Federal con Nueva Chicago en una historia que puede ser determinante. La única diferencia será el escenario de juego, ya que la acción se trasladará a la ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ahí, Patronato puede transformarse, otra vez, en el verdugo de los capitalinos.
Nueva Chicago se encuentra en estado de emergencia. Su permanencia en la segunda divisional del fútbol argentino es casi una utopía. Tiene posibilidades matemáticas, pero tiene que cosechar los 18 puntos que quedan en juego y a su vez esperar que Douglas Haig de Pergamino no sume en últimas seis fechas de la temporada.
La visita del Rojinegro al Torito se disputará el domingo a las 15.30 en el estadio República de Mataderos. Mientras que a las 17 iniciará la historia entre Boca Unidos de Corrientes y Douglas Haig. Si el Santo conserva el invicto que mantiene bajo la conducción técnica, determinará el descenso de Nueva Chicago a la Primera B Metropolitana.
La realidad futbolística que atraviesa el equipo que ascendió en la pasada temporada a la B Nacional en una definición infartante ante Chacarita es ajena al presente de Patronato. El elenco paranaense se encuentra en una etapa de transición, en la que se ubica lejos de los puestos de ascenso y totalmente alejado de la zona roja.
La meta que se habían trazado a inicios de temporada era pelear bien arriba, según el mensaje de la dirigencia. Sin embargo los resultados no fueron los esperados y por eso la mesa chica decidió dar por finalizado el ciclo antes de la fecha de vencimiento. La llegada de un nuevo entrenador le brindó oxígeno a un grupo que se encontraba golpeado por la acumulación de marcadores negativos y por la falta de una identidad de juego.
La meta que tiene el Santo en el sprint final de la 2012/13 será sumar la mayor cantidad de puntos para tener el mejor colchón de unidades en el escalafón de promedios del próximo año. Algunos jugadores intentarán convencer al cuerpo técnico y a la dirigencia de que pueden seguir en el plantel. Son muchos los desafíos que tiene en estas seis jornadas finales. El más cercano, el del domingo, puede marcar un final y puede dejarlo, otra vez, como el verdugo de Nueva Chicago.
Un cambio, seguro
El plantel de Patronato comenzó ayer la semana de trabajo con vistas al encuentro del domingo, día en el que visitará a Nueva Chicago, desde las 15.30, por la 33ª fecha del campeonato de la Primera B Nacional. Para este partido, el entrenador dispondrá del defensor Luis Gutiérrez, quien en la victoria ante Banfield cumplió la fecha de suspensión que recibió por haber llegado al límite de amonestaciones.
Si bien restan cinco días para el próximo juego, es casi un hecho el retorno de Guti a la última línea. El jugador que integra el seleccionado boliviano de fútbol es una pieza fundamental en el andamiaje defensivo que implementa Diego Osella. De esta manera, Lucas Márquez retornaría al banco de suplentes, a pesar de su buena labor ante el Taladro.
Por otro lado, las próximas horas serán claves para determinar la presencia de José Babak. El Polaco tenía todos los números puestos para regresar a la zona central del mediocampo, sin embargo, se le venció la visa de permiso laboral el 30 de abril. La renovación de la documentación se dilató por el paro que está llevando adelante el gremio de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) desde hace seis días.
Desde la dirigencia son optimistas y confían en que el ex-Boca Unidos de Corrientes estará habilitado para enfrentar al Torito de Mataderos.