Paritarias: son pocos los gremios que podrán romper el techo inflacionario
Tienen un mayor poder de negociación y acuerdos salariares que casi igualan la inflación acumulada. Muchos sectores siguen rezagados en las paritarias 2022.

Domingo 09 de Octubre de 2022

El modelo de las negociaciones paritarias en el país ha ido mutando en los últimos años conforme a las coyunturas económicas que en buena medida inciden en la recomposición del salario. Podría decirse que cierta estabilidad financiera de años anteriores, con bajos índices de inflación, permitió que los acuerdos salariales fueran anuales. A fuerza de sucesivas crisis económicas el escenario de previsibilidad quedó a un lado, forzando cambios radicales en el modo de negociar entre los gremios y las cámaras empresarias. Las paritarias dejaron de ser anuales y se adecuaron a las reglas de una economía en permanente tensión, entonces se habilitaron revisiones salariales —en algunos casos trimestrales— para no perder contra el elevado costo de vida.

Así las cosas, en la actualidad se está dando un fenómeno que demuestra que la recuperación del salario sólo está siendo posible para ciertas organizaciones gremiales privadas, es decir aquellas que tienen mayor poder de negociación. Por el contrario, los más rezagados en esa puja siguen siendo los gremios estatales y los trabajadores informales de la economía.

Para el Licenciado en Economía, Gabriel Weidmann, es necesario contextualizar este escenario que se podría definir como desigual dentro del movimiento obrero, entre aquellos que poseen las herramientas para superar el techo de la inflación anual, y el resto que en cierta medida tiene expectativas más limitadas para recomponer el salario. Los gremios de trabajadores Bancarios, Camioneros, Aceiteros, son algunas de las organizaciones que comandan el proceso de recuperación del salario en Argentina. Por ejemplo, el gremio que conduce Pablo Moyano anunció que pedirán a las cámaras empresarias un 131% de aumento salarial, mientras que los bancarios acordaron una mejora del 94,1% en cuatro tramos. Para Weidmann “estos sectores son los que siempre piden por arriba y en buena medida comandan el proceso de recuperación del salario. Por lo general, otros sectores van por debajo. Lo bueno es que estén pidiendo por arriba de la inflación, buscando traccionar a todos los otros sectores de la economía para que también se recuperen. El tema es que se logre o no se logre, en el contexto económico en el que se está pensando”.

El docente universitario dijo a UNO que esta dinámica permite entender la diferencia entre los gremios más fuertes y aquellos que no tienen más alternativa que aceptar mejoras por debajo de las expectativas. En la mirada de Weidmann “los que sale ahí es que estos son los sectores privados registrados con mucha capacidad de negociación. Y cuando empezás a ver de a poco para abajo, otros sectores laborales no cuentan con ese poder de negociación. Es muy probable que algunos sectores privados puedan acompañar ese ritmo, sobre todo a los que les ha ido un poco mejor”. Entre los más perjudicados en esta ecuación mencionó a los empleados informales (cuentapropistas, independientes), aunque observó que en la órbita pública los trabajadores estatales siguen estando atrasados.

Respecto de esta situación ilustró las desigualdades que se dan entre las agrupaciones laborales: “El informal es el que más tarda en recuperarse, y el formal tiene una representación, y sobre todo el formal privado es el que puede recuperar porque tiene una representación, tiene una cierta estabilidad. El formal público, por lo general va por detrás del informal privado en el proceso de recuperación, porque no es un momento de expansión fuerte del gasto público. Como el principal componente del gasto público es el salario, entonces por lo general se pisan los aumentos salariales”.

Al hacer una revisión histórica de la evolución del salario en la Argentina, recordó que esta variable comenzó a caer fuertemente con la devaluación de abril de 2018, cuando “se inició un proceso de aceleración inflacionaria y de devaluación cada vez más fuerte”.

De la misma forma anticipó que la discusión que se viene preve el “debate acerca de los impuestos que van recayendo a medida que va aumentando el salario nominal. Esa también es una variable que se va ajustando; si se suben o no los topes de ganancias, los topes de monotributo, que en alguna medida afectan a que no aumente tanto el salario real”.

“Es una actividad rentable”

Daniel Saavedra es secretario de Prensa de la Asociación Bancaria y en diálogo con UNO se refirió a las pautas que definen la negociación paritaria de los trabajadores del sector financiero. En la última negociación se acordó un incremento del 94% anual, sumado a un bono de 185.000 pesos.

Para Saavedra esta recuperación del poder adquisitivo casi equiparando el índice de inflación anual es posible porque “se trabaja en un actividad como la financiera que es muy rentable. Sabemos que los bancos nunca suelen perder y en épocas de crisis es cuando más ganan. Entonces eso nos da una fortaleza al momento de pararnos a pelear contra las cámaras empresarias. Tomamos como referencia los mismos números que ellos informan con el ROE o con la inflación estimada que plantean, estaban planteando una inflación del 100%, que eso a veces es más o menos porque son datos de consultoras privadas. Eso nos posiciona con fuerza para la discusión paritaria; ellos mismos están planteando una inflación alta, entonces suponemos que tienen que actualizar nuestros sueldos para que tampoco perdamos poder adquisitivo”.

En lo que va del año el sindicato que conduce a nivel nacional Sergio Palazzo se propuso como objetivo resguardar el poder adquisitivo de los sueldos. Y vaya si lo logró: con el último acuerdo que rige hasta diciembre se ubicó 10 puntos por arriba de la inflación. Para el gremialista así lo exige la inestable situación económica, una discusión que se traslada a la mesa paritaria. “Hace varios años venimos acordando con cláusulas de revisión o cláusulas gatillos, que cuando la inflación supera el monto del acuerdo paritario nuevamente convenimos hacer nuevas reuniones y volver a readecuar el índice de la paritaria. Esto hace que terminemos acordando aumentos hasta seis veces en el año. Se contrapone con lo que sucedía hace seis años cuando se acordaba una paritaria anual”, justificó Saavedra.

La reapertura de las paritarias suele darse a principio de año, y en el caso de los bancarios el primer acuerdo salario se logró en mayo, aunque para mitigar cualquier desfasaje en los ingresos las cámaras empresarias comenzaron a otorgar un pago a cuenta.

Para Saavedra se trata de un proceso donde pesa la cuestión política y la capacidad de negociación de la conducción gremial, en pos de lograr el mejor acuerdo posible. “Entendemos que la situación de inflación desbocada que viene trayendo la Argentina en los úlitmos meses no le daba demasiado margen para que las cámaras empresarias se pusieran necias y no dar el aumento que corresponde”, aseguró.

Consultado por el sueldo incial de un trabajador bancario, el representante gremial precisó que con el nuevo acuerdo será en septiembre de 160.000 pesos, mientras que en diciembre se ubicará en 190.000 pesos. En este punto interpretó que se “trata de montos que llaman mucho la atención y sobre todo para otras actividades u otros trabajadores y trabajadoras. Pero se debe entender que es una actividad sumamente rentable, que hace que nuestros empleadores puedan pagar esos sueldos. Hay un porcentaje de nuestros afiliados que pagan ganancias. Hay que marcar que este es un salario inicial que con la antigüedad se va aumentando mucho, lo que hace que inmediatamente algún compañero con 15 años de antigüedad pueda empezar a pagar Ganancias, lo cual restringe mucho el poder adquisitivo”.

“Perdimos poder de ahorro”

El Sindicato de Telefónicos de Entre Ríos ensayó una mirada sobre la realidad del movimiento obrero y el desafío que supone garantizar la masa salarial de los trabajadores. Sobre este tópico se refirió el secretario gremial e integrante del triunvirato de la Regional Paraná de la Confederación General del Trabajo (CGE), Nicolás Baños.

En declaraciones a UNO manifestó que “la intención de todos los trabajadores es que el salario se recupere, no hablemos de porcentajes porque va a depender de cada gremio, pero la idea es superar lo que es la inflación. No podemos estar corriendo detrás de la inflación o cada mes degradándose lo que es el salario. Tenemos que apuntar a que el salario nos alcance para llegar a fin de mes, ya perdimos el poder de ahorro. No llegamos a fin de mes, así que pensar en el ahorro no se nos puede cruzar por la cabeza. Como movimiento obrero tenemos que empezar a pensar en distribuir la riqueza, distribuir las ganancias. Que no sólo se lleven los mismos la plata, si no que se vuelque para los que generan la ganancia”.

Baños reconoció las diferencias que surgen entre las paritarias de los sindicatos con mayor poder de negociación y los que esperan superar los retrasos contra el acelerado costo de vida. “El de Camioneros puede pedir una cuestión, el de Neumáticos puede pedir otra, pero siempre hay que ser realista y va a depender de cada situación. Hay grandes monopolios que cuando hay que negociar una paritaria pareciera que no tuviesen ganancia. Sabemos que ellos tienen más ganancias y cada vez es más la diferencia con el sueldo del trabajador”, señaló.

Acuerdos que dejan sabor a poco

Los gremios estatales y docentes de la provincia de Entre Ríos acordaron sendos acuerdos con la gestión del gobernador Gustavo Bordet. A mediados de septiembre los sindicatos de la administración pública aceptaron un aumento del 20% en septiembre, por lo que el aumento acumulado es del 69,45%. Días después siguieron el mismo camino de los docentes, quienes recibirán un 20% de recomposición salarial, es decir 2 puntos porcentuales encima del índice inflacionario. El dato marca que las paritarias de los gremios públicos está muy por debajo de las negociaciones de los sectores privados.