El Colegio Italiano Galileo Galilei le negaba a L, una alumna, poder ir al viaje de estudios por sufrir epilepsia, pero la Justicia ordenó a que la autoricen.
09:02 hs - Jueves 30 de Abril de 2026
Días atrás se hizo público el reclamo que, vía judicial, los padres de una alumna de 16 años le realizaron a la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Cultural y Recreativa, titular del Colegio Italiano Galileo Galilei al que asiste su hija, solicitando que la entidad la autorice a realizar el viaje de estudios junto a sus compañeros, programado para agosto.
La adolescente, que cursa sexto año, padece epilepsia focal sintomática asociada a un trastorno cognitivo leve, razón por la cual, según comentaron sus padres, desde la institución le negaron la posibilidad de viajar a pesar de que tenía la autorización médica pertinente.
Ante este rechazo, considerándolo un acto discriminatorio hacia su hija, decidieron presentar un amparo en la justicia. Tras esta presentación, la jueza de garantías nº 6 de Paraná, Elisa Zilli, hizo lugar al reclamo y condenó a la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Cultural y Recreativa a que autorice a la adolescente a realizar el viaje. Si bien en un principio desde la entidad apelaron la sentencia, finalmente desistieron de utilizar este recurso y la condena quedó firme.
El conflicto con el Colegio Italiano Galileo Galilei
Sandra y Leandro, los padres de la adolescente, visitaron la Redacción de UNO y contaron lo que han padecido en los últimos meses (NdeR: al momento de la charla, desde la institución todavía no habían desistido de realizar la apelación). Para resguardar la identidad de la menor, sólo se la mencionará con la inicial de su nombre de pila.
“En agosto de 2025 recibimos invitaciones a reuniones para empezar a hablar sobre el viaje de estudios. Venía todo normal hasta que nos convocaron a otra reunión el 6 de noviembre, en la que nos informaron que L no iba a viajar. Cuando empezamos a preguntarles porqué, nos respondieron que por la epilepsia que padece, ya que el campus no tenía las condiciones adecuadas para atender un caso como el de ella si sucedía una emergencia. Ella es ciudadana italiana y tiene acceso al Servicio Nacional de Salud, que es lo que llegaría a necesitar en caso de sufrir una crisis. En ese mismo encuentro, con la idea de destrabar la situación, ofrecimos que uno de los dos la acompañe para que el colegio no tuviese problemas en caso de que pasara algo. Nos solicitaron un certificado médico, el cual entregamos a los pocos días con la firma de la doctora Viviana Ríos de Santa Fe, que la trata desde que tenía cinco años, en el que indicaba que no tenía contraindicación de viajar guardando ciertos cuidados, con el acompañamiento de un familiar y su medicación. Quedaron en reconsiderar la situación y, como no respondían, en marzo presentamos una nota solicitando una nueva reunión, en la que ratificaron que L no podía viajar, utilizando el mismo argumento. A partir de ahí se cerró el canal de diálogo y no tuvimos más respuestas. Paralelamente, sus compañeros le presentaron una nota al colegio, la cual no fue recepcionada por los directivos, en la que expresaban sus ganas de que L vaya al viaje porque la consideran una parte fundamental del grupo. Ella formó ahí su grupo de pertenencia, va desde el quinto grado de la primaria y la afectó de manera muy negativa la decisión del colegio”, repasó los hechos Leandro.
Lo que dictaminó la Justicia
Por su parte, Sandra contó cómo continuó la historia: “Decidimos acudir a la justicia mediante una acción de amparo para velar por los derechos de nuestra hija, ya que consideramos que su exclusión del viaje se trata de un acto discriminatorio por su condición de salud. A través de una sentencia aleccionadora y ejemplar de 40 carillas, la jueza Elisa Zilli, dictó que L está en condiciones de viajar. La sentencia tiene como sustento, además de todos los derechos que nosotros invocamos, que la jueza aprobó que se abra a prueba y convocó al médico forense, una opinión sumamente calificada, quien determinó que no tiene ninguna contraindicación para poder viajar con los resguardos de rigor. Otra pieza importante fue lo que dijo el Defensor, quien habló de algo muy importante: el derecho a la igualdad en dignidad y mencionó normativas nacionales e internacionales que resguardan los derechos de nuestra hija. La Justicia ordenó que el colegio debe autorizarla a viajar, cesando de manera inmediata con los actos discriminatorios hacia ella. Además, el Defensor aconsejó que la sentencia se publique en el portal del Poder Judicial para que se visibilice esta conducta antijurídica y que sirva para marcar precedentes ante casos similares”.
La madre de la joven también repasó datos que los avalaban: “Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente hay 50 millones de personas en el mundo que padecen epilepsia, que es una de las enfermedades neurológicas más comunes. Además, en marzo se cumplieron 25 años desde que se dictó la ley 25.404, que es la Ley Nacional para protección de personas con epilepsia. En su artículo 1 garantiza a toda persona que padece epilepsia el pleno ejercicio de sus derechos, proscribe todo acto de la discrimine y dispone especiales medidas de protección que requieren de su condición de tal. Además, en el articulo 3, señala que las personas que padecen esta enfermedad tienen el derecho a acceder a la educación en sus distintos niveles, sin limitación alguna que reconozca como origen su enfermedad”.
Los daños sufridos por la adolescente
Los padres de L también hicieron mención a los malos momentos que sufrió su hija durante este tiempo. “Cuando le comunicamos la decisión que había tomado el colegio, lo tomó mal –se lamentó el papá–. Le ha repercutido emocionalmente y la ha desmotivado. Verla mal a ella fue algo que también nos puso mal a nosotros. Otra complicación que nos generó fue económica, ya que el resto de los padres fueron a una agencia de viajes y adquirieron los tickets aéreos en febrero y, por la dilación que tuvo este tema, para nosotros ya son más caros. También la demora nos generó otro gran problema para conseguir el pasaporte italiano de L. Pero así como expresamos nuestro malestar con quienes manejan la institución, también quiero destacar que el personal administrativo y docente trabaja a destajo por el bienestar de todos los alumnos y no tenemos más que palabras de agradecimientos para ellos”.