Paraná: rezo de la Coronilla y misas a la Divina Misericordia
En el Pro Santuario de Jesús Misericordioso se prepara la festividad patronal que tendrá lugar el domingo, con la presencia de monseñor Puiggari

Jueves 13 de Abril de 2023

El primer domingo después de Pascua se celebra la Festividad de la Divina Misericordia. Este año será el próximo 16 de abril y en Paraná, más precisamente en el Pro Santuario a Jesús Misericordioso la celebración estará presidida por monseñor Juan Alberto Puiggari.

Hasta el viernes 14 de abril, a las 15, se reza la Coronilla y se celebra la Palabra. En tanto, el sábado 15 de abril, a las 17, tendrá lugar la misa con unción de los enfermos (previa anotación para recibir la unción).

En tanto que el domingo, a las 16, se realizará la misa principal con la participación de monseñor Juan Alberto Puiggari. Además habrá misas a las 8; a las 9.30; a las 11 y a las 19 y media hora antes de cada celebración se rezará la coronilla.

Para quienes deseen sumarse a la festividad de la Divina Misericordia pueden acercarse al Pro Santuario a Jesús Misericordioso que se encuentra ubicado en Perú 675.

Esta festividad se vive con miles de devotos alrededor del mundo que rezarán la coronilla, tal cual le hizo prometer Jesús a Santa Faustina Kowalska.

Sobre esta celebración

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó el 23 de mayo del 2000 un decreto en el que se establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia, que tendrá lugar el segundo domingo de Pascua. La denominación oficial de este día litúrgico será "segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia".

El Papa San Juan Pablo II difundió esta devoción que se arraigó fuerte en su corazón a partir de las revelaciones de Sor Faustina Kowalska, conocida como la mensajera de la Divina Misericordia, que recibió revelaciones místicas (Polonia 1931-1938) en las que Jesús le mostró su corazón, fuente de misericordia y le expresó su deseo de que se estableciera esta fiesta. Los apóstoles de la Divina Misericordia son sacerdotes, religiosos y laicos, unidos por el compromiso de vivir la misericordia en la relación con los hermanos, hacer conocer el misterio de la Divina Misericordia e invocar la misericordia de Dios hacia los pecadores. Esta familia espiritual, aprobada en 1996, por la arquidiócesis de Cracovia, está presente hoy en 29 países del mundo.

La Divina Misericordia, más que una mera devoción, es un género de la vida cristiana. Se expresa mediante actos interiores (actitudes del alma respecto de la misericordia del Salvador y de la confianza en Dios) como exteriores: la veneración de la imagen, la hora de la misericordia, el rezo de determinadas oraciones, la fiesta de la Divina Misericordia y los actos de misericordia con el prójimo.

Santos polacos

Para San Juan Pablo II, el día más feliz de su vida fue cuando canonizó a una religiosa de su natal Polonia: Santa Faustina Kowalska, a quien Jesús le reveló las promesas de su Divina Misericordia.

Si bien San Juan Pablo II tenía alrededor de 18 años cuando Santa Faustina Kowalska falleció el 5 de octubre de 1938, el santo no sabía de la vida de la religiosa polaca, ni del mensaje que recibió del Señor de la Divina Misericordia.

El joven Karol Wojtyla conoció la historia, que impactaría profundamente toda su vida, cuando estaba en un seminario clandestino durante la Segunda Guerra Mundial.

En la década de 1950, debido a una errónea traducción al italiano del Diario de la Divina Misericordia y otros asuntos sin resolver, el Vaticano prohibió la difusión de esta devoción; pero se volvió a permitir seis meses antes de que el Cardenal Wojtyla fue elegido Sucesor de Pedro.

Ya como Pontífice, el santo, inspirado por Sor Faustina y su revelación, dedicó su segunda encíclica Dives in Misericordia (Rico en Misericordia) a la Divina Misericordia.

En el libro Testigo de Esperanza: La biografía del Papa Juan Pablo II, el autor estadounidense George Weigel escribió que el pontífice II le dijo “que se sentía espiritualmente ‘muy cercano’ a Sor Faustina”, y que “estuvo ‘pensando en ella durante mucho tiempo’ cuando comenzó a escribir Dives in Misericordia”.

“Como Arzobispo de Cracovia, Wojtyla defendió a Sor Faustina cuando su ortodoxia estaba siendo interrogada después de su muerte en Roma, debido en mayor parte a la traducción errónea al italiano de su diario, y promovió la causa para su beatificación”, precisó.

Durante su pontificado, en muchas ocasiones San Juan Pablo II escribió o habló de la importancia de pedir a Dios su Divina Misericordia para el mundo entero.

Después de ser elegido Papa, San Juan Pablo II ofició las ceremonias de beatificación (1993) y canonización (2000) de Santa Faustina, coincidiendo con el segundo domingo de Pascua de ambos años.

San Juan Pablo II murió el 2 de abril de 2005, la noche previa al Domingo de la Divina Misericordia de aquel año, Fiesta de la Misericordia que él instituyó siguiendo el pedido de Jesucristo a Santa Faustina.