Jueves 29 de Agosto de 2019
Desde zonas urbanas distantes de Paraná se advirtieron este jueves fuertes olores nauseabundos, aunque la situación casi fue generalizada en toda la ciudad.
En un primer momento, las sospechas provinieron desde la zona sur, y según dijo a UNO el director General de Programas Especiales Ambientales de la Municpalidad, Rodolfo Emery, se hicieron recorridas por la tarde, aunque sin poder detectar el causante de esta situación. La rotación de vientos, ya en las últimas horas de la tarde, dificultó esa tarea al disipar aún más los olores.
Las primeras denuncias llegaron provenientes a la zona del barrio Hipódromo, consignó el funcionario. Se trata del lugar más alto de la ciudad, donde se percibe con mayor facilidad las corrientes de vientos y en este caso, de olores.
El funcionario descartó que se trata de alguna dificultad relacionada con el funcionamiento de la red cloacal; tampoco con las quemas en las zonas de ladrillerías, que en abril de 2017 habían sido argumentadas como supuestos casuales, luego desestimados. Descartados también el Volcadero –histórico espacio altamente contaminado de la ciudad–, algunos adjudicaban a que los olores provenían de la zona del Parque Industrial, pero tampoco pudo ser comprobado ni confirmado en las inspecciones municipales.
La ausencia de feed lots, que en otros pueblos suelen ocasionar este tipo de inconvenientes ambientales, puede adjudicar parte de la razón a posibles malos manejos comerciales o industriales. Emery recordó el caso de la obstrucción de la red cloacal en calle Perú, a fines de 2017, que provocó olores nauseabundos –y hundimiento del pavimento– en la zona céntrica, debido a que un comedor había arrojado aceite vegetal usado a la red cloacal.
De todos modos, y como aconteció en abril de 2017, muchas especulaciones pero ninguna confirmación.